
La política mexicana podría seguir la ruta que han tomado algunos países de América, donde importantes empresarios han decidido competir por el poder. En este sentido, la posibilidad de que Ricardo Salinas Pliego aspire a la Presidencia en 2030, refleja un fenómeno que podría modificar el mapa político nacional.
El ejemplo más conocido quizás sea el de Donald Trump, que llegó a la Presidencia de Estados Unidos después de construir una imagen pública como empresario y figura mediática.
En países de América Latina también existen varios personajes que pasaron del sector privado a la política. Casos como el de Sebastián Piñera en Chile, o Mauricio Macri que pasó del mundo empresarial a encabezar el gobierno de Argentina. Incluso en países gobernados por partidos de izquierda han comenzado a surgir figuras empresariales que buscan capitalizar el desgaste del gobierno y la polarización política.
Todos estos casos tienen como denominador común el desencanto de una parte del electorado con la clase política tradicional y la búsqueda de perfiles que prometen administrar un país con la lógica de una empresa, privilegiando la eficiencia, la reducción del aparato gubernamental y una mayor participación del sector privado en la toma de decisiones.
En los últimos meses las intervenciones de Ricardo Salinas en redes sociales, foros empresariales y espacios de opinión comenzaron a delinear un discurso político claramente contrario al gobierno, impulsando temas como la defensa de organismos autónomos, el fortalecimiento de la división de poderes, una Suprema Corte independiente, así como críticas constantes al modelo impulsado por Morena.
La polarización que existe en México, ha abierto espacio para que un perfil como el del presidente de Grupo Salinas se fortalezca. Su crecimiento en redes sociales, aunado al poder que le da el contar con una televisora para difundir los mensajes que le interesen, lo ponen con una ventaja importante sobre otros aspirantes.
Sin embargo, una eventual candidatura de Salinas Pliego requeriría construir una estructura política nacional, así como formar alianzas con los partidos de oposición. Además deberá transformar una imagen empresarial en un proyecto de gobierno capaz de competir con la fuerza política que mantiene Morena.
CASA NÁUFRAGO PONE EN ALTO AL VINO MEXICANO
En apenas seis años, Casa Náufrago se ha convertido en uno de los proyectos vitivinícolas con mayor proyección en Coahuila, consolidándose como un ejemplo del dinamismo que vive la industria del vino en Parras de la Fuente, principal destino enoturístico del estado.
Fundada en 2019, la vinícola ha mantenido un crecimiento constante. Tan solo en 2025 alcanzó una producción de 115 toneladas de uva, exporta sus vinos a Estados Unidos y ha logrado posicionarse en las principales cadenas comerciales y tiendas gourmet del país.
El crecimiento de Casa Náufrago ocurre en un momento especialmente favorable para la industria vitivinícola de Coahuila. La temporada de vendimias 2026 dejó una derrama económica superior a los 33 millones de pesos, reflejo del auge que vive Parras de la Fuente y del creciente interés por el enoturismo como motor de desarrollo regional.
Uno de los pilares de este proyecto ha sido la apuesta por la calidad. Bajo la dirección de Kevin Rosas, la bodega incorporó al reconocido enólogo Francisco Rodríguez, quien suma más de cinco décadas de experiencia en la industria. Gracias a ese trabajo, sus vinos han obtenido más de 40 medallas en concursos especializados, entre ellas 13 reconocimientos internacionales y una Doble Medalla de Oro para su Malbec en Argentina.
@fer_martinezg