
Nos lo enseñó Pablo Neruda ¿recuerdas?: “es tan corto el amor, y es tan largo el olvido”, pero la adolescencia emocional de algunos en la 4.T-2-P pasó por alto aquellos veinte poemas de la conmovida juventud porque con dos o tres zalemas, halagos, lisonjas y arrumacos a la orilla del Río de la Plata, parte de la Revolución de las Conciencias se sintió elegida para la concordia definitiva, y se embriagó con los aromas de la conquista y el gran secretario de Seguridad, don Omar García Harfush, en papel persuasivo, generó frases muy bellas del director de la DEA, el señor Terrence Cole, como ya todos sabemos.
Cole le dijo amigo, socio inmejorable, compañero confiable y una enorme cantidad de halagos a su augusta persona, todo lo cual generó un sentimiento de confianza y la seguridad de haber hecho un viaje provechoso hasta la República Argentina a pesar de haberse metido –como Teseo— al corazón del laberinto del Minotauro.
Pero cuando regresó triunfante y ornado de guirnaldas (de Walmart) la señora presidenta (con A), le puso un tate quieto al entusiasmo: no se debe confiar en el doble discurso de la DEA, le dijo cautelosa.
Para quienes ya querían casa aparte nomás porque escucharon palabras al oído, esa declaración fue como un manguerazo de agua fría. ¡No te calientes, granizo!, les dijeron, porque frases de ese mismo jaez y similar dulzura le fueron dichas al ingeniero García Luna y quienes lo alababan de manera untuosa, le cerraron después el hierro de la celda y lo dejaron (como dijera José Revueltas) apandado de por vida en una[RC1] mazmorra de los Estados Unidos.
Pero las previsoras palabras de nuestra señora presidenta sobre el doblez americano ya fueron confirmadas.
Ayer circuló esta información, reproducida de las palabras de Cole en una entrevista de televisión, tras la conferencia de la DEA en Buenos Aires donde ocurrió todo lo antes dicho:
“El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) Terry Cole, advirtió que altos funcionarios mexicanos han brindado protección al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), por lo que forman parte de la lista prioritaria de la agencia estadounidense.
“En entrevista con N+Univisión, el funcionario señaló que Juan Carlos Valencia González, “El Pelón” -quien asumió el liderazgo de la organización tras la muerte de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, el pasado 22 de febrero-, también es un objetivo primordial.
“En la reciente acusación desclasificada se observa corrupción gubernamental en México, con funcionarios de alto nivel que trabajan directamente con los cárteles.
“Hace dos semanas advertimos a esos mismos funcionarios gubernamentales que actualmente trabajan con el CJNG.
“Este es un esfuerzo de todos para proteger a nuestros ciudadanos”, declaró.
“El pasado 5 de agosto, el Departamento de Justicia ofreció una recompensa de hasta 25 millones de dólares por información que lleve a la captura de Valencia González, además de una bolsa de 75 millones por otros integrantes del grupo delictivo”.
La tesis central del gobierno de Estados Unidos no se ha movido ni un milímetro y su punto culminante en estos días, no es este episodio contra el Cártel Jalisco Nueva Generación, sigue siendo la denuncia abierta, clara y aún vigente contra el narco gobierno de Sinaloa, cuyos ires y venires; desatinos y ridículos, hemos atestiguado (y lo seguimos haciendo, según se verá líneas abajo) con el sainete de Moyamayo y los intentos por desvincularlo de la protección federal y los pretextos de la soberanía.
Cole, interrogado acerca de acciones unilaterales (en suelo mexicano) respondió como buen soldado:
“Bueno, tendría que remitirla el presidente de Estados Unidos. En lo que respecta a eso, recibimos instrucciones del presidente. Sean cuales sean sus órdenes, las ejecutaremos”. Obviamente el “affaire” Moyamayo le mete demasiado ruido a una relación de por si compleja y llena de mensajes cruzados y dobles discursos.
La Fiscalía General de la República, tiene todos los elementos necesarios para actuar --en un sentido o en otro-- en cuanto a las actividades de la narco política en Sinaloa. Si advierten limpio a Moyamayo, malo porque EU se declarará insatisfecho y como los personajes de sus películas preguntará amenazante, ¿me estás llamando mentiroso?
Y si lo aprecian culpable, le darán la razón al tema de la naturaleza criminal morenista con o sin extradiciones. La única ventaja de apresarlo en México es reservar las complicidades y demorar judicialmente la extradición. Pero los habrá manchado con su propia pintura o alguna sustancia más orgánica.
La FGR no quiere avanzar ni retroceder por cálculo político de la presidencia y cumple las órdenes correspondientes (el último crédulo de la autonomía ahora vive en Londres), pero lo malo de calcular es hacerlo mal. Si se equivocan en este andar por el alambre declarativo y la simulación, alguien se puede venir abajo y a eso apuestan los amagos de los Estados Unidos cuyo gobierno hasta ahora habla y habla pero no hace nada más allá, satisfecho temporalmente con las concesiones vigentes desde hace tiempo.
En ese sentido ayer ocurrió algo extraño al menos cuando se piensa en el federalismo: La presidenta cesó a Moyamayo. Expliquemos.
De acuerdo con la imprecisa carta de la segunda solicitud de licencia de RRM, el pasado sábado, tras su efímero retorno, se trata de un permiso de ausencia temporal indefinido, por más de 30 días (pueden ser 31 o ad vitam). Eso dice el texto divulgado hasta la saciedad (suciedad).
“...por así considerarlo pertinente, me presento ante ese Honorable Poder Legislativo para efecto de solicitar LICENCIA TEMPORAL CON CARÁCTER INDEFINIDO, POR MÁS DE TREINTA DÍAS, al cargo de Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa”.
Sin embargo, esa imprecisión obviamente deliberada (¿más de treinta, pero menos de cuántos?), tiene otro significado (también obviamente deliberado) en el Palacio Nacional donde la señora presidenta (con A) ha dicho:
“...No estoy de acuerdo con lo que hizo de regresar… Me pareció imprudente, porque no es un asunto personal… ¿Qué necesidad?, ¿qué genera?, ¿qué necesidad? Nada personal puede estar por los intereses del pueblo de Sinaloa, de México. Me pareció imprudente su decisión...”
Pero después tras pregunta de la agencia France Press:
--Presidenta, buenos días, Javier Tovar de la agencia France Press. Presidenta, quería una aclaratoria. El gobernador Rocha, podríamos decir que renunció a su cargo entonces, porque ya usted da como por sentado que el periodo…
--“Él lo pidió así en su carta, licencia definitiva, así se llama. No es renuncia como tal, sino licencia definitiva”.
Obviamente entre la palabra definitiva y la expresión, LICENCIA TEMPORAL CON CARÁCTER INDEFINIDO, POR MÁS DE TREINTA DÍAS hay una enorme diferencia.
Todos estos enredos, interpretaciones interesadas, brincos, saltos, atropellos a la lógica y también a la ética (cada quien su saco y su sayo) no resuelven el problema de fondo: la acusación y petición de arresto con fines de extradición de diez personas (ahora 8) por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos y la protección mexicana hacia ellos. A quienes gozan de fuero y también a quienes no lo tienen.
Un problema binacional –no resuelto sino demorado--, ahora es un sainete político interno cuyos intentos de restauración hasta ahora son esperpénticos.
Y para colmo el H. Congreso de Sinaloa tampoco da pie con bola. Hasta la tarde de ayer esa era su aportación confusa:
“El Congreso de Sinaloa suspendió este lunes, hasta nuevo aviso, la sesión extraordinaria en la que estaba previsto designar al gobernador interino que sustituirá a Rubén Rocha Moya, quien SOLICITÓ NUEVAMENTE LICENCIA POR TIEMPO INDEFINIDO después de regresar al cargo durante cuatro (¿?) días
“La sesión había sido convocada para las 8:00 horas y contemplaba la discusión del dictamen para designar a quien ocupará provisionalmente la gubernatura y tomarle protesta (APRO)”.
Pues designen a Malverde, total...