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Estudio científico encuentra señales de conductas “depresivas” en gallinas ponedoras debido a condiciones de enjaulamiento; este fue el método utilizado y las conclusiones de la investigación.

Gallinas presentan comportamientos similares a la depresión: estudio analiza efectos de enjaulamiento y cómo afecta a los huevos

Estudio científico encuentra señales de conductas “depresivas” en gallinas ponedoras debido a condiciones de enjaulamiento.
Gallinas 'deprimidas' Estudio científico encuentra señales de conductas “depresivas” en gallinas ponedoras debido a condiciones de enjaulamiento. (Cuartoscuro)

Una investigación publicada en la revista Applied Animal Behaviour Science bajo el título Environmental downgrading to battery cages induces depression-like states in hens —que puede traducirse como El traslado a jaulas de batería induce estados similares a la depresión en gallinas—, encontró que estas populares ponedoras de huevos presentaron cambios asociados con estados similares a la depresión en la humanidad tras su traslado a jaulas convencionales.

No obstante, la líder del estudio científico y su equipo advirtieron que estos resultados no equivalen a un diagnóstico clínico de depresión del tipo que existe para personas, sino que identifican indicadores conductuales que guardan semejanzas con algunos síntomas de este trastorno en la sociedad humana.

Estudio sobre la depresión en gallinas ponedoras: ¿cómo se realizó la investigación?

El estudio estuvo encabezado por Javiera Calderón-Amor, médica veterinaria e investigadora vinculada al estudio y académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, junto con un equipo de investigadoras e investigadores de distintas instituciones.

Para llevar a cabo el experimento, el grupo de investigación incluyó a 60 gallinas ponedoras divididas en dos grupos de 30 aves. Mientras que una mitad permaneció en un entorno libre de jaulas, equipado con recursos como perchas, nidos y sustrato para explorar, la otra mitad fue trasladada a jaulas convencionales de batería, caracterizadas por la restricción del espacio y la falta de elementos para desarrollar comportamientos naturales.

El objetivo consistió en determinar si el cambio hacia un ambiente más limitado provocaba alteraciones compatibles con dos manifestaciones centrales de la depresión humana: la anhedonia, entendida como la “pérdida de interés o placer pos actividades gratificantes”, y el estado de ánimo bajo, evaluado indirectamente mediante la atención que las aves prestaban a estímulos negativos.

Para medir la anhedonia, el equipo científico ofreció a las gallinas maíz dulce, un alimento especialmente apetecible para ellas. Este consumo se registró durante cinco días antes y cinco días después del traslado, con el propósito de identificar cambios en su respuesta antes una recompensa conocida.

El segundo indicador —estado de ánimo bajo—, por su parte, fue evaluado mediante una prueba de sesgo atencional. Las aves fueron expuestas a dos estímulos diferentes: un alimento atractivo y un perro que representaba una amenaza; de esta forma, el equipo observaría a cuál de ellos dirigirían las gallinas su atención.

La comparación con la depresión humana se basó, por tanto, en indicadores conductuales y fisiológicos semejantes a algunos de sus síntomas, no en la aplicación de criterios clínicos humanos a las gallinas; no obstante, uno de los propósitos del equipo se centró en establecer si las condiciones de alojamiento podían afectar a las aves más allá de evidencias físicas.

“En este estudio quisimos investigar algo que muchas veces dejamos fuera cuando hablamos de producción animal y es cómo se sienten los animales que viven en estos sistemas”, explicó Calderón-Amor, quien encabezó la investigación.

¿Cuáles fueron las conductas asociadas a la depresión que mostraron las gallinas enjauladas?

Los cambios más relevantes en las gallinas alojadas en jaulas aparecieron durante las primeras dos semanas posteriores al traslado, las cuales mostraron una menor respuesta al alimento que previamente les resultaba atractivo y una mayor tendencia a prestar atención a estímulos amenazantes.

El hallazgo del primer resultado fue la reducción progresiva del consumo de maíz dulce entre las aves sometidas al enjaulamiento, pues a pesar de que el estímulo positivo seguía disponible ante ellas, las gallinas disminuyeron su consumo después del cambio de alojamiento. En contraste, las aves que permanecieron en el entorno libre mantuvieron su interés por la recompensa.

En el caso de la prueba de atención, las investigadores e investigadores observaron que —al tener que responder entre un alimento apetecible y un estímula amenazante—, las gallinas enjauladas tendieron a prestar mayor atención al estímulo negativo, el perro que representaba amenaza en el experimento.

“No todas las gallinas respondieron igual. Aquellas que eran naturalmente más temerosas, es decir, que tenían una personalidad más reactiva, fueron las más afectadas por el ambiente restrictivo”, detalló la investigadora.

Además, los análisis biológicos del estudio aportaron otro dato significativo: a los 80 días de traslado, las gallinas enjauladas presentaron una disminución en la expresión del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), una proteína del sistema inmunitario cuyo descenso se ha estudiado en investigaciones sobre depresión humana.

Conclusiones del estudio sobre la depresión en gallinas enjauladas

Los resultados de la investigación liderada por la médica veterinaria Javiera Calderón-Amor plantean interrogantes sobre los sistemas convencionales de producción de huevos, en los que las gallinas tienden a permanecer en jaulas con movilidad limitada y pocos elementos para explorar o descansar, así como reducir el desarrollo de otras conductas propias de su especie.

De acuerdo con el estudio, la disminución del interés por una recompensa y la mayor atención a amenazas sugieren que las condiciones de alojamiento pueden influir negativamente en la experiencia de las aves más allá de los indicadores tradicionales de productividad o efectos físicos.

La investigadora compartió estos hallazgos en el Foro Huevos Libres de Jaula, realizado por la ONG Internacional Sinergia Animal en Bogotá.

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