Nacional

En el país, durante 2024 se registraron más de 34 mil defunciones por enfermedades cerebrovasculares. Signos de alerta: repentina parálisis facial, de un brazo o pierna, o dificultad para hablar 

¿Cómo identificar un ictus? Estos síntomas pueden salvarte la vida, advierten especialistas

Día Mundial de la Enfermedad Vascular Cerebral
Enfermedad Vascular Cerebral Reconocer señales de la Enfermedad Vascular Cerebral puede salvar tu vida. A nivel nacional durante 2024, datos del INEGI, se registraron más de 34 mil defunciones por enfermedades cerebrovasculares. Signos de alerta: repentina parálisis facial, de un brazo o pierna, o dificultad para hablar (La Crónica de Hoy)

La aparición repentina de parálisis facial, debilidad en un brazo o una pierna, dificultad para hablar, pérdida del equilibrio o alteraciones en la visión puede ser señal de una enfermedad vascular cerebral (EVC) o ictus, una emergencia médica que requiere atención inmediata.

El neurólogo vascular Juan Manuel Calleja Castillo, líder del programa Ictus del Centro Médico ABC, llamó a reconocer estos síntomas y acudir de inmediato a un hospital especializado, ya que actuar a tiempo puede reducir el riesgo de discapacidad permanente o muerte.

Con motivo del Día Mundial del Ictus, que se conmemora el 29 de octubre, el especialista recordó que esta enfermedad es una de las principales causas de fallecimiento en México.

De acuerdo con datos del INEGI, durante 2024 se registraron 18 mil 19 muertes relacionadas con enfermedades cerebrovasculares, lo que las convirtió en la séptima causa de defunción en el país.

Además, cifras de la Secretaría de Salud indican que cada año se presentan alrededor de 170 mil nuevos casos de ictus en México.

¿Qué es un ictus y por qué es una emergencia médica?

El especialista explicó que un ictus o enfermedad vascular cerebral ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro se interrumpe o cuando un vaso sanguíneo se rompe, provocando daño cerebral que puede derivar en discapacidad o incluso la muerte.

Subrayó que recibir atención médica durante las primeras horas tras la aparición de los síntomas puede marcar una diferencia importante en la recuperación del paciente.

Actualmente, una de cada cinco personas que sufre un ictus fallece, mientras que seis de cada diez sobrevivientespresentan algún grado de discapacidad neurológica, como dificultades para caminar o hablar.

Tipos de ictus: embolia cerebral y derrame cerebral

El especialista explicó que existen dos tipos principales de enfermedad vascular cerebral.

El ictus isquémico, también conocido como embolia cerebral, ocurre cuando una arteria se obstruye e impide el paso de sangre al cerebro, lo que provoca la muerte del tejido afectado.

En cambio, el ictus hemorrágico o derrame cerebral se produce cuando una arteria se rompe y provoca una hemorragia dentro del cerebro.

En ambos casos pueden presentarse síntomas como debilidad o parálisis de un lado del cuerpo, dificultad para hablar o comprender el lenguaje y pérdida de fuerza en el rostro, brazos o piernas. En el caso del derrame cerebral también suele aparecer un dolor de cabeza intenso y, en algunos pacientes, pérdida del conocimiento.

Factores que aumentan el riesgo de un ictus

La hipertensión arterial es el principal factor de riesgo para ambos tipos de ictus.

También influyen la diabetes, el colesterol elevado, la obesidad, el tabaquismo y el sedentarismo.

Para reducir el riesgo, el especialista recomendó mantener controlados los niveles de glucosa y presión arterial, seguir una alimentación equilibrada, realizar actividad física de forma regular y evitar el consumo de tabaco.

Añadió que la enfermedad suele presentarse con mayor frecuencia en hombres; sin embargo, después de la menopausia la incidencia entre mujeres aumenta debido a la disminución de estrógenos, hormonas que brindan cierta protección cardiovascular.

Cada vez hay más casos en adultos jóvenes

Aunque el ictus continúa siendo más frecuente en personas mayores de 60 años, especialistas han detectado un incremento de casos entre adultos jóvenes.

De acuerdo con la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia (SMME), en las últimas dos décadas los casos en personas menores de 45 años han aumentado hasta 25%, principalmente por factores como diabetes e hipertensión sin control, síndrome metabólico, mala alimentación, sedentarismo y tabaquismo.

El tratamiento oportuno puede evitar secuelas

Juan Manuel Calleja explicó que actualmente existen procedimientos de mínima invasión y tratamientos especializados para restablecer el flujo sanguíneo en el cerebro cuando el paciente recibe atención a tiempo.

En los casos en que quedan secuelas, la rehabilitación física, cognitiva y del lenguaje resulta fundamental para recuperar habilidades motoras, de comunicación y memoria.

Incluso, señaló que estos programas pueden comenzar desde la estancia del paciente en terapia intensiva, con planes personalizados que favorezcan una recuperación más rápida y una mejor calidad de vida.

Tendencias