Opinión

El misterioso consejo; el más nuevo Nuevo León

Mauro Alberto Núñez Ojeda
Mauro Alberto Núñez Ojeda Foto: redes sociales

La historia de Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “El Jando”, piloto del cártel de Sinaloa es absolutamente novelesca. Durante años y años voló sin detección ni molestia por todos los cielos y nubes de la patria; transportó y exportó drogas a todas partes, se codeó con los multimillonarios jefes del crimen organizado y en su más famosa travesía puso a Ismael Zambada “El mayo” en manos de la FBI sin sobresalto de los radares ni molestia en los ojos de nadie en las oficinas de control aeronáutico.

Un piloto invisible a bordo de aeroplanos indetectables. “El jando” fue una especie de Houdini de los aires.

Y cuando lo detuvieron en Estados Unidos, sin motivo conocido lo expulsaron a México donde con procedimientos aún más ignotos, lo reenviaron a la patria de Jefferson, pero también de Trump.

En febrero del año pasado, con tono ufano y presuntuoso (como suele ser), el señor secretario de Seguridad, Don Omar García colocó en su red X este victorioso mensaje:

“Esta madrugada, tras un enfrentamiento ocurrido en Sinaloa, efectivos de @SEDENAmx y @GN_MEXICO_ detuvieron a Mauro “N”, piloto aviador y operador importante en la estructura de una célula delictiva generadora de violencia en la entidad. Identificado como hombre de confianza del líder del grupo delictivo. Esta persona está vinculada con ataques y enfrentamientos con autoridades y con el tráfico de drogas a Estados Unidos. A nombre del Gabinete de Seguridad reconocemos la valentía y compromiso del Ejército Mexicano; nuestras más sentidas condolencias a la familia del valiente militar que perdió la vida en esta acción”.

Sin embargo, este hombre, cuya captura le costó la vida --por lo menos-- a un valiente militar ha usado la puerta revolvente (o giratoria) de la maraña de intereses entre los Estados Unidos y México.

“David Boone de la Garza, titular de la Fiscalía Especializada de Control Regional --dice la información conocida--, y libretista futuro de “Posa Films” para cuando se encuentre al sucesor de “Cantinflas” nos ha dicho:

“El piloto fue deportado, siguió operando cometiendo delitos en México, es la información que consta; fue detenido por portación de arma y fue entregado con base en la Ley de Seguridad Nacional al Gobierno de Estados Unidos”.

Pero ojalá las cosas fueran tan sencillas. En la colmena de misterios en el caso Zambada una pregunta flota en el aire. Y nadie la ha respondido satisfactoriamente, al menos hasta ahora. Ni siquiera la señora presidenta (con A) quien fue interrogada en días recientes acerca del por qué este criminal fue entregado dentro de un paquete criminal, tampoco aclarado, a los Estados Unidos.

Dice la prensa:

“Claudia Sheinbaum aclaró ayer que fue el Consejo de Seguridad Nacional el que tomó la decisión de entregar a EU al piloto que participó en el secuestro de Ismael El Mayo Zambada García, en julio de 2024.

“Esto, luego de que la FGR informó que el sujeto fue deportado a México tras el traslado del líder del Cártel de Sinaloa. Ya en este país, fue detenido por posesión de armas y posteriormente entregado al vecino del norte en conjunto con otros 91 delincuentes de alto impacto.

“(CSP).- El Gabinete de Seguridad puede explicarlo. Quien decide los envíos (a EU) es el Consejo de Seguridad Nacional y ellos hicieron las evaluaciones de cada una de estas personas. Ya la Fiscalía o el propio Gabinete de Seguridad, que son miembros del Consejo de Seguridad Nacional, pueden explicar en particular sobre este piloto”.

Muy bien, pero eso no deja nada en claro, especialmente porque ella misma preside el ya dicho CSN en cuyas atribuciones legales no aparece decidir o no las extradiciones sin (o con) extradición, como sucedió con el paquete exportado donde iba el piloto.

Una cosa es extraditar y otra exportar. Al menos el cánon nos lo dice con precisión. Expone la ley sobre las funciones de este CSN:

“Artículo 3. El Consejo Nacional estará integrado de conformidad con lo dispuesto en el artículo 16 de la Ley. La persona titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos será invitada permanente, con derecho a voz, pero sin derecho a voto.

“Artículo 4. La Presidencia tendrá, además de las funciones que se establecen en la Ley, las siguientes:

“I. Presidir las sesiones del Consejo Nacional;

II. Convocar a las sesiones del Consejo Nacional;

III. Integrar el orden del día con la agenda de asuntos a tratar en las sesiones del Consejo Nacional y ordenar que se haga del conocimiento de sus integrantes;

IV. Formular propuestas de acuerdos y resoluciones para el funcionamiento del Sistema Nacional, y

V. Las demás que se establezcan en otras disposiciones jurídicas”.

Para su funcionamiento, el Consejo tiene un secretariado ejecutivo cuyo sólo nombre explica la función: ejecutar los acuerdos. No tomar las decisiones, según el artículo 15, Las sesiones serán moderadas por la persona titular del Secretariado Ejecutivo (moderar, prudente verbo)

Obviamente este consejo cuya presidencia preside pero no decide, y cuyos integrantes son empleados de la señora presidenta (con A) o convidados sin trascendencia, es algo un poco superior a un ectoplasma. Traza estrategias y recoge ideas. Pero no marca la política nacional en esa materia. No es consultivo: es obediente.

Esto es así desde el sexenio pasado. Cuando “El ratón” Ovidio fue liberado por una orden trasmitida por la entonces secretaria de Gobernación. El “suéltenlo inmediatamente” le fue endilgado, en principio, al gabinete de Seguridad, cuyos integrantes forman, además, el Consejo. A él le echaron la vergüenza.

En aquel caso la mentira fue doble o triple.

Primero se le puso en libertad por decisión del gabinete de Seguridad. Después Andrés López se atribuyó la exclusiva responsabidad yb --cosa rara-- desmintió su propia mentira.

Fue para evitar un baño de sangre. Cuando por fin lo prendieron, en el segundo “culiacanazo” hubo más muertos. Pura mentira.

Hoy se nos dice: esa entrega la debe explicar el Consejo de Seguridad. Y no lo hará, porque no fue su decisión ni tiene atribuciones para hacerlo.

NUEVO LEÓN

Tras el fracaso de Holanda (Países Bajos) en el mundial, el gobernador de Nuevo León también tropezó en servirse de la “naranja mecánica” y el torneo mismo, para alzar la imagen de su esposa y suya con pintura de ese color por todo el estado para evadir la atención sobre sus malos momentos antes y después del futbol.

Por lo pronto y sin tanto espacio para la sorpresa Morena comienza a capitalizar sus desatinos y avanza en un estado donde hace poco tiempo ni siquiera pintaba.

Tanto PollsMX como la medición de Statistical Research Corporation lo ubican a Ewaldo Fernández, entre los perfiles con mayor respaldo. Esta última, ya le asigna 31.8% de preferencias entre los aspirantes registrados para coordinar los Comités de Defensa de la Transformación, dentro de un proceso donde Morena recibió 277 solicitudes para competir por las 17 gubernaturas en juego para 2027.

Su posicionamiento --dicen allá--, no responde únicamente a la dinámica interna del movimiento, Fernández ha ocupado un espacio que otros actores locales dejaron de atender al colocar la economía y el beneficio para los neoleoneses, en el centro de su discurso.

En la revisión del T-MEC, defiende la certidumbre para la inversión, porque el tratado permanece hasta 2036, y en la agenda bilateral con EE.UU. se pasó de 54 a 14 temas pendientes con buenas posibilidades para ampliar su vigencia, planteamientos importantes para un estado cuya economía está ligada y vinculada al norte.

Frente a un MC devaluado y un PRI sin relevancia, Fernández representa un perfil con experiencia política, reputación, capacidad de interlocución y presencia territorial. Además es el único aspirante registrado originario del estado, con vínculos tanto con el sector empresarial como con los liderazgos populares de Monterrey y su zona metropolitana.

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