
El Gobierno de México confirmó este lunes la muerte de un ciudadano mexicano que permanecía desaparecido tras el accidente ferroviario ocurrido el pasado miércoles en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, cerca de la localidad de Urda, en la provincia española de Toledo.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó, en un comunicado, de que las autoridades españolas confirmaron la identidad del mexicano, cuya desaparición había sido reportada tras el siniestro, que dejó al menos 69 fallecidos y decenas de heridos, entre ellos once mexicanos que ya fueron dados de alta hospitalaria.
La Cancillería mexicana no reveló la identidad de la víctima ni ofreció detalles sobre las circunstancias de su muerte.
Sin embargo, varios medios señalaron que se trata de Fernando de Jesús Calvillo Silva, mexicano de 45 años, nacido en Aguascalientes, pero que residía en Oklahoma, donde trabajaba.
Al momento del accidente, viajaba en el vagón número ocho del tren de alta velocidad de Renfe que cubría la ruta Madrid-Sevilla.
Viajaba junto con su esposo, Lawrence Naff, quien también se encontraba a bordo del convoy cuando ocurrió el choque entre los dos trenes.
De acuerdo con información difundida por personas cercanas a la pareja, Fernando vivía en Oklahoma junto con Lawrence Naff, con quien había viajado a España durante sus vacaciones.
Lawrence sobrevivió al accidente, aunque sufrió lesiones graves en las piernas y fue hospitalizado. Tras el impacto, perdió de vista a Fernando, por lo que inicialmente no se tenía información sobre su paradero.
Víctimas de diez nacionalidades
Antes de la confirmación de la SRE, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real informó el domingo de que había identificado a 66 de los 69 fallecidos.
Según los datos facilitados por el Centro Integrado de Datos (CID), entre las víctimas hay personas de diferentes nacionalidades: cuatro estadounidenses, una argentina, una canadiense, una checa, una francesa, una japonesa, una portuguesa y una tunecina.
Aún falta por reconocer a otras tres personas extranjeras. De acuerdo con el CID, se mantienen activas tres denuncias por desaparición correspondientes a dos australianos y un japonés.
La SRE agradeció la colaboración de las autoridades españolas, especialmente de la Guardia Civil, en las labores de búsqueda, localización e identificación de las personas desaparecidas.
La dependencia explicó que la Embajada de México en España ha brindado asistencia consular a los familiares del fallecido que viajaron a ese país y los acompaña en los trámites para la repatriación de sus restos.
También realiza las gestiones necesarias para apoyar con los gastos funerarios y el traslado del cuerpo a México, de acuerdo con las decisiones de la familia.
Los familiares, según el comunicado, expresaron su agradecimiento a las instituciones que participaron en la búsqueda, así como a las personas que les manifestaron su solidaridad.
El accidente ocurrió el 28 de octubre, cuando un tren de alta velocidad de la empresa pública española Renfe chocó por detrás con otro de la compañía Iryo, que permanecía detenido en la vía, en las inmediaciones de Urda.
La colisión provocó el descarrilamiento de varios vagones y dejó decenas de heridos, además de al menos 69 víctimas mortales, en uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en España.
El siniestro motivó la suspensión del servicio ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Andalucía y la apertura de investigaciones para determinar sus causas y posibles responsabilidades.
El Gobierno español decretó tres días de luto oficial, del 29 al 31 de octubre, mientras continuaban las labores de identificación de las víctimas.