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Frena el peso, pero incertidumbre amaga con costos al consumidor vía el encarecimiento de los refinados. En EU los precios de los bienes de producción aumentaron un 2.6%, la energía repuntó 10.8% y la gasolina escaló un 20.3% al aumentar los precios al productor en 6.3%

Tras reporte inflacionario de EU, el crudo dilata su precio y podría dificultar la desinflación en México

El petróleo y el dinero
Foto: Especial Foto: Especial (La Crónica de Hoy)

El precio del petróleo superó de nueva cuenta los 105 dólares por barril de crudo Brent al cierre de la jornada de este jueves, el costo del hidrocarburo se comporta en consonancia con lo previsto tras emitirse a media semana el reporte inflacionario de Estados Unidos, que en mancuerna con el Índice de Precios al Consumidor, vaticinó una funesta crecida del mismo en un 3.7 por ciento por encima de un 0.2 por ciento esperado.

Al tiempo, los precios al productor estadunidense saltaron 6.3%, el mayor alza desde 2022. Este indicador de precios al productor, conocido como PPI, refleja los cambios en los precios que reciben los productores por los bienes y servicios que venden y permite observar las presiones inflacionarias antes de que una parte de esos incrementos pueda trasladarse al consumidor final.

La cifra que tasa al petróleo adquiere relevancia en tanto las presiones inflacionarias, que ulteriormente catalizaron un alza en la tasa de la Reserva Federal, encuentran su génesis en el estrés que cunde en todo el sector energético derivado por la guerra en la zona del estrecho de Ormuz, y los más recientes ataques a la infraestructura petrolera en el área y al tránsito marítimo, por no mencionar el valor que adquieren las operaciones de cara al riesgo que se extiende por todo Oriente Próximo luego del ataque hutí en suelo saudí. En este tenor, el crudo Brent (estándar) alcanzó una cotización superior a los 106 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), crudo insignia estadunidense, se tasó en 95 dólares.

DOBLE FILO PARA MÉXICO

Si bien el ya real y muy probablemente dilatado encarecimiento del crudo puede acarrear generosos dividendos para las exportaciones de PEMEX, los altos costos de las importaciones, derivados del transporte y distribución de los enseres y productos, podrían aminorar los beneficios petroleros y extender parte de ese costo directamente al bolsillo del consumidor.

Entre los temores más cercanos, y que atizan la incertumbre en la región de Norteamérica, según analistas de Bloomberg, destacan las probables interrupciones al suministro global, lo que presionaría la búsqueda por combustibles refinados (de la cual también participa México) y vulneraría las reversas en otras latitudes.

GASOLINAS PODRÍAN CEDER

En este escenario, el Instituto Mexicano para la Competitividad advierte que, a reserva de las adecuaciones de las que disponga el Gobierno federal, y del hecho inicial de que la valorización petrolera cosecharía mayores ingresos públicos, el embate inflacionario previsto por la economía estadunidense podría incrementar el costo de los estímulos fiscales utilizados para contener el precio de las gasolinas, como el costo del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

DÓLAR Y LA DIFICULTAD EN LA DESCOMPRESIÓN

El alza en los combustibles y tasas, así como las reacciones espejo de las finanzas mexicanas frente a la Fed, podrían complicar en un largo plazo el proceso de desinflación en México luego de que este valor anual se posicionase en 3.45% en septiembre de 2026.

Como ha sucedido a lo largo de esta semana, el peso pierde terreno frente al dólar, y aunque ayer registró un freno en su valor con respecto del miércoles (18.49 unidades el miércoles, frente a 18.46 el jueves) el efecto prolongado de la crecida registrada desde el martes (18.37 por cada dólar) trasladará aumentos al consumidor, aunque en márgenes reducidos, al presionar a la industria mexicana que se provee de insumos y materias primas del exterior.

A LA SAZÓN: HR RATINGS REBAJA CALIFICACIÓN DE MÉXICO

La calificadora redujo la calificación crediticia para México de BBB+ a BBB “como resultado del deterioro de los principales balances fiscales de las finanzas públicas, así como por la revisión a la baja de la trayectoria de crecimiento, lo que continuará presionando el endeudamiento del país”, no obstante, estableció que la nota se antoja estable y ratificó la calificación de corto plazo de HR3 (G) para la deuda soberana.

Aunque esta acción de rebaje ocurrió a horas de aprobada en la Cámara de Diputados la Ley de Ingresos de la Federación (que contempla 10,6 billones de pesos en gasto público y 1,7 billones de endeudamiento por un costo financiero equivalente a 4% del PIB), la razón de fondo para HR Ratings estriba en las deficiencias en los Requerimientos Financieros del Sector Público, la medida más amplia del déficit fiscal, erosionada en la actualidad por los altos costos de la financiación estatal a PEMEX

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