
Una nueva polémica surgió esta semana debido a unas nuevas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donal Trump, quien aseguró que el tratado comercial T-MEC no es relevante para su país. Ahora, Claudia Sheinbaum dio su respuesta, destacando que los empresarios del país vecino del norte son quienes más apoyan este acuerdo, por lo que confía que se mantendrá vigente.
Sheinbaum defiende el T-MEC y confía en que seguirá vigente
Durante su conferencia de prensa de este miércoles 14 de enero en Palacio Nacional, la titular del Poder Ejecutivo volvió a fijar su postura sobre el acuerdo comercial que sostienen México-Estados Unidos y Canadá, mismo que se ha visto amenazado desde 2015 por Donald Trump, quien ha señalado en diferentes ocasiones su descontento por las condiciones del mismo.
“Quienes más defienden el tratado son los empresarios estadounidenses. Por su puesto, México también. Porque hay una integración muy grande, ellos tienen muchísimas plantas de producción, no sólo de autos. Recientemente compraron una empresa de transformadores en México por un monto significativo, lo que quiere decir que hay confianza en el país.
Estoy convencida de que va a seguir la relación comercial con Estados Unidos“, señaló la presidenta Sheinbaum
¿Cuál ha sido la postura de Donald Trump sobre el T-MEC?
Durante su segundo mandato, la postura de Donald Trump respecto al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá ha sido mucho más crítica y ambivalente que en su primer periodo. Aunque este tratado fue una de sus principales banderas comerciales al reemplazar el TLCAN en 2020, Trump ha llegado a calificarlo como “irrelevante” para Estados Unidos, señalando que su país “no necesita” productos fabricados en México ni en Canadá y que podría dejar que el acuerdo expirara o incluso permitir que caduque sin afectarle directamente, dejando en claro que “podríamos tenerlo o no” según lo que considere mejor para EU.
Estas declaraciones se dieron durante una visita a una planta automotriz en Detroit, donde además afirmó que la prioridad es que la producción vuelva a territorio estadounidense, lo que generó incertidumbre sobre la continuidad del tratado en vísperas de su revisión obligatoria en 2026.
Además de minimizar la importancia del T-MEC, Trump ha condicionado su apoyo a que México y Canadá cumplan lo que él considera sus obligaciones, afirmando que no han respetado plenamente el acuerdo y sugiriendo que podría renegociar o incluso reemplazarlo por acuerdos bilaterales más favorables a Estados Unidos. En 2025 llegó a plantear que el tratado “sirvió un buen propósito” pero que requería ajustes o incluso una nueva negociación, mezclando críticas con cierta ambivalencia sobre su futuro.
Estas posiciones también han venido acompañadas de amenazas y aplicaciones de aranceles a productos canadienses y mexicanos, argumentando preocupaciones de seguridad fronteriza y comercio equitativo, lo que ha tensionado la relación comercial con ambos países y colocado al T-MEC en un punto de debate sobre su relevancia real para la política comercial de su administración.