
A tan sólo un día de anunciarse el triste fallecimiento de Dolly Parton, leyenda de la música country, los escenarios se sacuden una vez más este miércoles 26 de agosto tras confirmarse la muerte de Tim Curry, emblemático actor de terror que dio vida a íconos del género como el primer Pennywise de la miniserie ‘Eso’ y el inolvidable Dr. Frank N Furter del musical de culto The Rocky Horror Show.
La pérdida doble de dos estrellas de su calibre ha sido un golpe duro a Hollywood y a la industria musical, sin embargo, también ha generado una conmoción masiva en la comunidad LGBT+, quienes por décadas hallaron en Dolly Parton a una aliada que se pronunció a favor de los derechos de la diversidad sexogenérica en múltiples ocasiones de su carrera, mientras que Tim Curry fue uno de los principales impulsores de la cultura Drag en la década de los setenta gracias al primer papel de su vida, el “dulce travesti de Transilvania”.
Al impulsar la libertad sexual y de género, incluso en décadas cuya visibilidad tendía a vincularse con la “depravación” o “enfermedad”, Dolly Parton y Tim Curry se consolidaron como íconos del colectivo LGBT+ en todo el mundo, inspirando miles de shows de Drag y corazones que reforzaron la valentía de mostrar sus verdaderos colores sin vergüenza ni temor.
Dolly Parton, la diva de la comunidad LGBT: “Debemos amarnos exactamente por quienes somos y por lo que somos”
La llamada Reina del Country tenía un estilo característico para presentarse al mundo, especialmente sobre el escenario, en el cual brillaba cubierta de colores chirriantes, pelucas de gran tamaño que destacaban tanto como su desmesurado maquillaje, y una personalidad arrolladora que convertía cualquiera de sus presentaciones en un show que ninguna audiencia olvidaría jamás.
Por lo tanto, de la misma forma que otras “divas” de la música conquistaron los corazones de Drag Queens que suben a la tarima para honrar su cultura a través de la música que admiran, era inevitable que Dolly Parton se convirtiera en un papel consistente en los escenarios del Drag, pues su llamativa forma de ser inspiró y seguirá inspirando la cultura que miles de personas practican en el mundo para celebrar la libertad artística.
Sin embargo, Dolly Parton no se ganó el corazón de Drag Queens y la comunidad LGBT simplemente por ser una leyenda de la música, sino porque su gran amabilidad y aceptación a la diversidad la convirtió en una de las principales aliadas del colectivo.
“Creo que siempre he sido aceptada en la comunidad gay porque yo los acepto”, compartió Parton a CNN, “Yo no soy Dios, no soy una jueza. Se supone que debemos amarnos exactamente por quienes somos y por lo que somos”, aseguró la histórica compositora, reafirmando su apoyo a la diversidad sexual sin desprenderse de su fe personal.
Parton, fiel a su festiva y amorosa personalidad, siempre se mostró agradecida por el cariño que recibía de sus fanáticos y fanáticas en la comunidad LGBT, incluso cambiando la famosa letra de su canción Jolene por “¡Drag queen! ¡Drag queen!” en una presentación en televisión nocturna durante el año 2019.
El impacto de Tim Curry como Frank N Furter en la historia del Drag: just a sweet transvestite
The Rocky Horror Picture Show revolucionó la industria cinematográfica y la visibilidad de la comunidad LGBT en el cine comercial tras su lanzamiento en 1975, dirigida por Jim Sharman y basada en el aclamado musical teatral de Richard O’Brien (quien interpretó al personaje Riff Raff).
La historia, en la que un ingenuo matrimonio tiene que pedir refugio en una mansión aislada después de que su auto sufriera una avería, se convirtió en un parteaguas en la pantalla grande respecto a las historias que se atrevían a explorar la libertad sexual y la expresión artística del género, destacando el emblemático papel antagonista que Tim Curry interpretó al dar vida al Dr. Frank N Furter en teatro y cine.
A pesar de que el actor aclaró que Furter no era un travesti como tal, pues su vestimenta y personalidad eran propios de su gente en la galaxia Transilvania, el personaje se consolidó como un ícono de la cultura Queer que persiste hasta la actualidad, siendo uno de los primeros personajes del cine comercial en mostrar abiertamente su orgullo hedonista, bisexual y drag queen, logrando abrir las puertas para más representaciones de la libertad sexogenérica en la pantalla grande.
Hoy en día, Sweet Transvestite ha quedado grabada no sólo en la memoria del cine de culto, sino en la historia de la comunidad LGBT como un himno de orgullo, aceptación y desafío a las normas impuestas de la sociedad.
Debido al impacto que cada uno y una dejó en la historia de la diversidad sexual y la aceptación personal, la pérdida doble de Dolly Parton y Tim Curry deja un vacío significativo en la comunidad LGBT, quienes se movilizan en redes sociales para rendir tributo a los íconos que representaron un apoyo importante en la visibilidad del colectivo en todo el mundo.