
En las últimas horas, una pregunta comenzó a volverse viral en redes sociales: ¿la Tierra se quedará sin gravedad durante siete segundos este 12 de agosto? La duda es clara y el miedo o curiosidad han mantenido al filo a miles; sin embargo, en La Crónica de Hoy te diremos qué tan real es, de dónde y por qué surgió esta teoría.
Aunque la fecha coincide con un importante eclipse solar total, no existe evidencia científica de que nuestro planeta vaya a perder su fuerza gravitatoria, ni de que personas, animales, coches u objetos vayan a comenzar a flotar por los aires.
La historia mezcla un fenómeno astronómico real con una teoría que lleva meses circulando en internet.
¿Qué va a pasar realmente este 12 de agosto de 2026?
El gran protagonista del día de hoy sí será el eclipse solar total del 12 de agosto de 2026. Su recorrido de totalidad abarcará zonas de Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, el Atlántico, España y una pequeña región de Portugal. En distintas partes del hemisferio norte también podrá observarse de manera parcial.
Además, la jornada tendrá otros atractivos para quienes disfrutan mirar hacia arriba. La lluvia de estrellas Perseidas alcanzará uno de sus momentos destacados durante estas fechas y podrá observarse desde lugares como México. También habrá una alineación aparente de planetas y actividades científicas relacionadas con el eclipse.
La NASA, de hecho, aprovechará el fenómeno para realizar investigaciones sobre la atmósfera. Entre las herramientas contempladas están un avión de gran altura y globos científicos que permitirán estudiar qué ocurre cuando la luz solar disminuye temporalmente durante el eclipse.
Y aquí está el punto importante: investigar los efectos de un eclipse no significa que los científicos estén esperando que la Tierra pierda la gravedad.
¿De dónde salió la historia de los 7 segundos sin gravedad?
La versión de redes habla de un supuesto “Proyecto Anchor”, presentado en redes como una operación secreta de la NASA para enfrentar una anomalía gravitacional que ocurriría precisamente el 12 de agosto.
Según las publicaciones que han circulado, el fenómeno sucedería a una hora específica y provocaría que durante algunos segundos personas, animales, vehículos y objetos comenzaran a elevarse. Algunas versiones incluso hablan de millones de muertes, daños a edificios y enormes consecuencias económicas.
El relato también incorpora supuestas ondas gravitacionales procedentes de agujeros negros y un presupuesto multimillonario para darle apariencia de documento clasificado.
El problema es que no existe evidencia verificable de que ese proyecto exista ni de que vaya a ocurrir una pérdida temporal de gravedad. La NASA negó que el llamado Proyecto Anchor sea real.
La historia ganó fuerza precisamente porque fue compartida una y otra vez. Pero que una publicación aparezca en cientos de cuentas no la convierte automáticamente en información comprobada.
¿Entonces hay que prepararse para que todo salga volando?
No. Las recomendaciones que acompañan al rumor, como acostarse en el piso, sujetarse de estructuras o permanecer dentro de determinados espacios para evitar salir disparada, parten de un escenario que no va a suceder.
Lo que sí merece atención es la observación del eclipse. Mirar directamente al Sol sin protección adecuada puede provocar daños graves en los ojos, por lo que quienes estén en una zona donde pueda observarse deberán utilizar métodos de observación seguros.
La Tierra seguirá teniendo gravedad, el eclipse ocurrirá y el supuesto Proyecto Anchor pertenece a puros rumores de internet, no al de la astronomía.
¿Por qué un eclipse no puede apagar la gravedad?
La gravedad de la Tierra está relacionada con la masa del planeta. Es la fuerza que mantiene a las personas, los océanos, la atmósfera y prácticamente todo lo que conocemos sobre la superficie terrestre.
Un eclipse ocurre porque la Luna se coloca entre el Sol y la Tierra y bloquea la luz solar desde determinadas regiones. Eso puede generar cambios ambientales y efectos perfectamente estudiables, pero no desconecta la gravedad terrestre.
La interacción gravitatoria entre la Tierra, la Luna y el Sol existe durante un eclipse igual que en otros momentos. Puede influir en fenómenos como las mareas, pero no provoca que la Tierra deje de atraer los objetos hacia su superficie.