
La Presidenta Claudia Sheinbaum, consideró acertada la decisión de Guadalupe Taddei de separarse de su cargo como presidenta del INE ante los señalamientos en su contra y sostuvo que es necesario realizar una auditoría para esclarecer las presuntas irregularidades dentro del Instituto.
La mandataria señaló que las acusaciones relacionadas con posibles conflictos de interés, abusos o privilegios deben investigarse, a fin de garantizar la transparencia y evitar que existan sospechas de corrupción en una institución fundamental para la democracia mexicana.
“Creo que ella toma una buena decisión de separarse del cargo”, expresó Sheinbaum, quien insistió en que no deben existir dudas sobre la integridad del organismo electoral.
La Presidenta recordó que uno de los principios del movimiento político que encabeza es separar el poder económico del poder político, así como combatir la corrupción y los privilegios, por lo que consideró indispensable que las instituciones electorales actúen con transparencia y sin cuestionamientos sobre su integridad.
En ese contexto, indicó que en los próximos días deberá definirse quién permanecerá al frente del INE y abrirse el proceso correspondiente para elegir a la nueva presidencia del organismo.
Rechaza ataques misóginos
Por otra parte, Sheinbaum condenó las expresiones misóginas y machistas dirigidas contra la funcionaria, al considerar que las críticas por su desempeño público no deben confundirse con agresiones relacionadas con su vida personal.
La mandataria calificó como cobardes los ataques contra una mujer por motivos personales y advirtió que este tipo de conductas no deben normalizarse ni celebrarse dentro de la política mexicana.
Ante la pregunta sobre si condenaba el linchamiento público contra Taddei, la Presidenta sostuvo que no se puede respaldar una campaña de ataques contra la vida privada de una persona, independientemente de que existan señalamientos que deban esclarecerse.
Sheinbaum diferenció entre la obligación de investigar posibles irregularidades en el ejercicio de una función pública y las agresiones personales, al subrayar que ambos asuntos deben abordarse de manera distinta.
La mandataria insistió en que las acusaciones deben revisarse con seriedad y que cualquier eventual conflicto de interés debe esclarecerse mediante los mecanismos correspondientes, sin permitir que las descalificaciones personales sustituyan el proceso de investigación.
Descarta crisis en el organismo electoral
Sheinbaum rechazó que la salida de Taddei represente una crisis institucional para el INE, pese a que el país se encuentra en el proceso electoral 2026-2027, en el que se renovarán la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas, entre otros cargos.
Explicó que la legislación contempla los mecanismos para garantizar la continuidad de las actividades del instituto, incluida la definición de una presidencia provisional y el procedimiento correspondiente para designar a quien encabezará el organismo.
“Afortunadamente, pues la ley establece qué hacer con toda precisión”, afirmó.
La mandataria señaló que en los próximos días deberá definirse quién quedará al frente del instituto y avanzar en el proceso para elegir a la nueva persona titular de la presidencia del INE.
Asimismo, reiteró sus cuestionamientos al presupuesto solicitado por el organismo electoral para 2027 y defendió que se revise el monto con base en las necesidades operativas y el gasto de procesos electorales anteriores, actualizado conforme a la inflación.
La presidenta sostuvo que el esclarecimiento de las denuncias y la continuidad institucional deben avanzar de manera paralela, a fin de preservar la transparencia y la confianza pública en las autoridades electorales.