La empresa Química Apollo, que cuenta con 28 años de experiencia trabajando bajo certificaciones ISO (un periodo durante el cual la compañía se ha adaptado a cada actualización de las normas de calidad, gestión ambiental, y seguridad y salud en el trabajo), ha construido un sistema de gestión integral que hoy respalda su operación diaria en distintos frentes de la industria.
Este trabajo se sostiene en un conjunto de certificaciones que cubren distintos frentes de la operación. La norma ISO 9001:2015 respalda el sistema de gestión de calidad, la ISO 14001:2015 corresponde a la gestión ambiental, y la ISO 45001:2015 regula la seguridad y salud en el trabajo. A esto se suma la certificación NMX-R-025 en materia de igualdad laboral, y una medalla de bronce en la evaluación de EcoVadis, que mide el desempeño de sostenibilidad de las empresas a nivel internacional.
Esta trayectoria cobra relevancia en el contexto actual de varios sectores regulados, donde contar con certificaciones vigentes ha dejado de ser un elemento adicional para convertirse en una condición de entrada. En la industria energética e industrial, así como en esquemas de contratación con el sector público, es común que las empresas participantes deban demostrar el cumplimiento de una o varias normas ISO como parte de los requisitos para poder ofrecer sus servicios.

Para compañías con una trayectoria más corta, este cambio puede representar un reto de adaptación. Para Química Apollo, en cambio, se trata de una exigencia con la que ya opera desde hace años, lo que le permite responder a estos requisitos sin ajustes mayores en su forma de trabajar. La experiencia acumulada en auditorías externas, tanto de organismos certificadores como de clientes, forma parte de esa misma lógica de cumplimiento constante.
Este panorama refleja un cambio más amplio en la manera en que operan los sectores regulados en México. Donde antes una certificación podía ser un elemento de diferenciación frente a otras empresas, hoy es, en varios casos, la base mínima para poder competir por un contrato. Química Apollo ubica su experiencia de 28 años como resultado directo de haber anticipado esta transición.