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La inteligencia artificial transforma la práctica legal y exige nuevas habilidades en abogados y firmas, desde análisis estratégico hasta comunicación y supervisión tecnológica

La inteligencia artificial redefine las habilidades que demanda el sector jurídico

La incorporación de inteligencia artificial (IA) en el sector jurídico
La incorporación de inteligencia artificial (IA) en el sector jurídico Foto: IA

La adopción de nuevas tecnologías impulsa cambios en la práctica legal y aumenta la demanda de competencias tecnológicas, estratégicas y de comunicación, señala el abogado Hussein Kadour Ponce.

La incorporación de inteligencia artificial (IA) en el sector jurídico está modificando procesos de trabajo y generando nuevas exigencias para abogados y firmas legales, particularmente en actividades como investigación, revisión de documentos, análisis de información y elaboración de textos.

El fenómeno forma parte de una transformación tecnológica que avanza en distintas áreas de los servicios profesionales. El Future of Professionals Report 2026 de Thomson Reuters, elaborado a partir de información de profesionales de distintos sectores en más de 60 países, señala que 66% de los participantes considera que la IA cumple o supera sus expectativas cuando existe una estrategia clara para su utilización. Entre quienes trabajan en organizaciones sin una estrategia definida, la proporción se reduce a 22%.

En las firmas legales, la presión para incorporar estas herramientas también ha aumentado. Un análisis de Thomson Reuters, realizado entre más de 700 profesionales de despachos de 46 países, señala que 38% de los consultados identifica algún grado de presión financiera para acelerar la adopción de inteligencia artificial.

De acuerdo con el abogado Hussein Kadour Ponce, el avance tecnológico está ampliando el perfil de capacidades que actualmente requiere la profesión jurídica.

Aunque el conocimiento de las normas continúa siendo fundamental para el ejercicio del derecho, los profesionales enfrentan asuntos en los que convergen factores legales, económicos, tecnológicos y sociales. En este contexto, también adquieren relevancia la capacidad de análisis, el pensamiento estratégico y la comunicación de información jurídica de manera clara para clientes y organizaciones.

La incorporación de IA, sin embargo, también plantea desafíos para las firmas. El reporte de Thomson Reuters indica que el 34% de los profesionales jurídicos consultados utiliza herramientas de inteligencia artificial que no han sido aprobadas por sus organizaciones. Esta práctica puede generar riesgos relacionados con el manejo de información, la supervisión de los resultados y el cumplimiento de políticas internas.

La actualización profesional se convierte, por ello, en otro de los aspectos vinculados con la transformación tecnológica. El desarrollo de nuevas herramientas obliga a los abogados a familiarizarse con sus aplicaciones y limitaciones, además de mantener los conocimientos jurídicos necesarios para evaluar y supervisar su utilización.

El cambio también se refleja en las expectativas de los clientes corporativos. Según el reporte 2026 de Thomson Reuters, 32% de los profesionales jurídicos que trabajan dentro de empresas ya está reconsiderando, o prevé reconsiderar durante los próximos 12 meses, su relación con firmas legales que no puedan demostrar claramente el valor generado mediante el uso de inteligencia artificial.

Hussein Kadour Ponce señala que este escenario no implica sustituir el conocimiento jurídico por tecnología, sino incorporar nuevas herramientas al ejercicio profesional.

La evolución de la IA apunta así hacia un perfil de abogado que combina la formación jurídica con conocimientos tecnológicos y capacidades de análisis, negociación, estrategia y comunicación, mientras las firmas enfrentan el reto de integrar estas herramientas bajo criterios de supervisión, seguridad y cumplimiento

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