
En el distribuidor vial La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, habitantes y trabajadores advierten que continúan las condiciones para que ocurra otra volcadura de una pipa y que el material peligroso que transporta provoque una explosión. En la cerrada curva donde hace un año un autotanque chocó y estalló, siguen circulando este tipo de vehículos a velocidades que superan los 30 kilómetros por hora.
Tras la muerte de 31 personas y 70 heridos derivado del accidente, el Gobierno de la Ciudad de México anunció el endurecimiento de la normatividad en el Reglamento de Tránsito, como el límite de velocidad de 30 kilómetros por hora para las pipas que transportan sustancias peligrosas en cualquier calle o avenida, además de la prohibición de su circulación en vías de acceso controlado como Periférico, Circuito Interior, Viaducto, Calzada Ignacio Zaragoza, Constituyentes y Calzada de Tlalpan.
En entrevista con LA CRÓNICA DE HOY, Rafael Calderón Valladares, director general de Ingeniería de Tránsito de la Subsecretaría de Control de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), calificó como exitosos los operativos de revisión implementados tras el accidente para reducir la incidencia de este tipo de siniestros. Sin embargo, reconoció que algunos operadores continúan incumpliendo los lineamientos de conducción.

Persisten exceso de velocidad y falta de vigilancia
A un año de la tragedia, los memoriales colocados en honor a las víctimas desaparecieron. El único recuerdo visible son los árboles quemados; las fotografías y las imágenes religiosas fueron retiradas o destruidas.
“Existen todas las condiciones para que vuelva a ocurrir otra tragedia”, comentan locatarios y trabajadores de la zona y del paradero, quienes consideran preocupante que las pipas de gas continúen circulando a alta velocidad en una intersección que no ha sido intervenida para reducir la curvatura de la vialidad y donde además persisten baches y deterioro del pavimento.
Durante un recorrido realizado por LA CRÓNICA DE HOY, se constató que las medidas de vigilancia para estos autotanques son prácticamente inexistentes y que las unidades transitan con libertad por el distribuidor, en particular por el estrecho carril donde ocurrió el accidente hace un año.
En ese punto, una pipa con capacidad de 8 mil litros aceleró a más de 30 kilómetros por hora —por encima del límite permitido— sobre avenida México, a la altura de Real del Monte, utilizando el carril de extrema izquierda para rebasar a vehículos particulares, incorporarse al carril derecho y tomar la curva de la denominada “zona cero”. La maniobra obligó a varios automovilistas a tocar el claxon e incluso a que un motociclista frenara para evitar derrapar.
En ese momento no había presencia de agentes de la SSC para impedir el paso o supervisar la velocidad de las unidades.
Pipas incumplen el Reglamento de Tránsito
El Artículo 25, fracción III, del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México establece que los vehículos de carga deben realizar maniobras de carga y descarga en lugares seguros, sin afectar o interrumpir la circulación vehicular.
Más tarde, otro autotanque de la misma capacidad circuló también por encima del límite de velocidad. Aunque disminuyó la marcha al tomar la curva del distribuidor, volvió a acelerar en el último tramo, obligando a dos motociclistas a colocarse detrás de la unidad.
Asimismo, el Artículo 25, fracción II, señala que las pipas y vehículos de carga deben transitar por el carril de extrema derecha, permitiendo el uso de los carriles izquierdos únicamente para rebasar a un vehículo más lento o dar vuelta a la izquierda. Pese a ello, durante el recorrido se observó que unidades de gran capacidad utilizan indistintamente todos los carriles sin recibir sanciones.
SSC reporta más de 700 infracciones en operativos
Personal de la SSC realiza revisiones aleatorias a las pipas que transportan gas para verificar el cumplimiento de la normatividad vigente y prevenir riesgos para la población.
Los oficiales revisan la documentación de las unidades, las licencias de los conductores, las condiciones de seguridad de válvulas, mangueras, señalización y extintores, además de la correcta identificación del material transportado.
“Llevamos más de 40 dispositivos implementados en cinco accesos carreteros de la Ciudad de México, de los cuales llevamos más de 700 infracciones realizadas por diferentes motivos. Los dispositivos ponen en alerta a estos conductores que transportan materiales peligrosos y eso motiva a que respeten el Reglamento de Tránsito. En algunos de estos dispositivos y de las más de 700 infracciones han sido motivo de velocidad”, explicó Rafael Calderón.
El funcionario reconoció que todavía existen operadores que incumplen la ley.
“Hay conductores que siguen siendo irresponsables; sin embargo, para eso están estos dispositivos, para hacer conciencia, de tal forma que estas infracciones motiven a respetar el Reglamento de Tránsito. Sí hay una disminución de accidentes, pero seguimos trabajando para incrementar los resultados positivos en beneficio de la población y minimizar los riesgos que esto representa”, afirmó.
| Fecha | Vialidad | Revisiones | Infracciones | Garantías |
|---|---|---|---|---|
| 29 enero | Viaducto Tlalpan, México - Cuernavaca, Tlalpan | 25 | 16 | 16 |
| 6 febrero | Periférico Sur y Sierra de Candela, Miguel Hidalgo | 30 | 22 | 16 |
| 19 de febrero | Carretera México - Toluca, Álvaro Obregón | 30 | 6 | 1 |
| 23 febrero | Calzada Ignacio Zaragoza, Iztapalapa Periférico Sur, Miguel Hidalgo Constituyentes,Álvaro Obregón Carretera México - Toluca, Álvaro Obregón | 667 | 555 | 193 |
| 27 febrero | Calzada Ignacio Zaragoza, Iztapalapa | 79 | 32 | 19 |
| 1 septiembre | Calzada Ignacio Zaragoza, Iztapalapa | 29 | 21 | 14 |
Operativos aleatorios buscan evitar que conductores evadan inspecciones
El director de Ingeniería de Tránsito explicó que las revisiones se realizan de manera aleatoria para evitar que los conductores conozcan con anticipación los puntos de inspección y busquen evadirlos.
“Sí ha habido una concientización; seguimos trabajando porque hay algunos conductores que no han sido revisados. Sin embargo, muchos de los que ya fueron sancionados consideran positivo el dispositivo e incluso lo aplauden, porque ayuda a disminuir los riesgos que representa transportar materiales peligrosos. Nos han dicho que no dejemos de hacerlo, porque los motiva a respetar el reglamento y regresar de manera segura a casa”, añadió.
Actualmente, la multa por conducir un vehículo que transporta materiales peligrosos a más de 30 kilómetros por hora es de 10 a 20 Unidades de Medida y Actualización (UMA).