
Las expresiones “lo que viene siendo”, “lo que es”, y “le vengo manejando”, tan del uso común del español mexicano de un tiempo a la fecha, tal vez son aproximaciones ontológicas del pueblo bueno en la 4T.
¿Desde cuándo el español mexicano adoptó y abusa de esa muletilla inglesa que dice “al final del día”?
A la i le gustan los ríos: el Missisipi, el Rin, el Tigris. A la o, los objetos: el oro, el foco, el globo. A la e lo leve: lo breve, lo endeble, lo enclenque.
La X, si se duplica, fermenta; si se triplica, nos excita o nos inhibe; si es J, irrita a los nacionalistas.
Me gusta la palabra quinqué, su sonoridad metálica y sus vocales iluminan la penumbra.
Me preguntan por una palabra especialmente fea en su sonoridad, tengo una: popurrí. El popurrí por sí mismo suele ser un despropósito musical.
Colecciono, amiga mía a la que amo, palabras feas. Te comparto una que no quiero nunca que tú y yo, alguna vez, la compartamos: chilpayate.
Todo niño es un diseñador de sonido. Mi hijo al jugar es capaz de reproducir con la boca el ruido de una nave espacial, de un felino cósmico o de un soldado caído en pleno combate.
Convivo conmigo pacientemente porque sé que tendremos que permanecer juntos hasta que la muerte nos separe.
Soy una mezcla de todo aquello que hace a una vida completa: instintos y esperanzas, inteligencia y estupidez, vicios y virtudes, un ser habitado de palabras y de silencios.
“La costumbre es más fuerte que el amor”, Juan Gabriel; “es tan corto el amor y es tan largo el olvido”, Pablo Neruda. Dos poéticas.
Si convivir conmigo mismo es un trabajo de tiempo completo ¿Por qué las horas extras del insomnio?
Veo con mi hijo la película Mad Max 2, convenimos que en el presente podría haberse titulado Apocalipsis Huachicolero 2.
500 años ha que Cortés hizo quemar las naves, y la nave del olvido no ha partido.
“Te dije nena dame un beso/ y tú contestastes que no…”. (sic.). “…Pues conmigo / conociste / el amor” Leo Dan corrige a Mecano. Los usos del español en la gramática de la balada romántica.
Altivo monstruo de mil ojos: el pavorreal. El pavor real.
La obra de la naturaleza más perfecta y aterradora es la vida, ese cúmulo de células que se ayuntan, se multiplican y mueren. La obra de arte más perfecta y aterradora de la vida es el ser humano, esa criatura que intenta sobrellevar la tristeza a fuerza de interpretarla. La creación más perfecta y aterradora del ser humano es la división del tiempo, su capacidad para fragmentar y parcelar la eternidad en siglos, décadas, años, días, minutos que desquician, segundos impacientes y mortales.
Poco somos, sólo lodo, polvo, oro no, ontólogos torvos. Lloro con dolor por todos los rostros, por todos nosotros, los colonos.
Desde hace muchos años me encanta la banda argentina Soda Estéreo, pero apenas ahora caigo en la cuenta que no entiendo ni papa de la mayoría de sus letras. Un buen ejemplo de la música que se impone sobre las palabras. La música es, por sí misma, un lenguaje.
El mar es la república de todas las infancias
Hay años en los que la Academia Sueca me recuerda la diversidad del planeta, la vastedad de sus autores, y la extensión de los páramos donde habita mi ignorancia.
Quino, a través de Mafalda, nos enseñó el verdadero significado de la interculturalidad: amar a los Beatles sin entender inglés y amar a los perros sin saber el significado de “guau”.
Gorostiza revisitado: el bar, el bar, dentro de mí lo siento, ya sólo de pensar en él, tan mío, tiene un sabor de mezcal, mi pensamiento.
Del Beisbol 1: en la loma, el diestro lanzador deviene camarero: reparte ponches y chocolates. Del Beisbol 2: En su cuadro “El filder del destino”, bel Quezada nos enseñó que un jardinero central es básicamente un filósofo asceta que busca respuestas en el cielo.
Nuevas miradas a la interculturalidad: “Cause I don’t care too much for money / Money can’t buy me love”,The Beatles; “No tengo dinero ni nada que dar / lo único que tengo es amor para amar”, Juan Gabriel. “Here comes the sun, and I say It’s all right”, The Beatles; “Buenos días alegria, buenos días señor Sol”, Juan Gabriel.
El Antiguo Testamento contiene algunos relatos magistrales de terror. Breves y escalofriantes perlas bíblicas. Antecedentes remotos de Poe y de Lovecraft. Aquí un fragmento aterrador del Libro de Job: “En el momento en que se tienen pesadillas -cuando una pesadez se apodera de los hombres- Job sintió un escalofrío de susto y sus huesos temblaron de miedo. Entonces algo parecido a un soplo se deslizó sobre su cara y le erizó la piel. Alguien estaba ahí, en el silencio, no distinguió su cara, pero pudo reconocer su figura: era Dios, a punto de descargar todo el poder de su ira sobre su insensatez”.
A medio camino entre la revolución industrial y el descubrimiento del fuego, el carrito de los camotes silba, cruza las calles, y atraviesa el tiempo.
Antes de dormirse, mi hijo me pregunta: “Papá, entre la piedra y el fuego ¿Quién gana? Otra noche pregunta: “¿Papá, qué color no existe? y ante mi mirada atónita me adelanta, gentil, una respuesta y una sonrisa: “pues el del aire”. La paternidad es una fuente de hallazgos y de preguntas.
El pez nada, y el insomne: nada. Yo sólo sé que no he soñado.