
La inflación general al consumidor siguió moderando su paso en México. En la primera quincena de este mes creció 0.07% si compara con la quincena inmediata anterior, un nivel no visto desde el 2013. Esto implicó una tasa anual de 3.10%, también sin precedentes desde diciembre de 2020, cuando situó en 3.15%.
Datos difundidos el jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) arrojaron que en la primera quincena de julio de 2025, la inflación quincenal ubicó en 0.15%, para una tasa anual de 3.55%.
Dentro del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el índice subyacente, que mide la trayectoria de los precios en el más largo plazo excluyendo los más volátiles asociados a la energía y agricultura, aumentó 0.16% quincenal, alcanzando una tasa anual de 3.95%. A su interior, mientras que los precios de las mercancías subieron 0.11% para una tasa anual de 3.52%, los de servicios aumentaron 0.20%, resultando en niveles de 4.36% anual.
En el caso del índice no subyacente, con precios más volátiles, este descendió 0.23% entre una quincena y otra, donde los precios de frutas y verduras cayeron 1.50%, en tanto que el de los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno crecieron un modesto 0.03%. En sus mediciones anuales, los precios no subyacentes crecieron 0.21%, mientras que en los casos de frutas y verduras y tarifas autorizadas por el gobierno ubicaron aumentos de 1.55% y 3.33%, respectivamente.
Alzas y bajas
Los mayores incrementos de precio entre la última quincena de junio y la primera de este mes estuvieron liderados por el transporte aéreo, que repuntó 12.44%; vivienda propia con aumentos de 0.12%; pollo, de 0.73%; transporte colectivo, de 0.70%, y los servicios turísticos en paquete, que aumentaron 6.22%. A estos le siguieron los de la Naranja, de 6.02, y los de las loncherías, fondas, torterías y taquerías, de 0.12%.
En el periodo, el precio de las computadoras repuntó 4.52%, en tanto que los de la papa y otros tubérculos, avanzaron 1.39% y los de los restaurantes y similares, 0.18%.
En contraste, los descensos de precios más importantes estuvieron representados por los de jitomate, con un declive de 13.18%; las cremas para la piel, de 2.03%; lo del gas doméstico LP, de 0.50% y los de los automóviles, que bajaron 0.26%. Le siguieron los de los hoteles, con ajustes de 3.17%; los del papel higiénico y pañuelos desechables, de 0.70%. Las tarifas de los taxis se redujeron 0.47%, mientras que los precios del chile serrano, el aguacate y el tomate verde retrocedieron, 5.17%, 2.59% y 3.24%, respectivamente.
El Instituto mencionó que aquellas entidades federativas que mostraron una variación por arriba del resultado quincenal del INPC de 0.07% fueron Morelos, Baja California Sur y Nayarit, con crecimientos en sus precios de mercancías y servicios de 0.92%, 0.43% y 0.28%, respectivamente, seguidos por Coahuila, de 0.24% y Baja California, de 0.23%.
Por el contrario, aquellos estados de la República cuyos precios no sólo no se incrementaron por debajo de la media nacional, sino que se redujeron, comprendió el total de la lista, encabezados por Chiapas, Campeche y Guerrero, con reducciones de 0.22%, 0.14%, y 0.13%, respectivamente, en tanto que los de Aguascalientes y Puebla vieron descensos de 0.09% y 0.08%, en cada caso.
Laura Díaz, Paulina Anciola e Iván Arias, de la dirección de análisis de Banamex, afirmaron que a pesar del buen resultado del desempeño de la inflación en este lapso, no descartaban tensión en los precios en Mèxico ante una “reversión” del componente de agropecuarios, así como por impactos más visibles de los aranceles impuestos por México a las importaciones de países con los que no tiene tratados comerciales, lo que incluye a Asia y principalmente a China.
Los expertos refrendaron que también habría presiones en lo que resta del año derivadas de los incrementos acumulados en los costos laborales. Este panorama se vería parcialmente compensado por un tipo de cambio fuerte y un crecimiento de la economía mexicana a un ritmo moderado.