
La industria de productos de cuidado personal y del hogar busca dar un paso más en materia de sustentabilidad. La relación que existe entre estos productos y el agua está presente prácticamente en toda la cadena: desde los procesos de producción hasta la manera en que los consumidores los utilizan en casa.
En ese contexto, la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos (CANIPEC) estableció una alianza con el Consejo Consultivo del Agua, con el objetivo de sumar capacidades, conocimiento técnico e innovación para avanzar hacia un uso más eficiente y responsable de este recurso.
Para Carlos Berzunza, presidente ejecutivo de CANIPEC, el punto de partida es reconocer que el desafío hídrico no puede ser resuelto por un solo sector.
“Hay muchos temas, estamos conscientes que son muy grandes y muy complejos como para que alguien solito los resuelva, ni el sector público solo, ni el sector privado solo, ni la sociedad sola, en realidad son temas en los que hay que sumar”.
La declaración resume el espíritu de la colaboración: generar acciones conjuntas entre empresas, autoridades, especialistas y ciudadanía para atender uno de los desafíos ambientales más importantes de México.
¿Por qué CANIPEC busca fortalecer su estrategia de cuidado del agua?
Los productos representados por CANIPEC forman parte de la vida cotidiana de millones de personas. Desde artículos de cuidado personal hasta productos para el mantenimiento del hogar, muchos de ellos tienen una relación directa con el agua.
Berzunza explica que esa relación ocurre en diferentes momentos de la cadena de valor.
“Los productos que ofrece la industria que representamos, que son productos de consumo cotidiano que utilizan las personas en su día a día, productos de cuidado personal y de cuidado del hogar, pues tienen una relación muy estrecha con el agua”.
El vínculo comienza en la producción, continúa en la utilización de los productos y también implica pensar en las condiciones necesarias para hacer más eficiente el consumo de agua.
Por ello, la industria busca aprovechar la innovación que ya se desarrolla dentro de las empresas y, al mismo tiempo, compartir conocimientos y mejores prácticas.

Una alianza para compartir conocimiento y mejores prácticas
Uno de los objetivos centrales de la colaboración es crear un intercambio de conocimiento técnico y especializado que permita identificar soluciones aplicables a las empresas.
Berzunza señala que entre las metas está conocer mejores prácticas, incorporarlas en los procesos empresariales y explorar oportunidades de eficiencia hídrica a lo largo de la cadena de valor.
“Lo que esperamos lograr con esto es tener un intercambio de conocimiento técnico y especializado, que promueva justamente esa gestión sostenible del agua, poder conocer mejores prácticas”.
La intención no es que todas las empresas tengan exactamente las mismas soluciones. Por el contrario, el objetivo es aprovechar las experiencias que ya existen y determinar cuáles pueden adaptarse a diferentes procesos productivos.
El reto también está en cambiar hábitos
Para CANIPEC, la sustentabilidad no depende exclusivamente de la tecnología.
La comunicación y la educación del consumidor también tienen un papel fundamental.
Berzunza considera que muchos de los problemas relacionados con el agua requieren cambios culturales y una mejor comunicación entre los diferentes sectores.
“Muchos de los retos que tenemos en materia de agua no se van a resolver si no nos comunicamos mejor, si no empezamos a cambiar algunas culturas”.
Esto implica trasladar la conversación de las plantas industriales y las políticas públicas hasta los hogares.
El consumo responsable, el mantenimiento adecuado de instalaciones y pequeñas modificaciones en las rutinas cotidianas pueden contribuir a reducir desperdicios.
Capacitación e investigación, otros pilares de la colaboración
La alianza también contempla desarrollar programas de capacitación y actualización para las personas que trabajan en áreas relacionadas con procesos productivos y sustentabilidad.
La lógica parte de una realidad que Berzunza reconoce abiertamente: ningún sector tiene por sí solo todo el conocimiento necesario.
“En muchos de los temas de sustentabilidad nos pasa que nadie lo sabe todo”.
Por ello, la colaboración busca aprovechar el conocimiento de especialistas que ya han desarrollado experiencia en determinados campos y ponerlo a disposición de otros actores.
A esto se suma la posibilidad de identificar proyectos de investigación e innovación que permitan encontrar nuevas formas de utilizar el agua de manera responsable y eficiente.
¿Qué papel tiene la iniciativa privada frente al problema del agua?
Para el presidente ejecutivo de CANIPEC, las empresas ya tienen un papel relevante en la búsqueda de soluciones.
La innovación dentro de la industria está permitiendo modificar procesos productivos y desarrollar productos que requieren menos agua para su fabricación o utilización.
Un ejemplo está en los detergentes diseñados para trabajar con lavadoras de alta eficiencia hídrica.
La solución, explica Berzunza, requiere que diferentes actores avancen simultáneamente: fabricantes de electrodomésticos, consumidores y empresas que desarrollan los productos.
“Entonces, ahí se requiere el conjunto de cosas”.
La eficiencia hídrica, desde esta perspectiva, no depende exclusivamente de una innovación aislada, sino de que todo el ecosistema pueda aprovecharla.
La innovación busca reducir el consumo de agua
La industria cosmética y de cuidado personal también está explorando nuevos formatos de productos.
Berzunza menciona como ejemplo los shampoos que pueden utilizarse en seco y productos que han pasado de presentaciones líquidas a formatos sólidos.
El objetivo es ampliar las alternativas disponibles para los consumidores y ofrecer productos que mantengan un buen desempeño mientras pueden contribuir a reducir la dependencia del agua durante su utilización.
“Hay formas que está buscando la industria como desarrollar más opciones que le ayuden al consumidor a tener un abanico de opciones que tengan buen desempeño”.
Esta tendencia también muestra cómo la sustentabilidad puede incorporarse desde el diseño del producto y no únicamente al final de su ciclo de vida.
Plantas que captan y recirculan agua
En el ámbito industrial, algunas empresas afiliadas a CANIPEC ya están implementando medidas para aprovechar mejor el recurso.
Entre las prácticas mencionadas por Berzunza se encuentran la captación y recirculación de agua dentro de las plantas.
Incluso, señala que existen empresas que han conseguido operar sus procesos productivos sin depender directamente de una conexión a la red de agua.
“Hay varias plantas que están captando y recirculando agua, incluso algunas que han logrado no depender de una conexión a la red de agua para poder mantener sus procesos productivos”.
Estas experiencias pueden convertirse en referentes para otras compañías.
El intercambio de información entre empresas es precisamente uno de los mecanismos que la nueva colaboración pretende fortalecer.

Compartir soluciones en lugar de competir
Uno de los puntos más interesantes de la conversación es la idea de que la eficiencia hídrica puede convertirse en un espacio de colaboración entre compañías.
Berzunza considera que existen experiencias que vale la pena compartir porque el objetivo final no es obtener una ventaja competitiva, sino contribuir a garantizar el acceso al agua.
“Este es un tema en el cual en realidad no hay competencia. Este es un tema de eficiencia y de fomentar un cambio cultural que garantice el acceso al agua para todos”.
La colaboración entre empresas puede permitir que aquellas que ya han avanzado en determinados procesos sirvan como referencia para quienes todavía se encuentran en etapas iniciales.
¿Cuánta agua utiliza la industria?
Durante la entrevista, Berzunza también planteó una perspectiva sobre el consumo de agua de los diferentes sectores.
Señaló que el campo es el principal usuario del recurso y que el consumo industrial representa, de acuerdo con su explicación, alrededor de 5 por ciento del agua.
Al mismo tiempo, destacó que la industria participa de manera importante en la generación de infraestructura y capacidades para captar y disponer del recurso.
Por ello, considera que la solución debe contemplar dos vertientes: cultura e infraestructura.
“Yo creo que necesitamos, como te decía, una mezcla de cultura y de infraestructura”.
Nota editorial importante
Para publicación periodística, yo atribuiría explícitamente a Berzunza la cifra del 5% y evitaría presentarla como un dato independiente de CANIPEC si no cuentas con una fuente estadística adicional. La transcripción registra esa afirmación como parte de su entrevista, pero no aporta la fuente estadística utilizada para calcularla.
Agua: un reto que va más allá de la industria
La conversación también abordó una paradoja que México experimenta constantemente: periodos de lluvias intensas pueden convivir con temporadas de escasez.
Berzunza puso como ejemplo las condiciones recientes de lluvia y la necesidad de aprovechar mejor el agua disponible.
“Yo creo que necesitamos, como te decía, una mezcla de cultura y de infraestructura. Y este convenio busca aportar a ambas cosas”.
La infraestructura permite captar, almacenar, distribuir y tratar el agua; la cultura determina en buena medida cómo se utiliza.
Ambos elementos, desde su perspectiva, deben avanzar de manera paralela.
CANIPEC también trabaja en economía circular
El agua no es el único reto ambiental que la industria identifica como prioritario.
Berzunza coloca también los residuos y la economía circular dentro de las áreas en las que CANIPEC trabaja.
La organización cuenta con un programa voluntario denominado GESI, que comenzó en 2021 y busca facilitar la transición hacia modelos de economía circular.
El objetivo es pensar qué ocurre con un producto una vez que termina su vida útil y construir mecanismos para que sus materiales puedan reincorporarse a cadenas de valor.
“Para eso necesitamos crear cadenas circulares de valor”.
Según lo señalado durante la entrevista, durante el año pasado el programa permitió recuperar 7,500 toneladas de plásticos y darles una finalidad sostenible.
Belleza y Bienestar y Cuidando tu Hogar: el papel de la educación
La industria también busca trasladar la conversación ambiental a los consumidores.
CANIPEC cuenta con dos iniciativas de comunicación mencionadas por Berzunza: Belleza y Bienestar, enfocada en la industria cosmética, y Cuidando tu Hogar, relacionada con productos para el hogar.
La intención es utilizar estos espacios para difundir recomendaciones y buenas prácticas de consumo.
“Creo que son lugares propicios en los cuales podemos desarrollar materiales que vengan validados por gente experta y que veamos que inciden en estos buenos hábitos para las personas”.
La alianza con el Consejo Consultivo del Agua podría ampliar esta estrategia mediante materiales educativos respaldados por especialistas.
¿Cómo se medirá el impacto de la alianza?
Uno de los retos de cualquier convenio de colaboración es evitar que se quede únicamente en una firma.
CANIPEC reconoce esta situación y plantea construir indicadores de manera progresiva.
El primer nivel será medir las actividades realizadas: campañas, capacitaciones y proyectos de investigación.
El segundo será evaluar el alcance, es decir, cuántas personas participaron o recibieron los mensajes.
Finalmente, se buscará medir la incidencia real en los hábitos y obtener resultados tangibles.
“Y de ahí, el tercer nivel de indicadores será ya de incidencia en mejorar los hábitos que permitan resultados tangibles en esto”.
La intención es pasar del convenio a un programa de trabajo concreto y posteriormente evaluar su efectividad.
“No somos amigos ni de las soluciones únicas ni de las soluciones fáciles”
Una de las declaraciones que mejor sintetiza la postura de Berzunza frente al desafío ambiental es precisamente esta:
“No somos amigos ni de las soluciones únicas ni de las soluciones fáciles”.
El presidente ejecutivo de CANIPEC advierte que los cambios relacionados con sustentabilidad no ocurren de un día para otro.
“Muchos de estos cambios no ocurren de la noche a la mañana”.
Por eso plantea avanzar mediante acciones específicas, medir sus resultados y utilizar esos aprendizajes para conseguir impactos mayores.
¿Qué pueden hacer los consumidores para ahorrar agua?
La responsabilidad, de acuerdo con Berzunza, no termina en las empresas.
También existe un margen de acción en las actividades cotidianas.
Algunas medidas requieren inversiones importantes, como sustituir un electrodoméstico por otro de mayor eficiencia. Sin embargo, existen otras acciones mucho más sencillas.
Entre ellas menciona revisar fugas y cambiar los componentes de los inodoros que presentan escapes de agua.
También pone ejemplos relacionados con el cuidado personal:
- No dejar abierta la llave mientras se rasuran.
- Cerrar la llave mientras se cepillan los dientes.
- Revisar fugas en casa.
- Utilizar de manera adecuada los productos.
- Adoptar progresivamente tecnologías de mayor eficiencia.
“Pero hay desde pequeños hábitos como evitar fugas, cambiar los zapitos de los inodoros que luego tienen fugas y cuesta 40 pesos un zapito”.
Su mensaje es que el cambio no necesariamente comienza con una gran inversión.
Puede comenzar con pequeñas decisiones repetidas por millones de personas.

“Cada quien hagamos la parte que nos toca”
Al final, Berzunza plantea una visión colectiva del problema hídrico.
Las autoridades tienen la responsabilidad de generar políticas públicas, incentivos y reglas adecuadas; la industria debe mejorar su eficiencia, mantener su compromiso con la sustentabilidad e innovar; y los consumidores pueden modificar hábitos.
“El lograr la eficiencia en el uso del agua y con eso que haya más agua para todos solo se puede alcanzar si actuamos en conjunto”.
Y resume la posición de CANIPEC respecto a la alianza:
“Nosotros como industria, y es justo lo que busca este convenio, estamos buscando hacer la parte que creemos que nos toca”.
La apuesta, entonces, no consiste únicamente en reducir el agua utilizada por las empresas. También busca generar conocimiento, innovación, capacitación y mejores hábitos que permitan que la eficiencia hídrica se convierta en una responsabilidad compartida.
En un país donde la disponibilidad del agua representa un desafío cada vez más complejo, la discusión difícilmente puede reducirse a un solo actor.
La industria tiene una parte de la responsabilidad, las autoridades otra y los ciudadanos también.
La alianza entre CANIPEC y el Consejo Consultivo del Agua parte precisamente de esa premisa: sumar capacidades para que el cuidado del agua deje de ser solamente un discurso de sustentabilidad y pueda traducirse en acciones medibles.