
La Presidenta Claudia Sheinbaum, resaltó la importancia del subsidio a los combustibles y del acuerdo establecido con los empresarios gasolineros para contener el incremento de los precios de la gasolina y el diésel, ante el contexto internacional de alzas en los energéticos.
La jefa del Ejecutivo señaló que, sin estas medidas, el precio de la gasolina regular podría superar los 30 pesos por litro, mientras que el diésel se ubicaría por encima de los 35 pesos.
Durante su intervención, la mandataria advirtió que el encarecimiento de los combustibles ha generado descontento en diversos países, debido a su impacto directo en la economía de las familias y en los costos de transporte y distribución de mercancías.
En ese contexto, explicó que su administración optó por implementar medidas para reducir la carga fiscal sobre los combustibles y establecer un acuerdo con los gasolineros de todo el país, con el objetivo de evitar que las variaciones del mercado internacional se reflejen plenamente en los precios al consumidor.
“Es importantísimo el acuerdo que tomamos con gasolineros y el subsidio que estamos dando a los combustibles”, enfatizó la Presidenta, al reiterar que estas acciones buscan mantener los precios en niveles más accesibles para la población.
La mandataria sostuvo que la estrategia representa una medida relevante para proteger la economía de los consumidores, ya que los incrementos en los combustibles también pueden repercutir en los costos de operación de distintos sectores productivos y, en consecuencia, en los precios de bienes y servicios.
Finalmente, reiteró la importancia de mantener la coordinación entre el Gobierno federal y el sector gasolinero para hacer frente al escenario internacional y reducir el impacto de las fluctuaciones en los precios de los energéticos sobre la economía nacional.