
La detección de larvas del barrenador de la semilla del aguacate en cargamentos destinados a la exportación provocó la destrucción de alrededor de 52 toneladas de fruta en San Francisco Peribán, Michoacán.
La medida se realizó para evitar la propagación de la plaga y proteger las huertas productoras, en una operación que contó con el respaldo del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
El caso comenzó a llamar la atención la noche del 1 de noviembre, cuando comenzaron a circular videos en redes sociales donde se observa a productores vaciar cajas de aguacate de camiones y depositar la fruta en fosas para su posterior quema y entierro.
De acuerdo con la información difundida, el producto procedía de zonas productoras de Michoacán, Jalisco, Colima y Nayarit, por lo que la presencia de la plaga también ocasionó la retención de cargamentos que tenían como destino mercados internacionales, mientras se aplicaban medidas como la retención de embarques y la eliminación de fruta para proteger las condiciones sanitarias de la producción y evitar que el problema llegara a otras regiones agrícolas para mantener la confianza en el programa de exportación.
Confirman presencia de la plaga
El secretario de Medio Ambiente de Michoacán, Alejandro Méndez, confirmó la presencia del barrenador y explicó que la eliminación de los cargamentos busca proteger los cultivos y evitar mayores afectaciones a los productores.
El funcionario señaló que la fruta que se considera contaminada no ha sido comercializada, como parte de las medidas para impedir que llegue al mercado.
La destrucción contó con el apoyo de Senasica, organismo encargado de las acciones de prevención, vigilancia y control sanitario relacionadas con la producción agroalimentaria en el país. Los procedimientos de quema y entierro forman parte de las medidas de eliminación de productos afectados por plagas.
Riesgo para las huertas
El barrenador representa una amenaza para los cultivos debido a los daños que puede ocasionar en los árboles y en la fruta. El insecto perfora ramas y troncos, además de afectar la semilla que se encuentra en el interior del aguacate.
Su presencia puede extenderse dentro de una huerta y provocar pérdidas en la producción si no se controla, por lo que las medidas sanitarias buscan evitar que los ejemplares afectados se conviertan en un foco de propagación hacia otras plantaciones.
Hasta el momento de la información proporcionada, la Secretaría de Agricultura federal no ha emitido una postura pública sobre la detección de la plaga ni sobre las acciones realizadas para atender el caso.