
Los primeros baños de un bebé no solo limpian la piel: también ponen a prueba los nervios de mamá y papá. Entre el miedo a que “se resbale”, la temperatura del agua y los consejos cruzados de toda la familia, ese momento puede sentirse como una misión de alto riesgo. Pero no lo es.
En La Crónica de Hoy traemos para ti información clara y algunos trucos básicos para ayudarte a tener una rutina tranquila, segura y hasta disfrutable para ti y tu bebé.
¿Cada cuánto se debe bañar a un bebé?
Uno de los mitos más extendidos es que los bebés deben bañarse todos los días. La realidad es que depende de su edad.
Recien nacido
- Durante las primeras semanas, no es necesario hacerlo diario. Se recomienda bañar al bebé 2 o 3 veces por semana
- El resto de los días basta con una limpieza por partes: cara, cuello, manos y zona del pañal con toallitas humedas
- El exceso de baño puede resecar la piel del bebé, que aún es muy delicada. Menos es más, especialmente en esta etapa.
Bebés de 3 meses en adelante
- Los baños pueden ir en aumento conforme el cambio de alimentación y exposición al medioambiente
- Utilizar productos específicos para bebés es de crucial importancia para evitar irritaciones y daños para su piel y cuero cabelludo
Preparativos antes del baño del bebé
Antes de siquiera pensar en el agua, hay que preparar el espacio en donde realizarás el baño. Todo debe estar al alcance y sin corrientes de aire.
Lo básico que necesitas
- Tina o recipiente seguro
- Toalla suave con gorro
- Jabón neutro, shampoo y crema hidratante especial para bebé
- Esponja o guante especial para bebé
- Pañal limpio y ropa lista
Tener todo a la mano evita dejar al bebé solo, incluso por unos segundos.
Temperatura ideal
El agua debe estar tibia, alrededor de los 36 a 37 grados Celsius, similar a la temperatura corporal.
Un truco para corroborar esta temperatura es probar el agua con la parte interna de la muñeca o el codo. Si se siente agradable, estás en el punto correcto.
También es importante que el ambiente esté cálido, sin corrientes de aire. Un cuarto frío podría causar enfermedades principalmente de vías respiratorias.
Paso a paso para bañar a un bebé
- Coloca una mano detrás de su cabeza y cuello. El bebé debe sentirse seguro para evitar llantos
- Primero humedece la cara con agua sin jabón. Después continúa con el resto del cuerpo
- Toma el shampoo especial para bebé y frota su cabeza con él. Enjuaga perfectamente
- Toma el jabón neutro y aplícalo en pequeñas cantidades. Frota todo su cuerpo sin exagerar el roce para evitar irritaciones
- Pon especial atención a cuello, axilas y entrepierna suelen acumular humedad y suciedad que podría provocar infecciones
- Evita que el bebé permanezca mucho tiempo en el agua. El baño debe durar entre 10 y 15 minutos
- Sécalo con una toalla suave, dando pequeños toques, sin frotar. No olvides los pliegues.
¿Cómo lavar el ombligo de un bebé?
Mientras el cordón umbilical no haya caído, lo ideal es evitar sumergir al bebé completamente. En su lugar, se recomienda el baño de esponja.
Una vez que el ombligo cicatrice, se puede pasar al baño tradicional sin problema.
Errores comunes al bañar a un bebé
Incluso con las mejores intenciones, hay fallas típicas que conviene evitar:
- Usar agua demasiado caliente o fría
- Dejar solo al bebé “tantito”
- Aplicar productos no aptos para su piel
- Bañarlo inmediatamente después de comer
- No secar bien los pliegues
El baño no es complicado, pero sí exige atención total.
El baño es un momento de intimidad y conexión
Más allá de la limpieza, el baño puede convertirse en un momento de conexión con tu bebé. El contacto piel con piel, la voz tranquila y el momento de pausa ayudan a que el bebé se relaje.
En muchas ocasiones, los bebés suelen ser más inquietos durante el baño conforme crecen; no olviden utilizar recursos como juguetes que puedan ayudarte a entretenerlos, tal es el caso del Shampoo Ricitos de Oro Biopure o Manzanilla que con su tradicional sonaja harán del momento del baño una rutina divertida.
Muchos padres descubren que este pequeño ritual nocturno facilita el sueño del bebé, por lo que debes recordar lo siguiente:
- Confía en tu instinto: el bebé percibe la seguridad
- No tengas prisa: el baño no es una carrera
- Mantén una rutina: ayuda a generar tranquilidad
- Si algo te preocupa, consulta con un pediatra