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Pablo Cotler, de la Universidad Iberoamericana, analiza el proceso de bancarización implícito en la medida anunciada por la Presidenta

Límites reales para usar las tarjetas en la contención del precio de la gasolina

Pablo Cotler, economista de la Universidad Iberoamericana, expone un tema vinculado a las medidas anunciadas ayer: la eliminación de efectivo en las compras de combustible y, asociado a ello, la posibilidad real de llevar lo anunciado a todo el país.

“Mi primera reacción sería pensar que lo que está buscando es asegurarse, quizás, que las gasolineras estén reportando los ingresos y también poder saber, exactamente, que toda la gasolina proviene de canales formales”, comenta a Crónica.

Y expone el tema de la bancarización: “¿cómo hago para que se eleve las tarjetas de crédito? Bueno, quizás, lo que puedo hacer es tratando de incentivar a los consumidores que las usen; el dulce sería que la gasolina bajara de precio y pues quizás la gente la usaría”.

No obstante, acota, los engranes económicos son mucho más complicados, “lo que se está haciendo ahorita es, básicamente, decirle a los gasolineros que si sus clientes pagan más con tarjetas, se habla con la banca para que les cobren menos comisión por el uso de ese canal; el costo en la comisión no es la que paga el tarjetahabiente directamente, en este caso es más bien el costo que debe pagar la gasolinera por transferir recursos vía tarjetas”.

Y Cotler marca los puntos que pueden limitar el impacto de lo anunciado: “¿qué porcentaje de la población tiene tarjeta de crédito? La respuesta es muy bajo, es como 15 %; para usar tarjetas de crédito, se requiere que haya los canales, básicamente, que haya internet y que funcione bien. Si voy a pagar con mi tarjeta en la gasolinera cuando viajo por el país, en ciudades quizás no hay problema, pero cuando uno pasa por zonas semiurbanas, rurales, es muy frecuente que no hay internet o que sea errático”.

De allí que señale que la infraestructura no necesariamente está muy bien preparada para que realmente desaparezca el uso de efectivo.

Punto aparte, comenta el economista y analista habitual en Crónica, es la idea de que como van a bajar los costos para las gasolineras, las gasolineras tienen incentivos para no subir los precios. “Y ahí la pregunta es, ¿es una voluntad? ¿Es una obligación? ¿Qué es lo que está detrás? Bien puede ser que la comisión que pagan las gasolineras bajen un punto porcentual y entonces la gasolinera va a tener quizás un poco más de ganancias: eso no te lleva a que vayas a bajar el precio”.

Las reservas de gasolina están cayendo y esto puede tardar en volver a la normalidad, comenta finalmente, “fácilmente puede tardar unos tres meses; entonces, presiones exitirán para que los precios suban”.

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