
El proyecto de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para instalar una Planta Termoeléctrica en el municipio de Acatlán de Juárez, pone en riesgo la laguna Villa Corona B, en la que se encuentra la Laguna de Atotonilco, reconocida como un humedal sitio Ramsar de relevancia internacional.
La Asamblea de Pueblos en Resistencia, la agrupación Un Salto de Vida AC, el Centro de Estudios de la Barranca (Ceiba), ejidatarios de Tala, el Comité Agua y Vida de Santa Cruz de las Flores y el colectivo Defendamos el Cerro de la Reina -entre otras agrupaciones- denunciaron que se oponen al proyecto anunciado por el gobierno federal, como parte del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2027.
Los colectivos y comunidades “queremos denunciar la amenaza que representa el anuncio de una nueva termoeléctrica”. Durante años, las comunidades en El Salto y Juanacatlán han enfrentado la voracidad de las industrias que convirtieron los ríos en drenajes y el territorio en basureros tóxicos, dijeron en un comunicado.
Ya se lanzó el proceso de licitación de la Central de Ciclo Combinado (CCC) “Guadalajara” que publicó el 10 de septiembre, la CFE. La obra se instalaría en un predio de 22.9 hectáreas en el Parque Industrial “Centro Logístico Jalisco”, en el municipio de Acatlán de Juárez, en los límites con Zacoalco.
Esta planta contaría con una capacidad de 480, 50 MW, una subestación eléctrica de 400 kV y sus líneas de transmisión.
Aunque esta termoeléctrica se pretende instalar en un parque industrial, la realidad es que se encuentra en medio de un importante corredor agroalimentario y dentro del polígono del ejido San Marcos, colindando con los ejidos Los Pozos, Zacoalco de Torres, Benito Juárez y Plan de Acatlán, quienes serían las primeras y las principales poblaciones afectadas.
La instalación de una central eléctrica que operaría con extracción de agua de pozos profundos en un acuífero y una cuenca sobreexplotadas, provocaría afectaciones hidrológicas irreversibles.
La termoeléctrica se encuentra proyectada dentro de la misma microcuenca de la Laguna de Atotonilco que la Convención RAMSAR analizó junto con la Universidad de Guadalajara (UdeG) para formalizar su declaración, en donde ya reconocían que los cambios de uso de suelo estaban comprometiendo la vida en este humedal desde hace más de 20 años.
Los colectivos rechazan los discursos oficiales que pretenden tranquilizar a la población prometiendo “tecnología de enfriamiento seco” o “tecnología de descarga cero (ZLD)”.
Piden a la CFE que suspenda la licitación y el proyecto y que se aplique la convención de sitios Ramsar que protege a la laguna de Atotonilco, asentada en los municipios de Villa Corona, Zacoalco y Acatlán.