
El director del Instituto de Investigación en Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción de la Universidad de Guadalajara y exconsejero electoral del Instituto Federal Electoral, Mauricio Merino Huerta, advirtió que la intervención del crimen organizado en las disputas por el poder, el financiamiento de las campañas y el uso de puestos públicos como moneda de cambio significan riesgos para la legitimidad de las elecciones en el país.
“El crimen organizado ha entrado de lleno a la contienda por el poder”, declaró Merino Huerta durante la inauguración del XV Seminario de la Red por la Rendición de Cuentas, titulado “Las amenazas de la corrupción en el proceso electoral”.
El investigador apuntó que la competencia política transcurre en un entorno de violencia, extorsiones y amenazas, agravado por el debilitamiento de las instituciones responsables de supervisar el ejercicio del poder.
“La corrupción está amenazando en serio la legitimidad del proceso electoral que ya ha comenzado”, sentenció.
Vinculado a esto, Merino Huerta alertó la influencia del dinero en los partidos y las campañas, así como la falta de dinamismos profesionales para ocupar cargos públicos. Aseguró que estas condiciones amparan el uso de las posiciones gubernamentales con fines electorales.
Argumentó que los puestos se transforman en “botín político” y, con frecuencia, en “un descarado intercambio entre puestos y presupuestos para ganar votos”.
El académico asoció estos riesgos con el deterioro de las normativas de rendición de cuentas y criticó la desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), cuyas funciones quedaron repartidas en nuevas instancias, empezando por las áreas vinculadas al propio gobierno.
Recordó que el expresidente Andrés Manuel López Obrador desacreditó a las instituciones de transparencia al considerarlos costosos e ineficaces y ligados con el periodo neoliberal. Merino rechazó esos argumentos y afirmó que, pese a las promesas de fortalecer la transparencia, se debilitaron los controles anteponiendo a las autoridades.
En consecuencia, denunció el abandono del Sistema Nacional Anticorrupción. “No se reúnen, no cubren vacantes, no se ponen de acuerdo”, señaló.
En el ámbito de acceso a la información, Merino Huerta recriminó las deficiencias de los archivos públicos y las restricciones para conocer decisiones gubernamentales, especialmente con las Fuerzas Armadas.
“No puede haber acceso a la información si no hay información”, subrayó.
No obstante, aclaró que sus señalamientos no equivalen una defensa de los gobiernos anteriores, pues consideró que tampoco garantizaron un sistema adecuado de rendición de cuentas.
“Antes no estábamos bien. Nunca, nunca tuvimos un sistema de rendición de cuentas digno de ese nombre. Tampoco con el PRI, tampoco con el PAN”, recalcó.
Por último, precisó que estas carencias impulsaron la creación de la Red por la Rendición de Cuentas en 2010 y su participación en el desarrollo de leyes e instituciones para combatir la corrupción y afianzar la transparencia.