
La limpieza y desinfección de hospitales requieren protocolos específicos para reducir riesgos y mantener condiciones adecuadas en áreas de atención médica.
Cuando una persona entra a un hospital, lo primero que suele identificar es al personal médico, los equipos especializados y la atención que recibirá.
Sin embargo, detrás de cada consulta, procedimiento o cirugía existe otro trabajo que ocurre de manera prácticamente invisible: la limpieza y desinfección de los espacios.
La higiene hospitalaria es una de las actividades que forman parte de la operación cotidiana de los centros médicos y requiere procedimientos específicos de acuerdo con las características y el nivel de riesgo de cada área.
En hospitales de la Ciudad de México, la empresa Laumir . ha reforzado la capacitación del personal encargado de los servicios de limpieza hospitalaria, con énfasis en protocolos de higiene, desinfección y manejo de residuos biológico-infecciosos.
Una superficie desinfectada, un área preparada para recibir a un paciente o un residuo biológico correctamente separado son acciones que difícilmente aparecen en un expediente médico, pero forman parte de las condiciones necesarias para la operación cotidiana de un hospital.
El reto, por ello, no consiste únicamente en limpiar, sino en hacerlo bajo protocolos, procedimientos y capacitación especializada que permitan mantener estándares adecuados en cada espacio del centro médico.
Antes que un paciente llegue al quirófano
Una sala de operaciones, una habitación, un pasillo o un área de atención médica no se limpian de la misma manera. Cada espacio requiere procedimientos determinados y una correcta aplicación de productos, técnicas y medidas de protección.
Entre los temas abordados durante las capacitaciones se encuentran el lavado correcto de manos, la clasificación de las áreas hospitalarias según sus niveles de riesgo y el manejo adecuado de residuos biológico-infecciosos.
Estos procesos buscan reducir posibles riesgos derivados de una limpieza o desinfección inadecuada y mantener condiciones apropiadas para pacientes, médicos, enfermeras y demás trabajadores de los centros de salud.
Para Laumir , la capacitación continua del personal constituye una parte fundamental de los servicios de limpieza hospitalaria que supervisa en distintos centros médicos.
Buena parte de las actividades relacionadas con la higiene hospitalaria ocurren cuando los pacientes no están presentes.
Una habitación debe ser preparada antes de recibir a una persona; las superficies de determinadas áreas requieren procesos de limpieza y desinfección y los residuos generados durante la atención médica deben ser separados y manejados de acuerdo con sus características.
“Antes de que un paciente entre a un quirófano, ya hubo un equipo que limpió y desinfectó cada centímetro de la sala”, explica un vocero de la empresa
Ese trabajo, forma parte de una cadena de procesos que permite que las actividades médicas se desarrollen bajo condiciones adecuadas de higiene.
El personal encargado de la limpieza hospitalaria trabaja en un entorno distinto al de otros servicios de limpieza convencional. Además de conocer las técnicas de limpieza y desinfección, debe identificar las características de las distintas áreas y seguir protocolos específicos para el manejo de materiales potencialmente contaminados.
La atención médica no ocurre de manera aislada. Junto con médicos y profesionales de la salud participan equipos de enfermería, mantenimiento, alimentación, limpieza y otros servicios que permiten que un hospital opere todos los días.
Dentro de esa estructura, la higiene hospitalaria cumple una función que puede pasar inadvertida precisamente cuando los procesos funcionan correctamente.