
La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó a quienes defendieron la consigna “El INE no se toca” y sostuvo que el Instituto Nacional Electoral (INE) necesita un proceso de saneamiento para garantizar la transparencia, la austeridad y el respeto a la voluntad popular.
“Con la consigna del INE no se toca. El INE sí se tiene que sanear. A lo mejor decían ‘el INE no se toca’ para poder guardar toda esta mafia electoral que se construyó con ellos”, declaró la mandataria.
Sheinbaum señaló que el organismo electoral debe tener como principal responsabilidad garantizar elecciones limpias y respetar la voluntad ciudadana. Asimismo, afirmó que su funcionamiento debe regirse por principios de transparencia y austeridad republicana, sin poner en riesgo la organización de los procesos electorales.
La presidenta explicó que los señalamientos presentados por su Gobierno tienen que ver con la presunta existencia de un grupo que comenzó a conformarse desde los primeros años de la organización de elecciones y que, según su versión, habría utilizado su influencia en la administración pública para generar negocios.
De acuerdo con Sheinbaum, esta estructura tendría antecedentes en la Secretaría de Gobernación y se habría fortalecido con el paso de los años mediante relaciones entre funcionarios, proveedores y personajes vinculados con el ámbito electoral.
La mandataria también hizo referencia a Guadalupe Taddei y sostuvo que los señalamientos sobre presuntas irregularidades no deben limitarse a su gestión, pues, aseguró, se trata de una problemática que viene de administraciones anteriores.
“Pero no es sólo ella, resulta que viene de lejos”, expresó, al mencionar a personajes que, según sus declaraciones, fueron formados en el extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y que posteriormente mantuvieron vínculos con actores políticos.
Pacto por México y reforma electoral de 2014
Como parte de sus argumentos, Sheinbaum hizo referencia al Pacto por México, acuerdo político impulsado durante el inicio del gobierno de Enrique Peña Nieto, en el que participaron el PRI, el PAN y el entonces PRD. La mandataria recordó que Morena todavía no participaba como partido político en ese acuerdo.
La presidenta relacionó este pacto con las reformas estructurales aprobadas durante aquel sexenio, entre ellas los cambios en materia energética, educativa y electoral. Sostuvo que las modificaciones a Pemex y la Comisión Federal de Electricidad abrieron paso a un nuevo modelo energético, mientras que la reforma electoral de 2014 modificó el mecanismo de designación de las autoridades electorales estatales.
En este último punto, cuestionó que la facultad de nombrar a los integrantes de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) pasara de los congresos estatales al Consejo General del INE.
“¿Cuándo antes era parte de los congresos estatales? 11 personas deciden los consejeros estatales de todo el país”, señaló.
Sheinbaum afirmó que los 11 integrantes del Consejo General del INE tuvieron durante ese periodo la responsabilidad de designar a los consejeros electorales de las 32 entidades federativas, atribución que anteriormente correspondía a los poderes legislativos locales.
La mandataria también sostuvo que prácticamente todos los consejeros electorales estatales actualmente en funciones, con excepción de dos, fueron designados durante la gestión encabezada por Lorenzo Córdova.
En ese contexto, cuestionó la actuación de quienes integraron el Consejo General del INE a partir de 2014 y posteriormente participaron en la conformación de nuevas agrupaciones políticas. Asimismo, vinculó estos antecedentes con los señalamientos sobre presuntas irregularidades en las contrataciones de materiales electorales.