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Entrevista | Guadalajara fue reconocida como la mejor sede de la primera fase del Mundial 2026 y registró una derrama turística de 10 mil 500 millones de pesos. Conoce el impacto económico, turístico y el legado que dejó la Copa del Mundo

Guadalajara deja derrama de 10 mil 500 millones de pesos tras el Mundial 2026: estas fueron las cifras

Guadalajara es el corazón del Mundial 2026

Mientras el balón deja de rodar y la emoción del Mundial de Futbol 2026 comienza a formar parte de la historia, Guadalajara empieza a hacer cuentas. Más allá de los goles, las tribunas llenas y la fiesta que se vivió durante varias semanas, la ciudad hoy presume un balance que trasciende lo deportivo: una derrama económica estimada en 10 mil 500 millones de pesos, miles de visitantes nacionales y extranjeros, una infraestructura fortalecida y un reconocimiento internacional que la coloca como uno de los destinos más competitivos de América Latina para albergar grandes eventos.

Para Gustavo Staufert, vicepresidente del Consejo Estatal de Turismo y director general de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara, el éxito alcanzado no fue producto de la casualidad, sino del trabajo coordinado que durante años realizaron autoridades, iniciativa privada y ciudadanía.

El primer objetivo era convertirnos en la mejor sede de la primera fase del Mundial y ese objetivo se cumplió”, resume al hacer un balance de una de las experiencias más importantes en la historia reciente de la ciudad.

Pero detrás de esa distinción existe una historia mucho más amplia que habla de inversión, planeación, infraestructura, identidad y del papel que desempeñó la propia población para convertir a Guadalajara en un ejemplo de organización.

Guadalajara pasó de ser sede mundialista a convertirse en referente internacional

Ser una de las ciudades anfitrionas del Mundial implicó mucho más que recibir partidos de fútbol.

Desde el momento en que Guadalajara fue confirmada como sede, comenzó un proceso de preparación que involucró mejoras urbanas, estrategias de movilidad, fortalecimiento de la conectividad aérea, capacitación de personal turístico, coordinación con la FIFA y una intensa agenda cultural diseñada para que los visitantes vivieran una experiencia completa.

De acuerdo con Staufert, uno de los elementos que más influyeron en el éxito fue la calidad de los encuentros disputados en el Estadio Guadalajara (Akron), donde participaron selecciones con una importante capacidad de convocatoria internacional.

Fan Festival Guadalajara

A ello se sumó un contexto inédito para el fútbol mexicano: por primera vez, la Selección Mexicana concluyó su participación en la fase inicial fuera de la Ciudad de México, una situación que provocó un flujo adicional de aficionados hacia Jalisco.

Sin embargo, el directivo considera que el verdadero diferenciador estuvo en la manera en que Guadalajara decidió vivir el torneo.

“No solamente fue el fútbol. Fue la forma en que la ciudad se preparó, la coordinación entre el gobierno estatal, los municipios, la iniciativa privada y los organismos turísticos. Cada quien entendió cuál era su responsabilidad”.

Una derrama económica histórica de 10 mil 500 millones de pesos

El impacto económico representa uno de los indicadores más relevantes del Mundial para Guadalajara.

Las cifras preliminares muestran una derrama turística de 10 mil 500 millones de pesos, una cantidad que supera ampliamente la registrada por otros grandes acontecimientos deportivos celebrados en la ciudad.

De ese monto, alrededor de 2 mil millones de pesos provinieron únicamente del sector hotelero.

El resto se distribuyó entre restaurantes, bares, transporte terrestre, aerolíneas, comercio, entretenimiento, venta de artesanías, souvenirs, operadores turísticos, servicios y múltiples actividades relacionadas con la llegada de visitantes.

Además del gasto realizado por los aficionados, existió otro componente económico menos visible pero igualmente significativo.

Guadalajara es el corazón del Mundial 2026

Las propias selecciones nacionales instalaron campamentos de entrenamiento en Guadalajara y rentaron instalaciones deportivas para preparar sus encuentros.

Corea del Sur utilizó las instalaciones de Verde Valle durante toda su estancia, mientras que selecciones como España, Colombia, República Checa y Congo también desarrollaron actividades en distintos espacios deportivos de la ciudad.

A esto se sumó toda la operación logística de la FIFA.

Personal técnico, árbitros, observadores, equipos de televisión, patrocinadores, personal de seguridad, producción audiovisual y cientos de trabajadores especializados permanecieron durante semanas en Guadalajara, generando una importante cadena de consumo en hoteles, restaurantes y servicios.

El aeropuerto vivió uno de sus momentos de mayor actividad

Otro de los indicadores que reflejan la magnitud del evento fue el comportamiento del Aeropuerto Internacional Miguel Hidalgo.

Durante el Mundial se registraron 600 operaciones aéreas adicionales, equivalentes a aproximadamente 300 vuelos extraordinarios entre llegadas y salidas que originalmente no estaban contemplados en la programación habitual.

Para Gustavo Staufert, este comportamiento confirma la capacidad operativa que actualmente tiene la terminal aérea.

El aeropuerto, considerado hace algunos años como uno de los mejores de Latinoamérica en su categoría, también ha sido objeto de una inversión histórica superior a los 16 mil millones de pesos desde 2020, cifra que continuará creciendo con la construcción de una segunda pista y nuevas ampliaciones.

Fan Fest en Guadalajara Cuenta con un sistema de monitoreo de ocupación, mediante semáforo digital para conocer en tiempo real si aún hay acceso disponible.

Estas obras no solo respondieron a las necesidades del Mundial, sino que fortalecerán la competitividad turística y de negocios de Guadalajara durante las próximas décadas.

La movilidad, uno de los grandes aciertos del Mundial

Uno de los principales retos consistía en garantizar traslados rápidos hacia el estadio.

Antes del torneo existía incertidumbre sobre la capacidad de la ciudad para absorber miles de aficionados durante los días de partido.

Sin embargo, la coordinación entre autoridades municipales, organizadores y FIFA permitió implementar un sistema de movilidad que redujo considerablemente los tiempos de traslado.

Staufert relata que, pese a vivir a unos 10 kilómetros del estadio, logró llegar en aproximadamente 25 minutos y regresar a casa en apenas 20 minutos después de los encuentros.

El funcionamiento de carriles especiales, la coordinación vial y la logística diseñada alrededor del inmueble fueron factores decisivos para evitar congestionamientos mayores.

A ello se sumaron nuevas facilidades para los visitantes internacionales.

Entre ellas destacan la creación de una isla exclusiva para taxis por plataforma en el aeropuerto, la instalación de tótems digitales con información turística, rutas, recomendaciones de seguridad y orientación para desplazarse por la ciudad.

La ciudad se apropió del Mundial

Más allá de las cifras económicas, Gustavo Staufert asegura que uno de los momentos que mejor resume el éxito del torneo ocurrió fuera de las canchas.

Durante uno de los encuentros, un aficionado en aparente estado de ebriedad intentó destruir parte de la ornamentación instalada en espacios públicos.

Lo que ocurrió después sorprendió incluso a los organizadores.

Fueron los propios ciudadanos quienes detuvieron al responsable para entregarlo a las autoridades, mientras otro grupo de personas volvió a colocar la decoración en su sitio.

Fan Fest Guadalajara, nadie se quiere quedar fuera (X: @Gdl2026)

Para Staufert, ese episodio simboliza el nivel de apropiación que los tapatíos desarrollaron con el evento.

“No querían que dañaran algo que sentían suyo”.

La imagen también refleja el orgullo con el que la población recibió a miles de visitantes y participó activamente en la celebración mundialista.

Tequila, Tlaquepaque, Chapala y la gastronomía conquistaron a los visitantes

Aunque el Estadio Guadalajara fue el principal punto de reunión, la experiencia turística se extendió mucho más allá de los partidos.

Los recorridos por Tequila, Tlaquepaque, Ajijic y Chapala registraron una importante afluencia de visitantes nacionales e internacionales.

Muchos aficionados aprovecharon su estancia para conocer el paisaje agavero, recorrer fábricas tequileras, caminar por los andadores de Tlaquepaque y descubrir la riqueza cultural que caracteriza al estado.

La gastronomía también desempeñó un papel protagónico.

Platillos como la carne en su jugo, la birria y las tortas ahogadas se convirtieron en algunos de los principales atractivos para turistas provenientes de Asia, Europa y Sudamérica.

Incluso restaurantes tradicionales ubicados fuera de los circuitos turísticos comenzaron a recibir visitantes extranjeros gracias a la reciente llegada de la Guía Michelin a México.

Este fenómeno confirmó que la exposición internacional del Mundial benefició tanto a grandes empresas como a pequeños negocios familiares.

México rompe récord La marca podría superarse en los próximos encuentros de la Selección Mexicana. (César Gómez Reyna)

Un legado que apenas comienza

Para Gustavo Staufert, la mayor herencia del Mundial no se limita a la derrama económica inmediata.

El torneo permitió fortalecer la infraestructura urbana, mejorar la conectividad, modernizar servicios turísticos y consolidar la imagen internacional de Guadalajara.

El reconocimiento como la mejor sede de la primera fase también representa una poderosa carta de presentación para atraer congresos, exposiciones, competencias deportivas y convenciones internacionales.

Prueba de ello es la intensa agenda que ya tiene confirmada la ciudad para los próximos meses, con eventos como el Congreso Mundial de Dermatología, el Mundial de Fisioterapia, competencias clasificatorias rumbo a los Juegos Olímpicos, torneos internacionales organizados por la FIBA y la llegada de ITB Américas, una de las ferias de turismo más importantes del mundo.

El Gobernador del Estado, Pablo Lemus, encabeza la inauguración del patio operativo para vehículos de plataforma en conexión con Aeropuerto Internacional de Guadalajara (ALICIA REYES )

Lejos de representar el cierre de una etapa, el Mundial parece haber abierto una nueva.

Guadalajara no solo aprovechó la vitrina global para mostrar su capacidad organizativa. También fortaleció su posición como uno de los destinos más completos de México, donde la infraestructura moderna convive con la tradición, la gastronomía, la cultura y la hospitalidad.

Y aunque los estadios ya apagaron sus reflectores, el impacto del torneo seguirá sintiéndose durante muchos años, impulsando el turismo, la inversión y el desarrollo económico de una ciudad que encontró en la Copa del Mundo una oportunidad para demostrar que está preparada para jugar en las grandes ligas del turismo internacional.

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