
Para muchas personas este 2026 representa un año de hacer cambios, en ellos, se encuentra la promesa de ahorrar dinero o hacerlo crecer. Ante ello, una de las opciones más viable e inmediatas son los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes).
En este sentido, para quienes buscan alternativas seguras de inversión, entender cómo funcionan los Cetes y qué significa este cambio en rendimientos es clave para tomar decisiones informadas que protejan y potencien su dinero.
¿Qué son los Cetes?
Los Cetes son instrumentos de deuda emitidos por el Gobierno federal que permiten a inversionistas, personas físicas o morales, prestar dinero al Estado a cambio de un rendimiento al término de un plazo pactado. Se han consolidado como una de las formas más accesibles de inversión en México por su seguridad, liquidez y facilidad de acceso, incluso para quienes están dando sus primeros pasos en el mundo de las finanzas personales.
Tasas de interés en descenso: ¿Qué significa?
Recientemente, los rendimientos de los Cetes han mostrado una tendencia a la baja, alcanzando algunos de los niveles más reducidos en los últimos años. Sin embargo, este comportamiento no debe verse únicamente como algo negativo. La razón de este ajuste responde a la política monetaria del Banco de México y el entorno económico global, que apunta hacia tasas más moderadas tras periodos de alta inflación.
Para el pequeño y mediano inversionista, esto implica que aunque el interés que recuperará al vencimiento pueda ser menor en comparación con periodos anteriores, los Cetes siguen siendo una herramienta sólida para resguardar parte de sus ahorros con riesgo prácticamente nulo. Además, su naturaleza permite flexibilidad en los plazos de inversión, típicamente a 28, 91, 182 o 364 días, lo que facilita planear objetivos financieros a corto y mediano plazo.
¿Cómo invertir en Cetes paso a paso?
Invertir en Cetes hoy es más sencillo que antes, gracias a plataformas digitales como Cetesdirecto, que elimina intermediarios y reduce costos. El proceso básico consiste en:
- Abrir una cuenta en Cetesdirecto: proporcionando información personal y verificación de identidad.
- Seleccionar el monto y plazo: decidir cuánto dinero invertir y por cuánto tiempo.
- Elegir el tipo de Cete: dependiendo del objetivo financiero (corto vs. mediano plazo).
- Confirmar la compra y monitorear el rendimiento.
Al término del periodo pactado, el inversionista recibe su capital inicial más los intereses generados.
Por otro lado, especialistas recomiendan que antes de invertir en Cetes o cualquier otro instrumento, los interesados:
- Definan sus objetivos financieros (ahorro vs. crecimiento).
- Establezcan un horizonte de inversión claro.
- Evalúen otras alternativas complementarias según su tolerancia al riesgo.
En un entorno de tasas más bajas, informarse y planear con anticipación se vuelve indispensable para sacarle el máximo provecho a cada peso invertido.