
Han pasado ya más de dos meses desde que el alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, fue asesinado durante un evento al aire libre. Ahora, la Secretaría de Seguridad dio a conocer nuevos avances sobre el caso, destacando la participación de Jaciel Antonio “N”, alías “El Pelón” uno de los implicados que habría reclutado a los autores de la muerte del presidente municipal. Esto es lo que se sabe.
Omar García Harfuch destaca la captura de “El Pelón”, señalado por reclutar al asesino de Carlos Manzo
Desde el pasado 23 de noviembre, agentes federales detuvieron a Jaziel Antonio “N”, alias “El Pelón”, por su presunta participación como reclutador de personas en centros de atención a adicciones para integrarlas como sicarios o distribuidores de droga.
Según las autoridades, este reclutamiento incluyó a jóvenes que posteriormente habrían participado directamente en el homicidio de Manzo, entre ellos Víctor Manuel “N” y Fernando Josué “N”, ambos identificados como partícipes en los hechos y fallecidos en distintos momentos tras el ataque.
¿Cómo operaba “El Pelón” y cuál fue su participación en el homicidio de Carlos Manzo?
Según las investigaciones oficiales encabezadas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía General de la República, “El Pelón” fue identificado como reclutador de personas en centros de rehabilitación para adicciones.
En estos espacios, utilizaba su influencia para capturar o atraer a personas en situación de vulnerabilidad, con el propósito de incorporarlas a actividades delictivas, principalmente sicariato y distribución de drogas, como parte de las estructuras del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que operan en la región de Uruapan.
De acuerdo con las autoridades, entre los jóvenes que “El Pelón” habría reclutado figuran Víctor Manuel “N” y Fernando Josué “N”, ambos identificados como partícipes directos en el ataque y el homicidio del alcalde Carlos Manzo Rodríguez.
Las autoridades han destacado que la detención de “El Pelón” y otros presuntos integrantes de la célula, mediante trabajos de inteligencia, análisis de comunicación entre los implicados y seguimientos coordinados con fuerzas federales y estatales, ha permitido progresar en la desarticulación del grupo responsable del crimen y obtener indicios sobre la estructura de reclutamiento y ejecución del homicidio.