
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, consideró que la orden de arresto emitida en Florida contra el expresidente cubano Raúl Castro tiene motivaciones políticas y podría estar relacionada con el proceso electoral de noviembre en Estados Unidos.
Durante su conferencia de prensa matutina de este martes, la mandataria señaló que, desde su perspectiva, la medida responde a intereses electorales de los partidos estadounidenses.
“Pues pienso que es político. Es político y tiene que ver también con la elección de noviembre, desde mi punto de vista”, declaró Sheinbaum, quien añadió que la decisión estaría relacionada con la búsqueda de votos de ambos sectores políticos.
La presidenta no profundizó en sus señalamientos sobre las motivaciones de las autoridades estadounidenses.
Florida acusa a Raúl Castro por hechos de 1996
La reacción de la mandataria mexicana se produjo después de que la Fiscalía de Florida anunciara la obtención de una orden de arresto estatal contra Raúl Castro, de 95 años, quien dejó sus últimos cargos políticos en 2021.
La orden está relacionada con una acusación de conspiración para cometer asesinato en primer grado, derivada del derribo de dos avionetas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate, ocurrido en 1996.
En aquel incidente, aviones de combate cubanos derribaron las aeronaves, que habían despegado de Florida. Cuatro personas murieron como consecuencia del ataque.
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, sostuvo que Castro, quien entonces se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, habría formado parte de la cadena de mando involucrada en la autorización del derribo.
Estas imputaciones deberán resolverse conforme al procedimiento judicial correspondiente.
Caso se suma a acciones judiciales en Estados Unidos
La orden estatal de Florida se suma a una acusación presentada previamente por autoridades federales estadounidenses contra el exmandatario cubano por su presunta participación en los hechos.
La reapertura del caso ocurre en un contexto de endurecimiento de las medidas de Washington contra el Gobierno de Cuba y de tensiones persistentes entre ambos países.
Hasta el momento, las declaraciones de Sheinbaum se centran en cuestionar el trasfondo político de la medida, mientras que las autoridades de Florida sostienen que la acción judicial responde a la presunta responsabilidad de Castro en los acontecimientos de 1996.
El caso podría tener repercusiones en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, mientras continúa el debate sobre las responsabilidades derivadas del derribo de las avionetas y el alcance de las acciones judiciales contra el exgobernante cubano.