
Los preparativos para el enlace nupcial entre la cantante Taylor Swift y el jugador de la NFL, Travis Kelce, avanzan intensamente en Nueva York. De cara a la celebración, se registró un constante movimiento de camiones de carga que ingresaron al MSG con decenas de cajas de alimentos destinados a la cocina del recinto.
¿Qué ingredientes ingresaron al recinto del MSG?
El abastecimiento registrado este miércoles 1 de julio en las instalaciones del MSG dejó al descubierto que el menú combinará la alta cocina con opciones más casuales.
Diversos proveedores descargaron cargamentos que contenían carne de langosta, pollo ennegrecido, pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, así como muslos de pollo.
Además los transportistas introdujeron cajas con papas fritas, aros de cebolla gruesos, pimientos rojos y naranjas, lechuga romana y otros productos agrícolas frescos. El inventario se completó con insumos básicos de repostería como huevos y leche entera premium.
¿Habrá donas en el banquete de bodas?
Una de las sorpresas durante la jornada logística fue la llegada de un camión de la famosa marca de donas glaseadas Krispy Kreme a las inmediaciones del estadio.
No obstante, el destino final de este cargamento aún genera dudas, debido a que la empresa de donas cuenta con una sucursal activa dentro de la Penn Station, ubicada justo debajo del Madison Square Garden, por lo que podría tratarse del abastecimiento regular del local y no precisamente de un postre para la boda.
¿Cuándo comenzará el banquete nupcial?
La comida comenzará a fluir este jueves por la noche con una cena de ensayo general en el teatro del MSG para un grupo selecto de poco más de 100 invitados VIP. El enlace matrimonial principal y el gran banquete se llevarán a cabo el viernes ante más de mil asistentes, en una fiesta que se tiene previsto que se extienda hasta las 2:00 de la madrugada del día siguiente.
¿Qué medidas de privacidad se servirá durante la boda de Taylor Swift y Travis Kelce?
Para asegurar que los invitados disfruten del menú con total discreción, la pareja pagó tres millones de dólares por el cierre total del recinto durante tres días y contrató un perímetro de seguridad con más de 130 policías de Nueva York.
Las medidas de blindaje incluyen el bloqueo visual de las áreas de descarga con lonas negras y la estricta prohibición al personal de ingresar con teléfonos móviles, al grado de pedirle a algunos trabajadores que digan que el evento se trata de una graduación y no de una boda.