
La historia de MINISO en México comenzó con dos establecimientos y una propuesta sencilla: reunir artículos para el hogar, accesorios, productos de belleza, papelería y regalos en un mismo lugar, con diseños atractivos y precios accesibles. Diez años después, la compañía busca dar un nuevo paso y convertir sus tiendas en algo más que puntos de venta.
La celebración de su primera década en el país tuvo como escenario el Live Aqua Bosques, en Ciudad de México, el jueves 15 de octubre de 2026. En el marco de este encuentro, la empresa presentó la dirección que pretende seguir durante los próximos tres a cinco años, con un modelo que combina la expansión comercial con espacios de mayor escala, colecciones vinculadas al entretenimiento y el desarrollo de personajes propios.
La presencia de Ye Guofu, fundador y director ejecutivo global de MINISO, destacó la importancia que la compañía concede al mercado mexicano. Desde la perspectiva de la firma, México se ha convertido en una plataforma estratégica fuera de Asia para probar propuestas comerciales, fortalecer el vínculo con los consumidores y explorar nuevas formas de operar sus establecimientos.
La conmemoración no solo marca el crecimiento alcanzado desde 2016. También abre una etapa en la que la marca tendrá que demostrar que puede mantener el interés de sus clientes en un mercado donde la variedad, las novedades y las compras accesibles forman parte de una competencia cada vez más intensa.
De dos tiendas a una red nacional: la expansión de MINISO en México
El recorrido de la compañía en territorio mexicano arrancó a finales de 2016, con aperturas en Galerías Coapa y Multiplaza Aragón. A partir de esos primeros establecimientos, la marca amplió su presencia hasta reportar más de 200 tiendas distribuidas en las 32 entidades de la República Mexicana durante su décimo aniversario.
La cobertura nacional representa uno de los principales logros de esta primera etapa. En lugar de concentrarse en un solo segmento, la oferta de MINISO se ha extendido por distintas categorías de consumo cotidiano, desde productos para organizar espacios y artículos de uso personal hasta juguetes, peluches y mercancía de colección.
En el plano corporativo, la empresa también informó que su operación de grupo supera las 500 tiendas en nueve países y genera más de 5 mil empleos directos. A esa estructura se suma una dinámica de renovación constante del catálogo, con alrededor de 500 lanzamientos de productos al mes, una frecuencia que ayuda a explicar por qué las novedades ocupan un lugar central en su propuesta.
El desafío de este modelo consiste en sostener el atractivo de las tiendas más allá de una primera visita. La incorporación frecuente de mercancía puede incentivar que los consumidores regresen para descubrir nuevos artículos, aunque también obliga a mantener una operación logística capaz de responder a la demanda y administrar un inventario cambiante.
Eduardo Tishman, CEO de MINISO en México, presentó el aniversario como el cierre de una fase enfocada en ampliar la cobertura y consolidar una comunidad de compradores, conocida por la empresa como MinisoLovers. La siguiente etapa, de acuerdo con la estrategia anunciada, buscará que la visita al establecimiento tenga un componente experiencial más marcado.
La evolución responde a una transformación más amplia del comercio minorista: la tienda física ya no compite únicamente por el producto o el precio, sino también por la experiencia que ofrece. En ese contexto, MINISO pretende aprovechar el diseño de sus espacios, la exhibición de mercancía y la presencia de personajes reconocibles para generar motivos adicionales de visita.

MINISO Friends y MINISO Land: el futuro de las tiendas inmersivas
La nueva arquitectura comercial contempla tres formatos con funciones distintas. El primero es MINISO Standard, que mantiene la propuesta tradicional de la compañía: variedad de productos, diseño y precios competitivos. La intención no es abandonar ese modelo, sino complementarlo con establecimientos de mayor tamaño y una identidad visual más especializada.
El segundo concepto es MINISO Friends, una apuesta por espacios inmersivos que, según el anuncio corporativo, contempla superficies de entre 800 y mil 200 metros cuadrados. Estos establecimientos incorporan elementos visuales de alto impacto y dan mayor protagonismo a las licencias y los personajes que conectan con comunidades de seguidores.
La diferencia frente a una tienda convencional está en la forma de presentar la mercancía. La visita busca convertirse en un recorrido por distintos universos visuales, en los que los productos relacionados con películas, animación, videojuegos y personajes populares adquieren mayor presencia. Así, la decisión de entrar puede estar motivada tanto por una compra necesaria como por el interés en explorar una colección o encontrar un artículo para regalar.
La tercera propuesta es MINISO Land, definida como una visión de futuro para tiendas insignia de entre mil 500 y 2 mil metros cuadrados. La compañía plantea estos espacios como destinos de entretenimiento inmersivo para aficionados y seguidores de grandes franquicias.
Por ahora, MINISO ha presentado Land como parte de su estrategia a futuro, sin que la información difundida en torno al aniversario detalle un calendario completo de aperturas o ubicaciones para este formato en México. Por ello, su alcance real dependerá de cómo se traduzca el concepto en proyectos concretos y de la respuesta del público.
Desde una perspectiva crítica, el crecimiento de estos formatos también plantea una pregunta: ¿hasta qué punto la experiencia puede diferenciar a una tienda cuando otras marcas compiten por los mismos consumidores y franquicias? La decoración y los espacios fotogénicos pueden atraer visitantes, pero sostener ese interés exige una oferta relevante, una operación eficiente y productos que justifiquen el gasto.
La estrategia será especialmente importante para conectar con públicos que no necesariamente acuden a una tienda por una necesidad práctica. En esos casos, el establecimiento busca funcionar como punto de encuentro con una afición y como un lugar donde descubrir artículos que refuercen una identidad personal o una relación emocional con determinados personajes.

Licencias globales y YOYO: la apuesta de MINISO para su segunda década
Otro eje de la transformación es la estrategia IP+, un esquema con el que la empresa pretende fortalecer el papel de las propiedades intelectuales dentro de su catálogo. El modelo combina colaboraciones y licencias internacionales con el desarrollo de personajes creados por la propia compañía.
Entre las franquicias mencionadas por MINISO se encuentran Sanrio, Disney, Chiikawa, Ositos Cariñositos y BT21. Estas alianzas permiten acercar a las tiendas productos dirigidos a públicos con intereses específicos y aprovechar la popularidad de personajes que ya cuentan con comunidades de seguidores.
La estrategia también busca que el negocio no dependa exclusivamente de propiedades ajenas. En ese terreno aparece YOYO, una marca propia que la empresa pretende desarrollar como parte de su ecosistema de personajes. La construcción de una identidad reconocible alrededor de estas creaciones podría ampliar las posibilidades comerciales de MINISO, aunque su consolidación dependerá de que logren conectar con los consumidores más allá de la novedad inicial.
El uso de licencias no es solo una decisión de catálogo: también influye en la manera de diseñar los establecimientos y en el tipo de experiencia que se ofrece. Cuando los personajes se convierten en el principal atractivo de una sección o de una tienda completa, la marca busca establecer una relación que va más allá de la utilidad del producto y se acerca al coleccionismo y al sentido de pertenencia.
A esa relación se suman herramientas como MinisoLove, el programa de fidelización que la compañía utiliza para mantener contacto con sus clientes y conocer mejor sus hábitos de consumo. La apuesta omnicanal busca conectar la experiencia en tienda con otros puntos de interacción y facilitar una relación más constante con la comunidad de compradores.
La segunda década de MINISO en México comienza, por tanto, con una estrategia que combina tres elementos: cobertura nacional, renovación continua de mercancía y espacios que aspiran a convertir la compra en una experiencia. La compañía ya cuenta con una red amplia, pero el siguiente reto será transformar esa presencia en una ventaja sostenible.
El aniversario celebrado en Ciudad de México funciona como escaparate de esa intención. MINISO quiere pasar de ser una cadena reconocida por sus productos accesibles a convertirse también en un destino para los aficionados a personajes y franquicias populares. El resultado dependerá de que sus nuevos formatos logren atraer público de manera constante, mantener una relación competitiva entre precio y calidad y convertir la emoción de descubrir novedades en una razón para regresar.