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Histórico juicio en Alemania: primera cadena perpetua a coronel sirio por torturas

Excoronel de los servicios de inteligencia del régimen de Asad, culpable de 27 asesinato y de graves crímenes contra cuatro mil presos

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Refugiadas sirias con fotos de familiares asesinados por el régimen, a las puertas del tribunal de Coblenza

Refugiadas sirias con fotos de familiares asesinados por el régimen, a las puertas del tribunal de Coblenza

EFE

Alemania se convirtió este jueves en el primer país del mundo que aplica la justicia universal para castigar crímenes de guerra cometidos en Siria, con la condena a cadena perpetua de un antiguo coronel de los servicios de inteligencia del sanguinario régimen de Bachar al Asad.

Anwar Raslan, de 58 años, era el principal acusado en un proceso histórico que ha dado esperanza a muchos de los 800 mil sirios que residen en Alemania de que se haga justicia después de que fracasaran los intentos de establecer un tribunal internacional para Siria, por culpa del veto de Rusia, aliado del tirano de Damasco.

El tribunal considera probado que Raslan cometió 27 asesinatos y que fue responsable de la tortura de al menos cuatro mil personas en una prisión gestionada por el servicio de inteligencia en la capital siria, donde era jefe de interrogatorios. El veredicto incluye también condenas por otros delitos como lesiones graves, agresiones sexuales y privación de libertad. La Fiscalía acusaba a Raslan del asesinato de 58 personas. La defensa había pedido la absolución.

El criminal que se hizo “refugiado”

Raslan fue detenido en febrero de 2019, cinco años después de su deserción de las filas del régimen sirio y de que consiguiera entrar en Alemania como refugiado. Mientras permaneció en el país haciéndose pasar por otra de las muchas víctimas de la guerra y la represión llegó a participar en las conversaciones de paz de Ginebra II como parte de la delegación de la oposición siria en 2014.

Alemania —de los pocos países del mundo que se adjudica el derecho a juzgar crímenes de lesa humanidad, aunque hayan sido cometidos en otros países y contra ciudadanos no alemanes— pudo actuar contra Raslan gracias a que otro refugiado le reconoció en Berlín. La ONG alemana Centro Europeo para los Derechos Humanos y Constitucionales, que se dedica a dar asistencia jurídica, le ayudó a presentar una denuncia y empezó así un proceso que ha ido sumando decenas de testimonios recogidos por la Fiscalía General y la policía. Las miles de fotografías de cadáveres de presos sirios con signos de tortura, que un refugiado pudo sacar del país y que documentan el horror de las cárceles de Bachar al Asad, también contribuyeron a construir el caso.

Durante el juicio, el excoronel defendió que simpatizaba en secreto con la oposición y que nunca torturó ni dio órdenes para que nadie lo hiciera, lo que contradice el testimonio de más de 80 testigos y varias víctimas de tortura que comparecieron ante el tribunaal de Coblenza para relatar las barbaridades cometidas en la cárcel de Al Jatib, que él supervisaba personalmente.

“La justicia no debe ser un sueño”

“Este veredicto es importante para todos los sirios que han sufrido y siguen sufriendo los crímenes del régimen de El Asad. Demuestra que la justicia no debería seguir siendo un sueño para nosotros. Es solo un comienzo y tenemos un largo camino por recorrer, pero para nosotros, las personas afectadas, este juicio y el fallo de hoy son un primer paso hacia la libertad, la dignidad y la justicia”, declaró Ruham Hawash, superviviente sirio de la cárcel de Al Jatib y uno de los demandantes en el caso.

Por su parte, el abogado de las víctimas, Patrick Kroker, declaró que el fallo contra Raslan “es solo un primer paso para abordar los crímenes en Siria, pero ese primer paso suele ser el más difícil”.

“El objetivo sigue siendo llevar ante la justicia a altos cargos de El Asad, como el exjefe de inteligencia de la Fuerza Aérea Jamil Hassan”, sobre quien Alemania ordenó una orden de arresto internacional.

ONU aplaude a Alemania

La alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, celebró la condena contra el exmilitar sirio y calificó la sentencia como un avance hacia “la búsqueda de la verdad y de la justicia”.

Bachelet subrayó que este primer juicio internacional contra responsables de crímenes del régimen de Bachar al Asad arroja “una luz renovada y muy necesaria” sobre la tortura extrema y los tratos crueles y verdaderamente inhumanos —incluida la violencia sexual— a los que fueron sometidos innumerables sirios en detención.

“Se trata de un avance histórico en la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación de las graves violaciones de derechos humanos perpetradas en Siria durante más de una década", declaró la alta comisionada en un comunicado.

"Este es un claro ejemplo de cómo los tribunales nacionales pueden y deben subsanar las lagunas en la rendición de cuentas por este tipo de delitos, dondequiera que se hayan cometido, mediante juicios justos e independientes llevados a cabo en consonancia con las leyes y normas internacionales de derechos humanos", agregó.

"Esta condena ha puesto sobre aviso a las autoridades: no importa dónde estés o el rango que tengas, si perpetras torturas u otras violaciones graves de los derechos humanos, tarde o temprano tendrás que rendir cuentas, en tu país o en el extranjero", advirtió Bachelet.

Siria no forma parte del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI), ratificado por 123 países, lo que dificulta a las jurisdicciones nacionales el acceso a información sobre la comisión de crímenes de guerra en el conflicto civil.