Nacional

Así fue el funeral de El Mencho en Zapopan: ataúd dorado, 500 coronas florales, banda de música y un despliegue militar sin precedentes. Detalles de una despedida que mezcla poder, controversia y violencia en México

¿Un millón de pesos? Esto habría costado el féretro del ‘Mecho’ en su último adiós… y en Culiacán los venden

Así era el ataud de "oro" de El Mencho
Así era el ataud de "oro" de El Mencho Fotoarte: La Crónica

Desde la mañana del pasado 2 de marzo, las calles de Zpopan, en Jalisco fueron escenario de uno de los eventos más simbólicos en la historia de los grupos criminales en México, ya que, Nemesio Oceguera El Mencho, fue despedido entre banda, flores y un féretro ostentoso de color dorado que, al día de hoy, se sabe que estaba bañado en oro,como si se tratase del sepulcro de algún faraón.

Sin embargo, Aunque no está científicamente comprobado que fuese de oro macizo —podría tratarse de un metal con chapado dorado—, su apariencia lujosa y única lo convirtió en el símbolo más destacado del cortejo fúnebre del capo más buscado de México.

Fotografías y videos circulaban rápidamente en redes mientras el ataúd, flanqueado por música de banda regional, avanzaba bajo un amplio despliegue de seguridad: el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y policías estatales custodiaron cada metro del recorrido para evitar incidentes. Este hecho fue fue suficiente para generar una mezcla de asombro y críticas entre la población.

Y es que, al parecer, El Mencho cosechó una legión de seguidores pues los arreglos florales superaron lo habitual, pues se estima que hubo más de 500 coronas y muchas sin remitente, entre ellas coronas gigantes con formas simbólicas como la de un gallo, alusiva al apodo con el que también se le conocía en ciertos entornos: “El señor de los gallos”.

El féretro de El Mencho durante su funeral
El féretro de El Mencho durante su funeral Especial

Una despedida emotiva para El Mencho

No faltó la música tradicional, pues en medio de la despedida apareció una banda que interpretó temas populares durante el cortejo y la llegada al cementerio. Una de las canciones mencionadas fue El muchacho alegre, un símbolo paradójico en una ceremonia que no era estrictamente religiosa ni pública, sino más bien un rito con fuerte carga simbólica, territorial y presencia social.

La ostentación del ataúd dorado contrastó con una tumba relativamente sencilla en el campo santo, donde reposan otros personajes del crimen organizado.

Familia, rostros cubiertos y la presencia de Laisha

Durante el velatorio y el entierro hubo rostros cubiertos, diversión contenida y presencia discreta de familiares. En algunas grabaciones se identificó a Laisha Michelle Oseguera González, hija menor del capo, quien apareció entre los asistentes, pese a que su nombre ha sido vinculado en investigaciones con casos de secuestro.

La escena se vivió entre las miradas encontradas de seguidores y allegados que velaban a un familiar; por otro, personas que observaban con incredulidad la forma en que una figura ligada a violencia masiva recibe una despedida ostentosa. Para muchas personas, el operativo que terminó con su vida fue visto como un logro de las autoridades, mientras que su funeral evidenció el peso simbólico que mantiene su figura en ciertos círculos y regiones de México.

La muerte de El Mencho el pasado 22 de febrero no fue un hecho aislado sino el detonante de una ola de violencia en México. Tras el operativo militar que lo abatió en Tapalpa, Jalisco, se registraron bloqueos, incendios y enfrentamientos en más de 20 estados, dejando decenas de muertos incluyendo autoridades federales y civiles.

Por lo que, la partida de El Mencho no sólo fue una cifra más en los logros que ha tenido la actual administración. Se trató de un antes y un después en la historia de las células delictivas en México.

Tendencias