
Este 2 de febrero es el Día de la Candelaria. Es cuando se comen tamales en familia o con los amigos, uno de los platillos emblemáticos de la cultura mexicana.
En el mercado Corona, Lucy Hernández atiende el tradicional puesto Tamales San Miguel, abierto desde 1973 en el mercado Corona. Una historia de más de 52 años.
En el antiguo mercado Corona, el puesto de tamales tenía tanta demanda que se hacían largas filas. Hoy ya no es así, pero el lugar mantiene clientes de decenas de años que regularmente piden los tamales para llevar.
Sus ventas se incrementan 50% a raíz de la tradición de que, a quien les sale el muñequito o el Niño Dios, en la rosca de reyes, debe invitar los tamales.
“Aquí tenemos de mole verde, mole rojo con carne de puerco, rajas con queso, pollo con papa y zanahoria. Los dulces son de piña y fresa. Hay atole de nuez y de vainilla para acompañarlos”, dijo la señora Lucy.
“Los que más se venden son los rojos y los verdes con carne de puerco, también los de rajas se venden muy bien. Por la Candelaria, sí se incrementa la venta. Esta vez esperamos una buena venta, primeramente Dios que así sea. Para este día, se preparan entre 300, a lo mejor 400”, explicó.
La festividad de la Candelaria resultó de una fusión entre las candelas o velas de la Virgen de la Candelaria y el nacimiento del Sol, que celebraban las culturas indígenas, que coincide con el comienzo de la temporada de siembra, donde los tamales eran una especie de ofrenda.
La señora Lucy explicó que a quien le toca comprar los tamales “es una bendición para que les vaya bien todo el año”. Y dijo que todos deben cumplir y llevar tamales si les salió el Niño Dios.
“Yo espero que todos cumplan, que no queden mal, porque son bendiciones. Entre más demos, más tenemos. Claro que no (es mala suerte comprar los tamales) nos toca el Niño Dios, le decimos el monito, pero es el Niño Dios y de esa manera nos llegan las bendiciones porque cumplimos con lo que debemos”, subrayó.
En Tamales San Miguel los precios son accesibles. Cada pieza cuesta 25 pesos y el atole también cuesta 25 pesos.
Este 2 de febrero, estará abierto desde las 8 de la mañana hasta terminar la existencia de los tamales, que se mantienen calientitos en grandes vaporeras.