Servidores públicos de Tlajomulco participaron en una capacitación especializada en derechos humanos y cultura de paz, como parte de una estrategia para fortalecer las capacidades institucionales y mejorar la atención que se brinda a la ciudadanía.
La actividad se desarrolló en el marco del Seminario de Estudios Sociales y Humanos de Tlajomulco, que este año celebró su tercera edición consecutiva y reunió a especialistas, funcionarios y personas interesadas en temas relacionados con la convivencia social, la inclusión y el respeto a los derechos fundamentales.
Octavio Guevara Rubio, coordinador del seminario, explicó que este espacio busca promover el análisis y la reflexión sobre los procesos históricos, sociales y culturales que forman parte de la identidad del municipio.
“El Seminario de Estudios Sociales y Humanos de Tlajomulco surge como un esfuerzo institucional orientado a consolidar espacios de análisis, investigación y divulgación académica en torno a las ciencias sociales y las humanidades, promoviendo el estudio de los procesos históricos, culturales y sociales que dan identidad a nuestro municipio”, señaló.
Por su parte, la regidora María Elena Rivera, presidenta de la Comisión de Cultura de Paz e impulsora del encuentro, destacó que en esta edición se puso énfasis en la promoción de los derechos humanos y la construcción del bien común.
“Me honra informarles que, por tercer año consecutivo, llevamos a cabo este Seminario de Estudios Sociales y Humanos de Tlajomulco. El día de hoy está enfocado en derechos humanos y cultura de paz, un tema muy importante para nuestro municipio, ya que busca defender la dignidad humana, promover el bien común y trabajar arduamente para consolidar una cultura de paz”.
Durante la jornada también se abordó el papel que desempeñan estos principios en el servicio público. El secretario general del Ayuntamiento, José Tomás Figueroa Padilla, afirmó que la capacitación continua contribuye a mejorar el desempeño institucional y la calidad de las decisiones gubernamentales.
“Brindar capacitación sobre derechos humanos y cultura de paz al personal del gobierno, además de cumplir una función ética, fortalece las capacidades institucionales. También mejora la función pública y reduce riesgos políticos y administrativos, porque profesionaliza la toma de decisiones y disminuye los errores institucionales”.
El gobierno municipal señaló que la promoción de una cultura de paz forma parte de las líneas de trabajo impulsadas por la actual administración y que este tipo de actividades buscan fortalecer la relación entre las instituciones y la ciudadanía a través de una atención más cercana, respetuosa e incluyente.