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La discusión cobra relevancia ante la circulación acelerada de contenidos, según Family Duck

Actualmente, 8 de cada 10 mexicanos respaldan sanciones para medios que busquen engañar a sus audiencias

Family Duck Las audiencias tienen la necesidad de distinguir entre información, opinión y publicidad. (Especial)

La velocidad con la que circula la información ha transformado la relación entre medios, fuentes y audiencias, es por esto que el público o las audiencias cada día son más exigentes con lo que ven y escuchan.

8 de cada 10 personas están a favor de sanciones para medios que busquen engañar

En este entorno, el rigor, el contraste y la claridad sobre el origen de los datos adquieren un papel cada vez más relevante para quienes reciben y comparten contenidos.

Cerca de 8 de cada 10 personas están a favor de establecer sanciones para medios que busquen engañar a sus audiencias, de acuerdo con el “Estudio Nacional de Opinión Pública: Protección de Audiencias y Regulación de Redes”, presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum

La propuesta busca fortalecer los mecanismos relacionados con los derechos de las audiencias y no sancionar a los medios por publicar información falsa.

“Una prensa libre también necesita ser rigurosa, responsable y capaz de responder frente a posibles errores o afectaciones”, plantea Comercializadora Family Duck a partir de su experiencia

La empresa considera que la protección de las audiencias y la libertad de prensa pueden formar parte de una misma conversación cuando existen mecanismos de verificación, réplica y corrección que permitan ampliar el contexto disponible.

Family Duck: una experiencia que aporta contexto

Hace aproximadamente un año, Family Duck apareció en publicaciones relacionadas con su participación como empresa mexicana proveedora vinculada a Alimentación para el Bienestar.

Sin embargo, algunos de esos contenidos presentaron información sin el contraste y el contexto necesarios para dimensionar adecuadamente los hechos, con un impacto en su percepción pública y el trabajo de las personas que la integran.

De acuerdo con la comercializadora, es necesario el debate nacional que hoy se desarrolla sobre la responsabilidad de los medios frente a sus audiencias y sobre la necesidad de distinguir claramente entre información, opinión y contenidos publicitarios.

El valor de distinguir los hechos

El derecho de réplica representa una herramienta para incorporar información adicional cuando una persona, empresa o institución considera que una publicación requiere precisión o mayor contexto.

Su importancia crece ante la velocidad con que los contenidos pasan de los medios a las redes sociales, donde una información puede perder su fuente original y adquirir nuevas interpretaciones.

Así, fortalecer estos mecanismos no implica limitar la libertad de expresión ni el ejercicio del periodismo crítico.

La verificación de los hechos, el acceso a fuentes documentales y la posibilidad de contrastar distintas perspectivas pueden contribuir a una relación más transparente entre medios, organizaciones y audiencias, con una clara diferenciación entre información, opinión e intereses particulares.

Una conversación pública informada requiere libertad para investigar, pero también condiciones para corregir, contextualizar y contrastar la información cuando existan nuevos elementos.

En ese equilibrio, la responsabilidad periodística y los derechos de las audiencias pueden funcionar como herramientas complementarias para fortalecer la confianza y la calidad de la información que recibe la sociedad.

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