
Concebidos como parte de la solución para impulsar la producción de petróleo junto al sector privado, los contratos mixtos en Pemex se han caracterizado por la Incertidumbre, falta de seriedad y lentitud en los procesos de adjudicación, lo que ha llevado a la petrolera a mantenerse lejos de su meta de producir 1.8 millones de barriles diarios como parte de su estrategia para hacerla financieramente viable a partir de 2027.
Con el objetivo de recuperarla financieramente, el gobierno federal presentó en agosto del 2025, el Plan Estratégico de Pemex 2025-2035, donde Pemex planea un total de 21 contratos de desarrollo mixto para alcanzar una meta de producción de 1.8 millones de barriles diarios de crudo.
Estos contratos mixtos de Pemex son un esquema de asociación público-privada en el que Petróleos Mexicanos conserva al menos el 40% de la participación en un proyecto, mientras que los socios privados aportan el 100% de las inversiones de capital y operación para extraer hidrocarburos.
Sin embargo a más de un año de este ambicioso Plan de rescate de Pemex, los avances son limitados, según el IMCO quien ha señalado que la implementación ha avanzado con lentitud respecto a lo proyectado.
Un año y medio después, la mayor parte de la cartera ni siquiera ha salido a licitación.
El Plan Estratégico de Pemex contempló 21 esquemas de desarrollo mixto que, en su punto máximo, aportarían hasta 450 mil barriles diarios.
A más de un año, la lentitud de sus licitaciones los mantiene sin aportar barriles.
Hoy, la empresa reporta apenas diez contratos firmados, cuatro proyectos cancelados y licitaciones que se alargan más allá de sus propios calendarios, sin que la petrolera informe cuántos barriles aporta cada contrato, según representantes de empresas internacionales de primer nivel en el sector de servicios petroleros.
Mientras Pemex no corrija estas tres fallas,--advierten-- los contratos mixtos seguirán siendo un anuncio y no una solución a la caída de la producción.
POR DEBAJO DE LA META
En el segundo trimestre de 2026, Pemex promedió 1.658 millones, unos 140 mil barriles diarios por debajo de la meta, según BBVA Research.
Para julio de este año, la producción se mantuvo casi igual, con 1.674 millones de barriles diarios.
Los contratos mixtos debían cerrar esa brecha. No lo han hecho, porque la lentitud de las licitaciones ha retrasado cada etapa del programa, acusan los representantes de empresas participantes
Mientras tanto, la inversión propia de Pemex en exploración y extracción cayó 51% en términos reales a inicios de 2026, y los equipos de perforación activos bajaron de 32 a 25 entre enero y mayo, según Mexico Business News.
Con menos inversión pública y menos perforación, la producción depende cada vez más de socios privados que Pemex no termina de incorporar por su falta de agilidad para adjudicar.
Moody’s advirtió que los contratos mixtos tardarán de tres a cinco años en desarrollarse. Cada mes perdido en trámites y en fallos que no llegan se suma a ese plazo.
El propio Pemex reconoció el problema. Cuando canceló cuatro procedimientos en julio de 2026, alegó fuerza mayor y que los plazos establecidos habían sido insuficientes para resolver las dudas de las empresas.
Es decir, la empresa no logró atender a tiempo a los inversionistas que ella misma invitó.
FALTA DE SERIEDAD
De acuerdo a los representantes de las empresas hay falta de seriedad al interior de Pemex pues se anuncian contratos ya consumados cuando aún no se firman.
Acusan que cada mes de retraso tiene costo pues las empresas que preparan propuestas inmovilizan equipos técnicos, garantías y capital mientras esperan adjudicaciones que no llegan.
“Las grandes petroleras ya tomaron nota: en la gestión de los contratos no hay agilidad ni certeza por parte de la dirección de Pemex”, acusan
Mientras Pemex no corrija estas tres fallas, los contratos mixtos seguirán siendo un anuncio y no una solución a la caída de la producción.