
El Banco de México (Banxico) comunicó este jueves un recorte de 25 puntos base a la tasa de interés de referencia, la cual quedó en 6.5 por ciento. Con esta decisión, el banco central pone fin al ciclo de reducciones que inició en 2024 para enfrentar la desaceleració económica y controlar la inflación.
La decisión fue tomada en una votación dividida dentro de la Junta de Gobierno de Banxico. Tres integrantes votaron a favor de reducir la tasa, mientras que dos se pronunciaron por mantenerla sin cambios debido a la preocipaciones relacioadas con la inflación.
La tasa de interés es una herramienta utilizada por el banco central para controlar el aumento de precios en el país. Cuando las tasas bajan, los créditos y préstamos suelen ser más baratos, lo que puede incentivar el consumo y la inversión.
El anuncio ocurre después de que la inflación en México mostró una moderación en abril. De acuerdo con cifras recientes, la inflación general anual se ubicó en 4.45 por ciento y la inflación subyacente en 4.26 por ciento, aunque ambas continúan por encima de la meta oficial de Banxico, que es de 3 por ciento.
Especialistas financieros ya esperaban un recorte de 25 puntos base, luego de que la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, señalara semanas atrás que el banco central evaluaría un “último ajuste” en su próxima decisión monetaria.
Desde mayo de 2024, Banxico había aplicado varios recortes a la tasa de referencia, acumulando una reducción de 450 puntos base. El objetivo era apoyar la actividad económica en medio de un entorno de menor crecimiento y presiones inflacionarias moderadas.
Sin embargo, dentro de la Junta de Gobierno persisten diferencias sobre los riesgos inflacionarios. Algunos integrantes consideran que todavía existen factores externos que podrían generar presiones sobre los precios, como los conflictos geopolíticos, el aumento en energéticos y la incertidumbre económica internacional.
Además, Banxico advirtió que la inflación podría tardar más tiempo en regresar a la meta del 3 por ciento. El banco central prevé que esto ocurra hasta el segundo trimestre de 2027.
La economía mexicana también enfrenta señales de desaceleración. Reportes recientes indican que el Producto Interno Bruto registró una contracción durante el primer trimestre de 2026, afectado por una menor producción manufacturera y agrícola.
Algunos analistas consideran que mantener tasas más bajas podría ayudar a impulsar el crecimiento económico y facilitar el acceso al crédito para familias y empresas. Sin embargo, otros advierten que reducir demasiado rápido las tasas podría afectar la estabilidad del peso mexicano y generar nuevas presiones inflacionarias.