
El Banco de Sangre del Centro Médico Nacional (CMN) La Raza, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) obtuvo la certificación internacional otorgada por la Association for the Advancement of Blood & Biotherapies (Asociación para el Avance de la Sangre y las Bioterapias) (AABB).
Lo anterior, en reconocimiento a sus elevados estándares de calidad, seguridad y excelencia en los procesos de atención a donadores, análisis, procesamiento, almacenamiento y distribución de productos sanguíneos.
El doctor Oscar Zamudio Chávez, director de dicha unidad, destacó que dicho reconocimiento es resultado de dos años de trabajo continuo en la revisión, actualización y fortalecimiento de procedimientos, para cumplir con los rigurosos requisitos del organismo internacional.
“Fue un trabajo arduo, de mucha constancia y disciplina. En los 71 años de historia de nuestro Banco de Sangre no habíamos contado con una certificación de estándares tan elevados. Este reconocimiento es resultado de la suma de esfuerzos de todo el personal”, externó.
La certificación tiene una vigencia de dos años, periodo durante el cual mantendrán las acciones de mejora continua para alcanzar la recertificación cuando corresponda y avanzar hacia una futura acreditación internacional, en beneficio de la derechohabiencia.
Asimismo, indicó que es la primera certificación de su tipo otorgada a un banco de sangre en el IMSS, resaltó, al tiempo que señaló que en la actualidad, ese Banco de Sangre es considerado el más grande de México y el segundo en Latinoamérica, por su capacidad operativa, volumen de donaciones y productos procesados.
Cada año, aclaró, se reciben cerca de 170 mil predonadores, de los cuales alrededor de 100 mil realizan una donación efectiva, productos que se distribuyen a más de 45 servicios de transfusión hospitalario, con una cobertura cercana a un millón 200 mil personas en la zona metropolitana, además de brindar apoyo a otros bancos del país, enfatizó.
La referida certificación comprende todas las etapas del proceso transfusional, desde la selección y atención del donante hasta los procedimientos de laboratorio, conservación y distribución de componentes sanguíneos, con especial énfasis en la identificación de factores de riesgo y la seguridad de quienes donan y reciben sangre.
Entre los requisitos evaluados destacan la trazabilidad y documentación de los procedimientos, estudios de laboratorio, tamizajes serológicos, detección de agentes infecciosos mediante tecnología de Amplificación de Ácidos Nucleicos (NAT), así como técnicas especializadas de aféresis, irradiación con rayos gamma, inactivación de patógenos, entre otros.
Subrayó que ese resultado fue posible gracias al compromiso y trabajo multidisciplinario de unos 285 colaboradores y 14 jefes de servicio, quienes participaron en forma activa en el fortalecimiento de los procesos.