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La resolución ordena inventariar y resguardar los bienes de la compañía para su venta, mientras se identifican cerca de 500 adeudos

Magnicharters es declarada en quiebra tras suspender operaciones y acumular deudas

Las oficinas de la aerolínea Magnicharters en Cancún quedaron en silencio. Ubicadas en la esquina de avenida Náder con Cobá, en pleno centro, hoy lucen completamente abandonadas. No se observa personal; hace un par de días solo emitió un comunicado en el que dejarían de prestar servicio y los clientes que tuvieran vuelos contratados con ellos que marcaran a Profeco. Iván Escalante, titular de la Procuraduría del Consumidor, señaló que ellos desconocían el motivo del paro de sus actividades. El domingo, cientos de pasajeros quedaron en la incertidumbre total tras la cancelación repentina de operaciones de la aerolínea, que dejó vuelos suspendidos de un momento a otro, incluso con viajeros ya en sala de espera.
Quiebra de Magnicharters Jueza declara en quiebra a Magnicharters (Elizabeth Ruiz)

Una jueza federal declaró formalmente la quiebra de Magnicharters, aerolínea perteneciente a Grupo Aéreo Monterrey, luego de que la empresa suspendiera sus vuelos de manera repentina en abril y solicitara iniciar un procedimiento de concurso mercantil ante la falta de recursos para cumplir con sus obligaciones financieras.

La resolución fue emitida por Tessy del Rocío Covarrubias, titular del Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, quien consideró procedente la solicitud presentada por los representantes de la compañía el pasado 20 de mayo. Con esta determinación comienza la etapa de quiebra, que contempla la intervención de un síndico encargado de tomar posesión de los bienes y gestionar su venta para cubrir los adeudos.

Inventario y resguardo de bienes

Como parte de la resolución, la jueza ordenó que el síndico inicie de inmediato las diligencias para ocupar e inventariar los activos de la empresa. El procedimiento incluye libros, documentos, registros financieros, archivos electrónicos, dinero en caja y cualquier otro bien que se encuentre bajo posesión de la compañía o de terceros.

La autoridad también estableció que las empresas filiales, entre ellas la agencia de viajes Magnitur y la compañía de transporte terrestre Magnibus, deberán llevar sus respectivos procedimientos de concurso mercantil en expedientes separados.

Para continuar con el proceso, se establecieron plazos para la designación de los especialistas que asumirán la función de síndicos. El Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles deberá nombrarlos dentro de los cinco días hábiles correspondientes, mientras que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) deberá ser notificada para intervenir conforme a sus atribuciones.

Deudas con trabajadores y agencias de viajes

Aunque todavía no se cuenta con una lista definitiva de acreedores ni con una cifra global confirmada de los pasivos, inicialmente se han contabilizado cerca de 500 adeudos reconocidos dentro del procedimiento judicial.

Entre las obligaciones identificadas se encuentran alrededor de 161 millones de pesos correspondientes a pagos laborales y cerca de 150 millones por paquetes turísticos que fueron vendidos por agencias de viajes, pero que no pudieron cumplirse.

También se reporta un adeudo aproximado de 80 millones de pesos con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), relacionado con servicios como el uso de mostradores y el arrendamiento de hangares. De manera general, otra estimación sobre la situación financiera de la compañía sitúa sus compromisos con clientes, trabajadores y acreedores en alrededor de 800 millones de pesos.

Aviones vendidos para pagar deudas

Entre los bienes de la aerolínea se encuentran tres aeronaves Boeing 737-300, que permanecen resguardadas en un hangar del AICM. Estos aviones podrían incorporarse al proceso de venta para obtener recursos destinados al pago de los compromisos pendientes, siempre que se confirme que pertenecen plenamente a la empresa.

La declaración de quiebra también tiene consecuencias para la situación legal de Magnicharters ante las autoridades aeronáuticas. Su título de concesión, otorgado por la SICT, queda revocado tras la resolución judicial, mientras que la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) canceló desde el 29 de junio su certificado de operador de servicios aéreos.

Debido a que la compañía prestaba un servicio público concesionado, la autoridad judicial ordenó notificar a la SICT, dependencia que cuenta con facultades para proponer al síndico y autorizar la comercialización de los bienes sujetos al procedimiento.

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