
Después de varios años de tensiones, indirectas y diferencias públicas, J Balvin y Residente finalmente se reencontraron y sellaron su reconciliación, marcando un giro inesperado en una de las disputas más sonadas del género urbano.
Fue a través de redes sociales donde ambos artistas compartieron una imagen juntos, acompañada de un mensaje que dejó claro que el tiempo y la madurez fueron clave para dejar atrás el conflicto. Balvin resumió el momento con una frase contundente: “Al final, siempre la razón la tiene el tiempo”.
Un conflicto que marcó al género urbano
La rivalidad entre el colombiano y el puertorriqueño se intensificó en 2021, cuando J Balvin criticó abiertamente a los Latin Grammy por, según él, no valorar al género urbano. Esto provocó fuertes reacciones, especialmente de Residente, quien no dudó en responder de manera frontal y artística, alimentando una confrontación que dividió opiniones entre fans y colegas.
Más adelante, Residente participó en una sesión con el productor Bizarrap que incluía críticas directas a Balvin, lo que intensificó aún más la disputa y la conversación pública sobre su relación
Durante años, ambos se mantuvieron distantes, con declaraciones esporádicas y referencias indirectas que mantuvieron viva la polémica.
El reencuentro y un nuevo capítulo
De acuerdo con lo compartido por los propios artistas, el acercamiento ocurrió meses atrás, en un encuentro privado donde hablaron, se escucharon y aclararon diferencias. El resultado: un mensaje de reconciliación que fue bien recibido por seguidores y figuras de la industria.
Aunque no se ha confirmado una colaboración musical, el simple hecho de verlos juntos ha generado expectativa entre los fans, quienes no descartan que este nuevo capítulo pueda traducirse en música en el futuro.
Una señal de madurez en la música latina
La reconciliación entre J Balvin y Residente se interpreta como un mensaje de crecimiento personal y profesional, además de un llamado a la unidad dentro de una escena que ha sido clave para la música global en la última década.
Por ahora, la rivalidad quedó atrás. El tiempo —como ellos mismos lo dijeron— terminó por poner las cosas en su lugar.