
Quien hoy camine por la calle San Luis Potosí, en la colonia Roma Norte, difícilmente imaginará el movimiento que durante años tuvo el número 64.
El inmueble, una casona de un nivel que durante años fue sede de reuniones políticas, conferencias improvisadas, estrategia electoral y punto de encuentro del círculo más cercano de Andrés Manuel López Obrador, en la actualidad se halla en ruinas, como una antigua mansión embrujada; las ventanas rotas y cubiertas con tablones de madera.
En la entrada ya no aguardan reporteros ni simpatizantes; tampoco se ve a legisladores, operadores políticos, ni el desfile de figuras como Ricardo Monreal o Andy López Beltrán; ahora, sobre la fachada, cuelga una Constancia de Publicitación Vecinal para Demolición Parcial.
El documento, colocado recientemente, señala que el predio de 408.25 metros cuadrados será intervenido mediante la demolición de 187.70 metros cuadrados, mientras que 140.53 metros cuadrados serán conservados.
El antiguo centro neurálgico del morenismo devino una marquesina rodeada de anuncios publicitarios: de bancos, de tarjetas de crédito y de los últimos estrenos de Hollywood. De monumento del obradorismo, quizá, a una víctima más de la gentrificación, ese tumor maligno que depreda a la capital del territorio nacional.
🏠 La que fuera casa de campaña de Andrés Manuel López Obrador durante las elecciones presidenciales de 2012 permanece actualmente cercada. 📍 El inmueble, ubicado en la colonia Roma de la Ciudad de México, fue utilizado por el entonces candidato del Movimiento Progresista como centro de operaciones y para realizar encuentros con medios durante su campaña. #AMLO #CDMX #ColoniaRoma
— La Crónica de Hoy (@LaCronicaDeHoy) September 7, 2026
Antes de la casa de transición de 2018... estuvo San Luis 64
Añoas antes de que la llamada Casa de Transición de la calle Chihuahua se convirtiera en el centro político del presidente electo en 2018, ese papel lo desempeñó la casona de San Luis Potosí, en los tiempos adversos de su movimiento, durante los sexenios de Peña y Calderón.
En la campaña presidencial de 2012, Andrés Manuel López Obrador despachó desde ese inmueble. Ahí se realizaban reuniones con dirigentes, coordinadores estatales y colaboradores cercanos, mientras decenas de periodistas acudían diariamente para seguir las actividades del entonces candidato presidencial.
El lugar comenzó a ser conocido como “Los Pinitos”, un apodo que hacía referencia, con ironía política, a la residencia oficial de Los Pinos, cuando el movimiento encabezado por López Obrador, autodenominado presidente legítimo en aquellos años tras los polémicos comicios del 2006, cuyos señalamientos de fraude aún no han sido resueltos, todavía buscaba llegar al poder.
El “cerebro” morenista tras la derrota ante Peña y la batalla por el 2018
Después de la elección de 2012, la actividad no disminuyó, pese al triufo del priista Enrique Peña Nieto... de hecho, todo lo contrario: la casona funcionó como una de las principales sedes operativas de Morena durante los años en que el partido construía su estructura nacional y preparaba las elecciones de 2015, 2017 y, finalmente, la presidencial de 2018.
Durante la campaña de Delfina Gómez por la gubernatura del Estado de México, en 2017, era el punto de encuentro de las y los reporteros. Desde ahí partía la camioneta que trasladaba diariamente a los representantes de los medios de comunicación hacia los actos de campaña de la entonces candidata.
En aquel año, en distintas ocasiones también fue posible observar salir del inmueble a José Ramón López Beltrán, hijo mayor de López Obrador y estratega de Morena en dichas elecciones mexiquenses.

Y el obradorismo se mudó de casa... a una más grande
La victoria electoral de 2018 significó, también, el cambio de domicilio del centro político del obradorismo, por un lugar menos modesto.
Tras la elección presidencial, López Obrador instaló su Casa de Transición en la calle Chihuahua, a unas cuantas cuadras de San Luis Potosí 64, en una casona, de aspecto similar pero más grande, que fue, además, pintada con los mismos colores: blanco y guinda.
El tabasqueño, desde ahí, sostuvo reuniones con gobernadores electos, empresarios, integrantes de su futuro gabinete y representantes diplomáticos de Estados Unidos, incluido Mike Pompeo, así como de otros países antes de asumir la Presidencia.
Dicha casona en la calle de Chihuahua esquina Monterrey, ubicada a unos metros del edificio art decó donde William Burroughs mató a su esposa mientras jugaban a Guillermo Tell con una pistola, posteriormente se volvió la sede central de Morena, que luego tuvo que mudarse ante los constantes plantones que afectaban la cotidianidad de los negocios y vecinos de la Roma en plena pandemia de COVID.
Entretanto, el inmueble de San Luis Potosí 64, el cual tras la mudanza del obradorismo fue una galería de arte hasta 2024, quedó en el olvido, abandonado y descuidado... ahora a punto de ser demolido parcialmente. Pese a todo, allende la intervención arquitectónica anunciada, conserva un lugar en la memoria política reciente del país.