
Inmerso en un proceso acelerado de envejecimiento donde se estima que en 2050 la quinta parte de la población contarán con 65 años o más, México enfrenta este escenario sin una política nacional de sistema de cuidados, un presupuesto testimonial para este rubro, con un enorme déficit de personas dedicadas a esta actividad y sin una infraestructura capaz de responder a esta transición demográfica que nos alcanzará en 23 años.
De acuerdo al INEGI, existen 647 mil personas dedicadas profesionalmente al cuidado, pero México necesitaría alrededor de 5.5 millones, incluidas 2.1 millones solo para atender a las personas de 65 años y más, según un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)
Es decir, México está obligado a transitar de un modelo de cuidados que se realiza principalmente dentro de las familias a un sector económico de cuidados remunerado y profesionalizado.
En el marco del Dia Internacional de los cuidados que se celebra este 29 de octubre, el IMCO advierte sobre el escaso presupuesto que destina México a este rubro, que será determinante para más de 24 millones de mexicanos que tendrán 65 años o más en el 2050.
El Presupuesto de este año establece e 466 mil millones de pesos para la consolidación de una sociedad de cuidados aunque la mayor parte se concentra en transferencias gubernamentales y no se destina a ampliar los servicios, capacitar personal o mejorar infraestructura de cuidados
De cada 100 pesos solo 6.4 pesos se destinarán a acciones de cuidado directo, es decir, expansión de centros de educación inicial, atención a personas con discapacidad y apoyos a madres trabajadoras.
En contraste, alrededor de 40 pesos financiarán los programas sociales, principalmente la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, que si bien está relacionada con el cuidado, no contribuye al desarrollo de infraestructura y profesionalización del sector.
¿Hay suficientes servicios de cuidado?
En México existen alrededor de 96 mil establecimientos públicos (75%) y privados (16%) que brindan servicios de cuidado de acuerdo con el Mapa de Cuidados de México (MACU). De ellos, 92.8% atienden a niñas y niños, 2.3% a personas adultas mayores y 5% a personas con discapacidad. Esta distribución evidencia un sistema concentrado en la primera infancia y con una oferta limitada para otros grupos.
Prácticamente la totalidad de establecimientos de cuidado del país no requieren derechohabiencia, principalmente porque forman parte del sistema educativo.
Esto se debe a que la infraestructura de cuidados está concentrada en escuelas de nivel preescolar. Lo que también visibiliza la necesidad de cuidados para las infancias fuera del horario escolar.
SIN SUELDOS
Actualmente, gran parte de los cuidados se atienden dentro de los hogares y recaen de manera desproporcionada en las mujeres pero lo que es peor: sin sueldo
En México, 31.6 millones de personas de 15 años y más brindan cuidados sin recibir remuneración.
Tres de cada cuatro son mujeres, lo que limita su tiempo disponible para incorporarse y permanecer en el mercado laboral.
Una persona cuidadora debería percibir 20 mil pesos mensuales para cubrir las necesidades básicas, según estimaciones del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH).
Este monto equivale a 2.4 veces el ingreso promedio actual, por lo que una persona cuidadora tendría que trabajar un año y medio adicional para alcanzarlo.
Aunque las mujeres representan la mayoría del personal de cuidado, sus ingresos suelen ser menores en comparación con los hombres.
De las personas cuidadoras, 43% trabaja como docente de educación preescolar, 41% en hogares y 16% en un establecimiento formal.
En promedio, los hombres perciben ingresos superiores: 7.2% más entre docentes de preescolar y 27.5% más en establecimientos de cuidado. En contraste, en los hogares la brecha se invierte y son las mujeres quienes ganan 16.1% más que los hombres.
En México, dos de cada cinco cuidadores cuentan con educación profesional, el resto se concentra principalmente en grados escolares como secundaria y preparatoria. Aunque este trabajo no necesariamente exige educación de nivel superior, sí requiere competencias especializadas, ya el cuidado implica habilidades técnicas, emocionales y sociales que deben desarrollarse mediante capacitación continua.
Las ocupaciones vinculadas a los servicios de cuidado serán las segundas con mayor crecimiento en los próximos 25 años, al triplicar el número de ocupados hacia 2050 de acuerdo con el Reporte del Futuro del Empleo del Foro Económico Mundial. Con ello, estos empleos se convertirán en el tercer campo laboral con mayor demanda del país, impulsados por el envejecimiento poblacional y la expansión del sector de cuidados.
Gasto de los hogares en cuidados
Aunque la mayor parte del trabajo de cuidado no es remunerado, este servicio representa un gasto para los hogares. Se destinan cerca de 200 pesos trimestralmente por hogar. A nivel nacional, el monto asciende a alrededor de 7.72 mil millones de pesos trimestralmente a estos servicios que incluyen guarderías, escuelas preescolares, centros de asistencia, estancias para personas mayores, servicios de enfermería y apoyo especializado.
Los hogares con mayores ingresos destinan hasta 30 veces más recursos a los cuidados que aquellos con menores ingresos.