Petróleos Mexicanos produce el 73% de los combustibles que consume México, entre gasolina, diésel y turbosina, de acuerdo con datos del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), y sostener esa cifra requiere una cadena operativa que no puede detenerse.
En esa cadena, los petroleros son el eslabón que nadie ve cuando todo funciona y el primero que aparece cuando algo falla. El STPRM, con sus 36 secciones distribuidas en todo el país, lleva meses trabajando para que ese eslabón se mantenga firme.
En ese contexto llega la revisión salarial 2026. Las asambleas generales extraordinarias celebradas en distintas secciones han aprobado el pliego petitorio y el movimiento a huelga como respaldo legal del proceso.

La petición de incremento salarial es del 8% y, además del salario, los trabajadores llevan a la negociación temas que consideran prioritarios para el funcionamiento de la empresa, como son la atención médica, la seguridad laboral y el abasto de medicamentos en los servicios de salud de Pemex.
Para el STPRM, estas demandas responden a una misma convicción, que es la de una empresa que no garantiza condiciones dignas de trabajo a quienes la operan, difícilmente puede sostener su recuperación en el largo plazo.
Ricardo Aldana Prieto, secretario general del STPRM, ha recorrido buena parte del país durante las últimas semanas. Las 36 secciones lo han visto llegar a sus asambleas, escuchar a la base trabajadora y responder directamente sobre el estado de la empresa. Por ejemplo, en Coatzacoalcos, donde el Complejo Petroquímico Morelos muestra señales concretas de reactivación, el dirigente fue directo ante los medios: “Con situaciones complicadas, pero la empresa va”.

Descartó cualquier rumor de despidos masivos y llamó a la base a mantener la confianza en el proceso, señalando que la reactivación en el sur de Veracruz es una muestra de que el esfuerzo coordinado entre sindicato y empresa produce resultados concretos.
Para el STPRM, el camino de esa recuperación pasa por el capital humano, pues detrás de cada indicador operativo hay técnicos, ingenieros y operadores que sostienen la producción en condiciones que no admiten falla, y su bienestar incide directamente en el desempeño de la empresa.
El presupuesto de Pemex es otro de los temas que el sindicato plantea en este proceso. La empresa arrastra problemas acumulados de varios años y su recuperación requiere inversión significativa. El STPRM ha respaldado la administración de Juan Carlos Carpio Fragoso como director general y ha manifestado disposición para trabajar de manera coordinada en la recuperación de los activos estratégicos de la paraestatal.
De este modo, fortalecer a Pemex es fortalecer a México, y los trabajadores petroleros están dispuestos a hacer su parte, dentro y fuera de la negociación. Ese compromiso se expresa en el día a día de quien opera los campos y los complejos, y también en cada asamblea donde el STPRM plantea lo que considera necesario para que la industria siga siendo el motor energético del país.