
Las marcas automotrices de origen chino están ganando terreno en nuestro país en cuanto a su reputación de servicio de posventa en México, frente a otros fabricantes, pues su calificación subió 41 puntos, en una escala de 1,000, con respecto a los resultados del año anterior, según devela el estudio del Índice de Satisfacción del Cliente de Servicio México 2026 (CSI) SM, publicado recientemente por JD Power.
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Un claro ejemplo de esta percepción es BYD, quien se convirtió en la primera marca china en liderar el servicio posventa de volumen en México, con 904 puntos de 1.000. El conjunto de las marcas chinas mejoró 41 puntos frente al año anterior, aunque todavía registran más fallas en la reparación que sus competidoras.
Donde todavía hay trabajo pendiente
La brecha pendiente está en la calidad del trabajo. El 95% de los dueños de autos chinos asegura que el problema se resolvió bien en la primera visita, contra 98% en las marcas estadounidenses, japonesas y surcoreanas. Son tres puntos de diferencia, pero Gerardo Gómez, director general de J.D. Power México, reconoce el progreso, pero advierte que a la mayoría de las firmas chinas todavía le falta para cumplir con lo que esperan los clientes mexicanos. “Los autos dependen cada vez más del software y de reparaciones especializadas, y quien forme técnicos altamente capacitados y con autopartes a tiempo para brindar un optimo servicio,
“Las marcas chinas están logrando avances evidentes, pero a la mayoría aún le queda camino por recorrer para cumplir con las expectativas de servicio del consumido nacional. A medida que los vehículos dependen cada vez más de actualizaciones de software y reparaciones especializadas, y aquellas marcas y distribuidores que formen técnicos altamente capacitados para adaptarse a esta evolución, y cuenten con autopartes a tiempo para brindar un optimo servicio, ganarán la lealtad y confianza del cliente”, subrayó el directivo.
El resto de la industria tampoco sale bien librada en lo básico. Los tres indicadores con más peso en la satisfacción retrocedieron respecto al año anterior:
Inspección visual del vehículo al recibirlo: 83% de los casos, 2 puntos porcentuales menos.
Disponibilidad de la cita solicitada: 91%, 1 punto porcentual menos.
Entrega del vehículo a tiempo: 89%, 2 puntos porcentuales menos.
BYD, el caso más visible
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El ejemplo más claro de esa mejora en la satisfacción del servicio de posventa es BYD. Con 904 puntos, la marca encabeza el segmento de volumen y se convierte en la primera china que lo consigue. Honda quedó segunda con 899 y Mazda tercera con 893, de modo que la distancia con las japonesas es corta. En el segmento Premium, GMC repite en primer lugar por segundo año consecutivo con 920 puntos, seguida de BMW con 906.
Eléctricos e híbridos cambian el taller
Los vehículos electrificados impulsaron la mejora general. La satisfacción de los dueños de híbridos enchufables (PHEV) subió 12 puntos, hasta 899, y la de los eléctricos de batería (BEV) avanzó 8, hasta 895. Los híbridos convencionales siguen al frente con 909. Los vehículos de gasolina bajaron 2 puntos, a 881, sobre todo por una caída de 20 puntos en la valoración del asesor de servicio.
También cambian los hábitos de gasto. Los propietarios de PHEV son quienes más pagan en distribuidor, cerca de 8,000 pesos al año, y también quienes más lo visitan. Los de gasolina e híbridos gastan unos 6,000 pesos, y los de BEV, 4,600, con menos visitas. Además, las actualizaciones de software ya figuran entre los tres servicios más frecuentes: las reportó el 17% de los dueños de BEV, el 14% de híbridos y el 13% de PHEV. Las reparaciones de batería también son habituales, lo que obliga a los distribuidores a contar con técnicos capacitados.
El estudio, que cumple 11 años, se basa en las respuestas de 6,530 propietarios de vehículos modelo 2023, 2024 o 2025 que llevaron su auto a un distribuidor autorizado en los últimos 12 meses. El trabajo de campo se realizó entre diciembre de 2025 y agosto de 2026.

