
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continuará vigente hasta 2036, luego de que en junio de este año se acordara con el gobierno estadounidense extender su duración por otros 10 años y establecer revisiones anuales.
Durante su visita a Yucatán, en el marco del InnovaFest 2026, el funcionario sostuvo que uno de los principales riesgos para México era que el acuerdo comercial dejara de estar vigente, escenario que, dijo, era esperado por diversos sectores. Sin embargo, aseguró que ese escenario quedó descartado con el entendimiento alcanzado entre ambos países.
Explicó que la revisión correspondiente a 2026 todavía no concluye y que hasta el momento se han realizado tres rondas de conversaciones, mientras se espera una cuarta para continuar con el proceso, que se pospuso para después de las elecciones en Estados Unidos.
Ebrard destacó que actualmente 80 por ciento de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos no enfrenta aranceles, una condición que, aseguró, no tiene ningún otro país. Atribuyó este resultado a la relación que ha construido la presidenta Claudia Sheinbaum con su homólogo estadounidense, Donald Trump, así como a las gestiones del gobierno mexicano y al alto nivel de integración económica entre ambas naciones.
En ese sentido, explicó que imponer aranceles a productos mexicanos también puede afectar a empresas estadounidenses, debido a que las cadenas de producción de ambos países están estrechamente vinculadas. Como ejemplo, mencionó a compañías automotrices como General Motors y Stellantis, cuyos procesos productivos involucran operaciones a ambos lados de la frontera.
El titular de Economía consideró que esa integración ha sido una de las principales fortalezas de México durante las negociaciones comerciales, junto con la conducción diplomática de la presidenta y las gestiones que realiza la dependencia a su cargo.
Respecto al nuevo equilibrio político en Estados Unidos y sus posibles efectos en la relación comercial, Ebrard pidió esperar a que concluya el cómputo electoral antes de anticipar cambios. No obstante, aclaró que las facultades presidenciales en materia arancelaria se mantienen, mientras que las modificaciones al tratado corresponden a un proceso distinto.
Indicó que durante la revisión del T-MEC podría plantearse alguna adición al acuerdo, aunque hasta el momento no se ha concretado ninguna. Por ello, consideró que la mayor parte de la relación arancelaria no tendría cambios sustanciales, aunque reconoció que el contenido del tratado sí podría modificarse como resultado de las negociaciones.