Durante la mañanera Sheinbaum recordó el proceso electoral de 2006 y desafuero de Andrés Manuel López Obrador, luego de que el expresidente Vicente Fox reconociera públicamente que intervino para que Felipe Calderón llegara a la Presidencia de México.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria retomó las declaraciones de Fox, quien en una entrevista aseguró que hizo lo necesario para que el Partido Acción Nacional (PAN) conservara el poder durante la elección presidencial de 2006.
Sheinbaum consideró que estas declaraciones permiten recordar lo ocurrido durante aquel proceso electoral, en el que López Obrador contendió contra Calderón en una elección marcada por las acusaciones de irregularidades y las movilizaciones ciudadanas.
La presidenta explicó que antes de las elecciones de 2006 se desarrolló el proceso de desafuero contra López Obrador, cuando se desempeñaba como jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal. Señaló que las acusaciones en su contra buscaban impedir que participara en la contienda presidencial.
De acuerdo con su relato, el proceso provocó una movilización popular en diferentes partes del país, luego de que miles de personas salieran a las calles para rechazar la posibilidad de que López Obrador fuera llevado a prisión y quedara afuera de la elección.
Sheinbaum recordó que Fox finalmente retiró la denuncia y López Obrador regresó a sus funciones como jefe de Gobierno durante algunos meses, antes de anunciar su candidatura presidencial.
Posteriormente, durante la campaña electoral, dijo que se difundieron mensajes en contra del entonces candidato, entre ellos la frase “peligro para México”, además de señalamientos sobre un supuesto endeudamiento de la Ciudad de México y posibles afectaciones económicas si llegaba a la Presidencia.
La mandataria sostuvo que estas campañas fueron financiadas por organismos empresariales y estuvieron acompañadas de información que calificó como falsa.
Sobre los resultados de 2006, recordó que la diferencia oficial entre López Obrador y Felipe Calderón fue de aproximadamente 250 mil votos. Ante ello, miles de ciudadanos exigieron el recuento total de las boletas mediante la consigna “voto por voto, casilla por casilla”.
Sin embargo, explicó que el Tribunal Electoral únicamente autorizó abrir alrededor del ocho o nueve por ciento de las casillas. Según la presidenta, durante esa revisión la diferencia entre ambos candidatos disminuyó.
Sheinbaum afirmó que, de acuerdo con los cálculos que realizó el movimiento al que pertenecía, López Obrador habría obtenido el triunfo por una diferencia de dos millones de votos. También señaló que existieron irregularidades en las actas electorales y cuestionó el funcionamiento del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP).
En este punto, mencionó a Hildebrando Zavala, cuñado de Felipe Calderón, por su relación con la contratación del sistema PREP durante aquella elección.
Asimismo, recordó que después del proceso electoral se decidió la destrucción de las boletas de 2006, situación que, desde su perspectiva, impidió conservar los documentos para revisar posteriormente los resultados. La presidenta también cuestionó que Vicente Fox describiera el ejercicio de gobernar como la administración de una empresa y señaló que el país no debe ser considerado un negocio.
Se defendió que la soberanía nacional reside en el pueblo, como establece el artículo 39 de la Constitución, y aseguró que su movimiento ha participado durante años en la lucha por la democracia. Sheinbaum afirmó que su gobierno no busca intervenir en los procesos electorales y sostuvo que las autoridades deben respetar la voluntad ciudadana y sancionar cualquier acto de corrupción que sea comprobado.