
Entrar al consultorio de la ginecóloga y contestar “todo bien” es más común de lo que parece. A lo largo de la vida, el cuerpo de la mujer sufre tantos cambios y procesos de adaptación que la mayoría de nosotras normaliza tener uno que otro dolor o malestar; sin embargo, ninguno de ellos debería pasar por alto a la hora de una consulta.
Ese dolor que llevas meses sintiendo, un cambio en tu periodo, tu piel o tu peso, o simplemente aquella duda sobre tu salud sexual que nunca te animaste a preguntar, deben salir ese día.
Debes tener claro que una consulta ginecológica no sirve únicamente para atender un problema en concreto. También te puede ayudar a conocer mejor tu cuerpo, resolver dudas y hablar sobre prevención.
Es por ello que en La Crónica de Hoy traemos para ti estas cinco preguntas que pueden ayudarte a aprovechar mejor cada cita.
1. ¿Esto que me pasa es normal?
Los cólicos intensos, los cambios en el sangrado, las molestias durante las relaciones sexuales o cualquier síntoma que se repita pueden terminar formando parte de la rutina. Y justo ahí está el problema, como lo mencionamos anteriormente: acostumbrarse a algo o aprender a vivir con ello no significa que sea normal.
En lugar de limitarte a decir que tienes cólicos, puedes explicar cómo son, cuánto duran y si interfieren con tus actividades. Lo mismo aplica para cualquier otra molestia.
Dar detalles sobre síntomas ginecológicos ayuda a que la especialista tenga más elementos para valorar si es necesario estudiar lo que te está pasando de una forma más profunda.
2. Si me siento bien, ¿qué debería revisar?
No hace falta esperar a tener molestias para hablar de prevención ginecológica. Sin embargo, tampoco significa que todas las mujeres necesiten exactamente los mismos estudios o revisiones.
Cada cuerpo es un mundo y la edad, los antecedentes personales o familiares y otros factores pueden modificar las recomendaciones. Por eso, en lugar de seguir el consejo de una amiga o lo que te dice la IA, vale la pena preguntarle directamente a tu especialista qué corresponde en tu caso.
Una revisión preventiva también puede ser una oportunidad para saber qué debes vigilar en los próximos años.
3. Tengo esta duda sobre mi vida sexual...
Sí, aunque te puede dar un poco de pena la salud sexual también forma parte de la atención ginecológica y es el mejor momento para recibir una orientación adecuada.
Dolor durante las relaciones, sangrado después del sexo, cambios en la lubricación, disminución o aumento del deseo, anticonceptivos o dudas relacionadas con infecciones o enfermedades de transmisión sexual son temas que puedes platicar en el consultorio.
No necesitas llegar con un diagnóstico ni utilizar términos médicos. Explicar qué cambió, desde cuándo ocurre y cómo te hace sentir puede ser suficiente para comenzar la conversación.
4. ¿Mis antecedentes familiares cambian algo lo que debo cuidar en mí?
A veces conocemos las historias médicas de nuestra familia a medias. Sabemos que una mamá, hermana, abuela o tía tuvo determinada enfermedad, pero desconocemos exactamente cuál fue o a qué edad ocurrió.
Si puedes, antes de tu cita, intenta reunir información sobre antecedentes familiares de salud. No significa que tener un familiar con cierta enfermedad haga que tú también la desarrollarás, pero esos datos pueden ser relevantes para que la especialista determine qué aspectos conviene considerar.
5. ¿Qué debería saber sobre la etapa de vida en la que estoy y la que viene?
No necesitas estar buscando un embarazo, acercarte a la menopausia o atravesar algún cambio importante para hablar sobre el futuro. Puedes preguntar sobre todo lo que se te ocurra, dependiendo de tus planes y de la etapa de vida en la que te encuentres.
La idea no es adelantarte a problemas que quizá nunca tendrás, sino entender qué cambios pueden aparecer y en qué momento sería recomendable consultar.
Además de tener en cuenta toda esta información, recuerda que la prevención es la mejor herramienta contra toda enfermedad. Si aún no sabes dónde recibir atención ginecológica o quieres vivir una experiencia diferente, estás lista para conocer Plenna, una femtech dedicada a la atención integral de la salud de las mujeres con siete clínicas en CDMX en donde los prejuicios están completamente fuera y te harán sentir apoyada, escuchada y orientada.
Así que recuerda, la próxima vez que tu ginecóloga pregunte cómo estás, no tienes que conformarte con un “bien” si tienes algo que quieres preguntar o atender. Llevar anotadas tus dudas puede evitar que los nervios o las prisas hagan que olvides lo importante.