La Universidad de Guadalajara ha sido, durante décadas, uno de los pilares fundamentales de la vida cultural no solo de Guadalajara, sino de Jalisco y de México. A través de proyectos emblemáticos la institución ha consolidado una presencia que trasciende fronteras y la posiciona como un agente clave en la producción, difusión y resguardo del arte y la cultura en Iberoamérica. Este legado, impulsado en buena medida por figuras como Raúl Padilla López, ha convertido a la universidad en un referente que articula comunidad, pensamiento y creación.

Hoy, en un contexto de transformaciones sociales y nuevas formas de interacción, la Universidad apuesta por renovar su visión cultural. La presentación de la nueva identidad de Cultura UDG no solo responde a una actualización estética, sino a un replanteamiento profundo de su papel en la sociedad contemporánea: una cultura más cercana, más participativa y más consciente de su impacto en la construcción de ciudadanía.

Una identidad visual que late con la comunidad
La nueva imagen de Cultura UDG se construye a partir de un lenguaje visual dinámico y simbólico. Un cuadro rojo que envuelve las siglas de la universidad funciona como metáfora de un corazón que late y abraza, mientras que la tipografía —flexible y en expansión— busca representar una cultura que se adapta, crece e incluye. A ello se suma una paleta cromática que asigna significados específicos: un color para el arte, otro para el conocimiento, uno más para el patrimonio y otro para la comunidad.
Más que una propuesta gráfica, se trata de un mapa visual que traduce la diversidad de expresiones que conviven dentro de la universidad. Cada creación, cada investigación y cada encuentro se entienden como parte de un sistema vivo donde la cultura no es estática, sino transformadora. Bajo esta lógica, el lema: “Expresiones que transforman”, sintetiza una visión en la que cada acción cultural tiene la capacidad de incidir en las personas y en su entorno.

Un cambio de fondo: repensar la cultura
Durante la presentación, la maestra Karla Planter Pérez, Rectora General de la UdeG, dejó claro que esta renovación implica mucho más que una nueva imagen. “Va más allá de un cambio de imagen, tiene que ver también con un cambio de concepción que busca un acercamiento mayor con toda la comunidad”, afirmó.
En su mensaje, subrayó que la universidad asume su papel como heredera de una tradición cultural sólida, pero también como una institución obligada a evolucionar. “Es un latido más profundo que un simple cambio de imagen, diverso, lleno de colores, porque esa es la sociedad de la cual formamos parte”, expresó.
Planter Pérez también enfatizó que esta transformación parte de una reflexión amplia sobre lo que significa la cultura en la actualidad. La Universidad no solo la promueve, sino que la forma, la articula y la custodia. En ese sentido, destacó que el objetivo es profundizar el acercamiento tanto hacia el interior de la red universitaria como hacia la sociedad en general, ampliando el alcance sin abandonar la promoción de la alta cultura. “Queremos seguir formando ciudadanía y hacer comunidad”, sostuvo.

“La cultura es tuya”: el giro hacia las personas
Uno de los ejes centrales de esta nueva etapa es el énfasis en el “tú”. La cultura deja de concebirse como un producto que se ofrece desde la institución para convertirse en una construcción colectiva donde las personas son protagonistas.
La coordinadora general de Extensión y Difusión Cultural, la maestra Daniela Yoffe, explicó que esta visión responde a una convicción compartida dentro del equipo: la cultura no sucede en solitario. “Si algo tenemos claro es que la cultura nunca sucede sola, siempre es en lo colectivo”, señaló.
Yoffe destacó que esta renovación es resultado de un proceso de reflexión interna que reconoce la diversidad como una fortaleza. La cultura, dijo, no se limita a las expresiones artísticas, sino que abarca las formas en que las personas se relacionan, dialogan y construyen comunidad. “El verdadero sentido de la cultura no está en lo que mostramos, sino en lo que logramos despertar”, afirmó.
Este enfoque busca generar un vínculo más directo con la ciudadanía, invitando a estudiantes, trabajadores y público en general a apropiarse de la cultura como parte de su vida cotidiana. La premisa es clara: la cultura existe en tanto las personas le dan sentido, la interpretan y la comparten.

Coordinación y trabajo en red: una nueva forma de operar
Otro de los pilares de esta transformación es la articulación entre las distintas áreas que integran Cultura UDG. La nueva etapa apuesta por dejar atrás la dispersión para consolidar un ecosistema cultural donde las coordinaciones trabajen de manera conjunta.
Desde la Coordinación de Artes Escénicas y Literatura, Virginia Guardado resaltó la colaboración como clave para fortalecer la oferta cultural y destacó proyectos como la gira internacional del Ballet Folclórico y el impulso a plataformas digitales que amplían las oportunidades para creadores.
En el ámbito de las artes visuales, Ricardo Duarte subrayó que el enfoque se centra en generar diálogo con la comunidad, impulsando iniciativas que construyen identidad y pertenencia desde el territorio. La apuesta, explicó, es trabajar con la misma calidad en toda la red universitaria, descentralizando la oferta cultural.
Por su parte, Carla Zapata, directora del teatro Diana (desde donde se hizo la presentación y se ubicó a la prensa en el escenario) destacó la importancia de generar experiencias para nuevas audiencias, con proyectos que acercan los espectáculos a la comunidad y diversifican la programación. En tanto, Uriel Nuño Gutiérrez (titular de la Coordinación de Extensión y Acción Social) planteó una visión en la que la cultura funciona como un puente entre el conocimiento académico y los procesos sociales, con iniciativas enfocadas en inclusión, salud y trabajo comunitario.
Desde otros frentes, como el Museo de las Artes, bajo la dirección de Moisés Vizcarra, se impulsa una agenda que busca mayor accesibilidad e inclusión, mientras que áreas como música y servicio social refuerzan la idea de colaboración y participación estudiantil como motores de la actividad cultural.

Una cultura que se expande y se construye colectivamente
La nueva Cultura UDG se define, en esencia, como una cultura en movimiento. Una cultura que no se limita a los espacios institucionales, sino que se expande hacia los barrios, las comunidades y los territorios. Una cultura que escucha, dialoga y se transforma a partir de las personas.
En esta visión, la universidad no solo produce contenidos culturales, sino que genera condiciones para que estos se multipliquen y cobren sentido en la vida cotidiana. La cultura deja de ser únicamente espectáculo para convertirse en encuentro; deja de ser una oferta para convertirse en una experiencia compartida.

Un nuevo capítulo para la cultura universitaria
Con esta renovación, la Universidad de Guadalajara abre un nuevo capítulo en su historia cultural. Uno que reconoce su legado, pero que también mira hacia el futuro con una apuesta clara: construir una cultura más incluyente, más cercana y más participativa.
La nueva identidad de Cultura UDG no solo redefine su imagen, sino que propone una manera distinta de entender la cultura: como un proceso colectivo, como un espacio de encuentro y como una herramienta de transformación social.
En palabras que resumen esta visión, la cultura no es algo que simplemente se observa o se consume. Es algo que se vive, se construye y se comparte. Y en esta nueva etapa, la apuesta es que cada persona pueda reconocerse en ella, apropiarse de ella y hacerla suya.

Creatividad y colaboración sostienen la oferta cultural: Daniela Yoffe
En entrevista con La Crónica Jalisco, Daniela Yoffe, titular de la Coordinación General de Extensión y Difusión Cultural (Cultura UDG), aseguró que, aunque los presupuestos en cultura suelen ser limitados, la creatividad y el trabajo colectivo permiten ampliar el alcance de los proyectos.
“Los presupuestos nunca alcanzan, pero la creatividad no tiene límites”, afirmó, al destacar que la suma de esfuerzos —más allá de lo financiero— fortalece la capacidad de gestión y producción cultural.
Yoffe subrayó que la cartelera de Cultura UDG mantiene una amplia oferta de actividades gratuitas y de bajo costo, condescuentos dirigidos a estudiantes, docentes y diversos sectores de la población.
En ese sentido, hizo un llamado a romperla percepción de que el arte es inaccesible: “Nos importa desmitificar esta idea de que la cultura es costosa o lejana; alcontrario, buscamos que más personas se acerquen”. Además, invitó a la ciudadanía a proponer iniciativas que puedan desarrollarse de manera conjunta para ampliar el acceso.
Sobre la relación con otras instancias de la misma casa de estudios como la Feria Internacional del Libro, el Festival Internacional de Cine o el Auditorio Telmex, explicó que, aunque no forman parte directa de la coordinación, existe una colaboración histórica que enriquece la oferta cultural.
“Hoy nadie puede trabajar de manera aislada; las alianzas son fundamentales”, señaló, al destacar que estos vínculos permiten tanto diversificar la programación como fortalecer el ecosistema cultural del estado.