Escenario

La muerte del periodista Rafael Romero Sánchez en la casa de Ana Luisa Peluffo en 1965 desató uno de los mayores escándalos del espectáculo mexicano. Este fue el misterio, las teorías y por qué nunca se resolvió el caso

La muerte que marcó a Ana Luisa Peluffo: el escándalo que involucró a un expresidente

El escándalo que opacó la carrera de Ana Luisa Peluffo
El escándalo que opacó la carrera de Ana Luisa Peluffo Fotoarte: La Crónica

El reciente fallecimiento de la actriz mexicana Ana Luisa Peluffo, una de las figuras más provocadoras y recordadas del cine nacional, ha rememorado uno de los episodios más oscuros de su vida: la misteriosa muerte de un periodista ocurrida dentro de su propia casa hace más de 50 años.

La actriz, nacida en 1929 y fallecida el 4 de marzo de 2026, dejó una carrera de más de 200 producciones en cine y televisión, además de pasar a la historia por protagonizar el primer desnudo del cine mexicano en los años cincuenta.

Pero detrás de esa trayectoria artística también existió una historia marcada por un escándalo que nunca terminó de aclararse hasta el día de hoy.

El día que un periodista murió en la casa de la actriz

El caso ocurrió el 27 de junio de 1965, cuando el periodista y exnovillero Rafael Romero Sánchez murió durante una reunión en la residencia que Peluffo tenía en Cuernavaca, Morelos.

Según las crónicas de la época, en la casa de la actriz se realizaba una reunión informal con invitados. En algún momento de la noche, Romero Sánchez se apartó del grupo y se dirigió hacia la alberca de la propiedad.

Minutos después fue encontrado inconsciente dentro del agua.

Los presentes intentaron reanimarlo mientras pedían ayuda médica, pero cuando llegaron los servicios de emergencia el periodista ya no tenía signos vitales.

Lo que inicialmente parecía un accidente pronto se convirtió en un caso lleno de dudas y muchas preguntas que quedaron en el aire.

Las primeras versiones indicaban que el periodista se había ahogado en la alberca, pero el informe forense reveló algo distinto.

La necropsia encontró una fractura de cráneo, golpes severos y estallamiento de hígado, lesiones que no eran compatibles con un simple accidente acuático.

Además, los médicos señalaron que no había agua en los pulmones, lo que descartaba que la causa principal de la muerte fuera un ahogamiento.

Estas inconsistencias alimentaron las sospechas de que el hombre pudo haber sido víctima de una agresión antes de caer al agua.

Una muerte llena de contradicciones

Las declaraciones de los testigos complicaron aún más el caso. Algunos asistentes afirmaron que no hubo pelea ni violencia en la casa, mientras que versiones periodísticas de la época aseguraban que el lugar presentaba señales de disturbio, por ejemplo sillas tiradas, botellas rotas, indicios de una posible riña.

El periodista Jorge Herrera, del diario La Prensa, incluso habló de un posible asesinato, lo que desató un escándalo mediático en el país.

Sin embargo, nunca se logró reconstruir con precisión lo ocurrido aquella noche.

El vínculo con un expresidente de México

El caso generó aún más interés público cuando se supo que la víctima tenía conexiones con la élite política mexicana.

Romero Sánchez, cuyo nombre real era Arturo Cal Sánchez, estaba casado con Gloria Ávila Richardi, sobrina del expresidente Manuel Ávila Camacho, aunque la pareja se encontraba separada al momento de su muerte.

Esta relación alimentó la cobertura mediática del caso y convirtió el episodio en uno de los escándalos más comentados de la década. Aunque Peluffo nunca fue acusada formalmente, su nombre quedó inevitablemente ligado al caso.

Durante años, la prensa y el público recordaron el episodio como uno de los escándalos más polémicos del espectáculo mexicano.

El caso nunca se resolvió y terminó convirtiéndose en uno de los misterios más comentados en la historia del entretenimiento en México.

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